{"id":1307,"date":"2025-12-30T20:18:54","date_gmt":"2025-12-30T23:18:54","guid":{"rendered":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/?p=1307"},"modified":"2025-12-30T20:18:56","modified_gmt":"2025-12-30T23:18:56","slug":"fridas-y-la-belleza-del-dolor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/","title":{"rendered":"Fridas y la belleza del dolor\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p>Pr\u00f3fuga de la filosof\u00eda, pero fiel a su encanto, e hija adoptiva del medio teatral, como se define hoy, Cristina Escofet es una autora que logrado concitar un justo reconocimiento en el mundo esc\u00e9nico gracias una obra que une, con soltura y calidad, el vuelo po\u00e9tico con una particular mirada cr\u00edtica de la realidad. Testimonio de ese reconocimiento fue, entre otros hechos, el haber recibido hace muy pocas semanas una nominaci\u00f3n por <em>Fridas <\/em>como mejor obra en Premios al Teatro Independiente; el Premio Mayor en Dramaturgia por la obra <em>La Malinche<\/em>, dentro de los Premios Teatro del Mundo; y el Premio de Oro, otorgado por Premios al Teatro Independiente. Este a\u00f1o que pas\u00f3, el 2025, una de sus obras emblem\u00e1ticas, <em>Fridas<\/em> fue puesta en escena una vez m\u00e1s en una versi\u00f3n que dirigi\u00f3 Mecha Fern\u00e1ndez e interpret\u00f3 Ana Yovino y que el a\u00f1o pr\u00f3ximo se repondr\u00e1 en una sala todav\u00eda a determinar. Aprovechando este pretexto, por dem\u00e1s jugoso, nuestra revista entrevist\u00f3 a Cristina Escofet para que nos hablara de esta puesta de su texto y, de paso, para interrogarla sobre algunos otros temas de la realidad a cuyo an\u00e1lisis nunca elude y que, por lo dem\u00e1s, alumbra con particular lucidez. Lo que sigue es el producto de esa charla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"651\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Cristina-Escofet-02_premios-teatro-del-mundo-LaMalinche.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1384\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Cristina-Escofet-02_premios-teatro-del-mundo-LaMalinche.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Cristina-Escofet-02_premios-teatro-del-mundo-LaMalinche-300x191.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Cristina-Escofet-02_premios-teatro-del-mundo-LaMalinche-768x488.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Cristina-Escofet-02_premios-teatro-del-mundo-LaMalinche-20x13.jpg 20w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>Cristina Escofet, en los Premios Teatro del Mundo<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 podr\u00edas decirnos Cristina sobre la nueva puesta de tu obra <em>Fridas<\/em>, la que dirigi\u00f3 Mecha Fern\u00e1ndez?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me gusta el encare como un ir al encuentro. Es un trabajo de teatro danza. Y tanto desde la direcci\u00f3n como desde la actuaci\u00f3n, se destaca el encuentro de un lenguaje de plasticidad y magia. Como pasaba en los trabajos de Ana Itelman, Dore Hoyer, Ana Mar\u00eda Stekelman, Susana Zimmermann o Iris Scaccheri o Carlos Veiga. Un hallazgo de un volumen esc\u00e9nico hoy un poco olvidado. La formaci\u00f3n de Mecha Fern\u00e1ndez, como tambi\u00e9n la de Ana Yovino como actriz, es muy grande, \u00bfno? En los trabajos de la directora core\u00f3grafa se nota claramente haber pasado por la mano de core\u00f3grafos como Dore Hoyer u Oscar Araiz. Su montaje muestra una coloratura con sello propio. Puestas para detener el tiempo de la velocidad que te instalan en el tiempo de la contemplaci\u00f3n. Te invitan a que contemples lo que sucede. Y sucede Frida Kahlo. Sucede una existencia que pone entre par\u00e9ntesis durante sesenta minutos la tuya, que se funde con lo que sucede en el escenario.&nbsp; \u00bfQu\u00e9 sucede? Un cuerpo que se mimetiza con el placer, dolor, vivencia, cl\u00edmax, de ser en la pintura en estado de \u00e9xtasis. Vemos a una Frida de cuerpo presente depositando su dolor en la pintura. A trav\u00e9s de una obra po\u00e9tica que es la palabra tambi\u00e9n emanada de sus pinturas. Frida se fusiona con el cosmos y el poema es un canto desde ese cosmos.<\/p>\n\n\n\n<p>Frida Kahlo es cu\u00e1ntica. La poes\u00eda es cu\u00e1ntica. Esta puesta borra los l\u00edmites entre lo absoluto y lo mortal, lo manifestado y lo inmanifestado. Rompe con el mundo dual.&nbsp; Y todo se fusiona en una unidad absoluta. M\u00fasica, vestuario, luces, elementos de escenograf\u00eda. Rasgos que se ve\u00edan tambi\u00e9n en la puesta de Roxana Rand\u00f3n (de fuerte impacto visual), o como en mi puesta de la misma obra con Ana Mar\u00eda Cas\u00f3 (con una actriz visceral y con un decir po\u00e9tico a la altura de Cipe LIncovsky o Inda Ledesma), pero que en esta versi\u00f3n adquieren otra din\u00e1mica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 innova esta puesta, seg\u00fan tu opini\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si en las otras dos puestas previas estaba el placer de cerrar los ojos y escuchar el texto, en esta puesta est\u00e1 el prop\u00f3sito de silenciar el texto y contemplar el movimiento y sumergirte en la vivencia. Pero el texto est\u00e1 presente sin duda, aunque con recortes. No es una versi\u00f3n diferente. Tiene recortes. Y se logra una <em>Fridas<\/em> en un concepto de ser una unidad con ese cosmos en que se desenvuelve. Ana Yovino es la vivencia de la pintura en escena. Y por eso es una puesta que se vivencia. Y lo que se vivencia no se explica. Se atraviesa. Como una puesta de sol. Porque <em>Fridas <\/em>te convoca a suspender tu propio pulso.&nbsp; Y el veloc\u00edmetro y el hecho de estar montados en una sociedad de espejos ya no te acompa\u00f1a. Porque Fern\u00e1ndez y Yovino te sumergieron en otro c\u00f3digo. <em>Fridas <\/em>te propone la belleza del dolor. Hablo de lo que se\u00f1ala Simone Weil al decir que en el dolor encuentra la belleza. La belleza es el espacio que el dolor te ofrece para poder experimentar el sentimiento de una existencia en carne viva. Y esto me parece revolucionario. Mostrar dolor con belleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Un mismo texto o una misma obra pueden proponer en cada puesta cosas distintas. Esta <em>Fridas<\/em> sucede en escena. Hay momentos en que dej\u00e1s de respirar. Eso est\u00e1 en Frida Kahlo, y est\u00e1 en la propuesta de Fern\u00e1ndez y Yovino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hablame de tu texto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En un texto epif\u00e1nico. Dictado. Vos no convoc\u00e1s el texto. Y las palabras aparecen. En una automaticidad. En la poes\u00eda las palabras son. Las palabras no dicen, tienen existencia por s\u00ed mismas, y el poeta, es un simple mediador, entre la oscuridad, la nada, el silencio y esa palabra que no se sabe de d\u00f3nde viene.&nbsp; As\u00ed sucedi\u00f3. El texto de Frida Kahlo naci\u00f3 de una enso\u00f1aci\u00f3n. Yo cont\u00e9 esto por primera vez en una entrevista muy descontracturada que me hizo Moira Soto. Referenci\u00e9 que hab\u00eda tenido una enso\u00f1aci\u00f3n con Frida Kahlo en un viaje en avi\u00f3n, donde se me aparec\u00eda Frida Kahlo y me dec\u00eda: \u201cTengo que dictarte unos textos\u201d. Y aunque se lo cont\u00e9 fuera del micr\u00f3fono, ella despu\u00e9s lo puso en la nota que apareci\u00f3 en <em>P\u00e1gina 12.<\/em> Y resulta que esa nota la ley\u00f3 Tito Cossa y un d\u00eda, al encontrarnos, me pregunt\u00f3 si yo hablaba con fantasmas (se r\u00ede). \u201cY m\u00e1s o menos\u201d, le contest\u00e9. Y enseguida le pregunt\u00e9: \u201c\u00bfY a vos no te pasa tambi\u00e9n?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Pero volvamos al eje, que creo que es el encuentro. Lo que se encuentra sin buscar. Y todo sucede alrededor de un texto que te ha encontrado a vos. Encastre de encuentros. <em>Fridas <\/em>que me encuentra en una enso\u00f1aci\u00f3n. La palabra que me encuentra en la poes\u00eda, las actrices que encuentran a Frida, Frida que se encarna en otros cuerpos. La escritura po\u00e9tica es el llamado de una l\u00f3gica alterada en t\u00e9rminos ilimitados (Rimbaud, Sor Juana). En este texto confluyen dos espiritualidades, la de una pintura inmanente, que oscila entre lo consciente inconsciente, y palabras tambi\u00e9n inmanentes, surgidas de un cosmos donde se aloja el esp\u00edritu de Frida.<\/p>\n\n\n\n<p>La poes\u00eda es la casa del esp\u00edritu. Yo digo que una no busca a la poes\u00eda. Una la encuentra. La poes\u00eda sucede. Fijate que Ana Yovino ven\u00eda de una <em>Malinche<\/em> muy potente, con un trabajo superlativo, sent\u00eda ansia de poes\u00eda. Hab\u00eda salido mi libro <em>Traves\u00edas femeninas<\/em> que inclu\u00eda a <em>Fridas<\/em>. Y entonces Ana Yovino se encuentra con el texto. Y surgi\u00f3 la necesidad de hacerlo, aunque la puesta de Rand\u00f3n se daba espor\u00e1dicamente. Igualmente creo que pueden convivir distintas puestas de un mismo texto. Drag\u00fan siempre hablaba de talleres de creatividad permanente, un mismo tema tomado por diferentes grupos. Diferentes miradas. Con una obra sucede lo mismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-_1136735077165592414_n-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1385\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-_1136735077165592414_n-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-_1136735077165592414_n-300x200.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-_1136735077165592414_n-768x512.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-_1136735077165592414_n-20x13.jpg 20w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-_1136735077165592414_n.jpg 1400w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>AnaYovino en &#8220;Fridas&#8221;<\/strong><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Ahora, esta \u00faltima versi\u00f3n de <em>Fridas<\/em> encarnada por Ana Yovino, \u00bfse estren\u00f3 mientras se estaba dando la versi\u00f3n que hizo otra actriz? \u00bfSe llegaron a ver en simult\u00e1neo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No, no hubo simultaneidad, con esta versi\u00f3n de <em>Fridas<\/em> y la que dirigi\u00f3 Rand\u00f3n e interpret\u00f3 Ver\u00f3nica Pernisa. Y al hablar de simultaneidad f\u00edjate que en realidad de lo que estamos. hablando es el tiempo. Del tiempo de la poes\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo definir\u00edas el tiempo de la poes\u00eda?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La poes\u00eda est\u00e1 instalada en un plano metaf\u00edsico, se trata de una palabra que te conecta con lo que Werner Herzog deja flotando, en su documental <em>La cueva de los sue\u00f1os olvidados<\/em> y frente a las pinturas rupestres de la cueva de Chauvet en Francia -que tienen unos 30 mil a\u00f1os de antig\u00fcedad-, cuando le interroga a un campesino sobre el milagro de la pintura, sobre su magia, y \u00e9ste le responde: \u201c\u00bfQui\u00e9n pinta?\u201d Nosotros podr\u00edamos decir: \u00bfqui\u00e9n escribe? \u00bfQui\u00e9n es el autor de la poes\u00eda que te permite la expansi\u00f3n de tu conciencia en todos los sentidos? \u00bfQui\u00e9n mueve tus latidos hacia voces que parecieran venir de la nada?? \u00bfCu\u00e1l es el hilo invisible que nos conecta con esas voces? Bueno, en el <em>Libro rojo<\/em>, Carl Gustav Jung dice tambi\u00e9n algo magn\u00edfico: \u201cLas voces est\u00e1n, solo hay que saber escucharlas.\u201d O, por ejemplo, si vemos la pel\u00edcula <em>Frankenstein<\/em>, de Guillermo del Toro, cuando el ciego le dice al monstruo: \u201cSegu\u00ed la voz\u201d. Esa voz que te va a llevar. \u00bfAd\u00f3nde? Yo creo que a un origen.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 a\u00f1o escribiste <em>Fridas<\/em> y c\u00f3mo surge tu inter\u00e9s por ella?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es una obra que escrib\u00ed en el 2002. Yo me encontr\u00e9 sucesivamente con <em>Fridas<\/em>. Una experiencia m\u00edstica en M\u00e9xico en el Convento del Molino, donde hab\u00eda una comunidad art\u00edstica, me marc\u00f3. Fui invitada por el dramaturgo mexicano, Jaime Chabaud a pasar unos d\u00edas al convento, y si bien yo me encontraba en M\u00e9xico a prop\u00f3sito de la presentaci\u00f3n de una antolog\u00eda de dramaturgos latinoamericanos, donde una obra m\u00eda sobre el Che Guevara estaba incluida (<em>Los fantasmas del h\u00e9roe<\/em>), esa invitaci\u00f3n cambi\u00f3 mi rumbo.&nbsp; \u00bf\u201cTe interesar\u00eda hacer una experiencia en el Convento del Molino\u201d? Como en el viaje del h\u00e9roe de Joseph Campbell, sent\u00ed un impulso irresistible. Y me fui unos d\u00edas a un convento de clausura convertido en comunidad teatral. No fui sola. Uno de los organizadores del evento que me hab\u00eda convocado me acompa\u00f1\u00f3. El dramaturgo y abogado V\u00edctor Hugo Rasc\u00f3n Banda fue mi compa\u00f1ero de viaje, mi gu\u00eda. Inolvidable todo.<\/p>\n\n\n\n<p>El Convento del Molino. Dorm\u00eda en una celda muy peque\u00f1a, me levantaba con el sonido de las campanas, conviv\u00eda con la comunidad de teatro y con el silencio. Sobre todo, con el silencio. Me levantaba rezando. Me dorm\u00eda rezando. En el Distrito Federal estuve alojada en la Casa del Escritor, a muy poquitas pocas cuadras de la casa de Frida Kahlo y empec\u00e9 a sentir una enorme empat\u00eda con el dolor. Me llamaba ese dolor de Frida. Y ese viaje lo dediqu\u00e9 entonces a ella. Quiz\u00e1 hubo una traslaci\u00f3n de dolor. <em>Los fantasmas del h\u00e9roe<\/em> son las \u00faltimas visiones del Che en la escuela de Las Higueras, sus fantasmas. M\u00e9xico me llev\u00f3 a otras heridas. Esto lo charl\u00e9 mucho con Rasc\u00f3n Banda de quien me hice amiga. Y tambi\u00e9n con Felipe Galv\u00e1n Rodr\u00edguez, un dramaturgo muy importante en M\u00e9xico. Pero la s\u00edntesis era que me hab\u00eda encontrado nadando en el dolor y la belleza de un ser muy poderoso en t\u00e9rminos de sinceridad existencial: Frida Kahlo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Y cuando yo llegu\u00e9 a Buenos Aires, ah\u00ed me di cuenta por qu\u00e9 hab\u00eda estado conectada con el dolor. Mi pareja hab\u00eda enfermado gravemente. Y fue ah\u00ed que comprend\u00ed todo. Hay sucesos en la vida de uno que s\u00f3lo se explican desde la trascendencia. Eso que nos excede y a la vez nos comprende. Entonces, a m\u00ed Frida me devuelve la trascendencia y me devuelve esta manera de poder contemplar el dolor de una manera inmanente, intimista. Frida me conmueve desde su vida y desde su pintura. No me conmueve el muralismo. No me gusta la pintura de Diego Rivera, como tampoco la de David Alfaro Siqueiros. El muralismo me aplasta. En cambio, Frida tiene esta cosa del \u201csiendo\u201d, del transcurrirse. Del dolerse, del decirse tal como se ve. Luego, claro, le\u00ed todo sobre su vida, le\u00ed su diario.&nbsp; Dice Simone Weil que Dios observa su creaci\u00f3n a trav\u00e9s de los ojos del pintor, hablando de la pintura de Paul C\u00e9zanne. Y esa es Frida Kahlo.&nbsp; Para m\u00ed un llamado y un encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La de Frida Kahlo es, sin duda, una vida conmovedora.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Absolutamente conmovedora. Y mi obra\/poema habla desde ella. Una primera persona que es ella dici\u00e9ndose en palabras. Palabras emanadas de sus pinturas. El otro d\u00eda al salir de una funci\u00f3n, se me acerc\u00f3 una mujer y me dijo: \u201cPero, vos la conociste a Frida Kahlo, \u00bfno?\u201d. Y aqu\u00ed pongo puntos suspensivos. Tengo que decir que s\u00ed. Porque ella me dict\u00f3 los textos. \u00bfM\u00edos, de ella? La ciudad y el mundo me son ajenos. No los he fundado. Tampoco fui fundada por ellos. Ni la ciudad ni el mundo me duelen. Solo una ciudad me duele, y es mi cuerpo. Y me duele en el hijo que no pudo ser. \u00bfNo pudo? \u00bfNo podr\u00e1? \u00bfPor qu\u00e9, si me habla? \u00bfPor qu\u00e9 si me abraza? \u00bfPor qu\u00e9, si \u00e9l quiere lo que mi cuerpo vomita? La ciudad y el mundo son apenas una leyenda que otros me cuentan. Y yo, estoy tan lejos, subida a este lento caracol.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos hablando de la poes\u00eda. Del texto po\u00e9tico. Estamos hablando de la palabra que no se explica. El tiempo de la poes\u00eda no es el tiempo cronol\u00f3gico, es el tiempo de kairos, es el tiempo del no tiempo, el tiempo metaf\u00edsico, el tiempo cu\u00e1ntico. Y en estos saltos del tiempo sin tiempo, del tiempo no dual, de la conciencia expandida, se instala el misterio. Y la palaba po\u00e9tica es misterio. Otra vez la pregunta de Herzog: \u00bfqui\u00e9n pinta o qui\u00e9n escribe? La poes\u00eda tiene esa cosa conmovedora. Sea Alejandra Pizarnik o sea esa enorme poeta que es Olga Orozco. Y el poeta capta la vibraci\u00f3n del ser. Sor Juana, por ejemplo. Existencia pura. El poeta no tiene dudas de que el ser es tal cual se manifiesta. La poes\u00eda sucede. Y si no te sucede la poes\u00eda, no la busques.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas1000296616lll-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1386\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas1000296616lll-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas1000296616lll-300x200.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas1000296616lll-768x512.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas1000296616lll-1536x1023.jpg 1536w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas1000296616lll-20x13.jpg 20w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas1000296616lll.jpg 1821w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Est\u00e1s escribiendo ahora un nuevo libro, \u00bfno?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed. En este libro, que se llamar\u00e1 <em>El portal y la escena<\/em>, retomo el tema de la enso\u00f1aci\u00f3n, los sue\u00f1os, los mitos, los cuentos de hadas, los arquetipos y los propios prototipos familiares que, en el caso de mi bisabuela y mi abuela Teresa han sido elevadas a la categor\u00eda de verdaderas hero\u00ednas. En este libro me sit\u00fao, siguiendo a Bachelard, en lo que desarrolla como el Cogito del so\u00f1ador. Existo en tanto estoy so\u00f1ando. La enso\u00f1aci\u00f3n desplaza al pensamiento como fundamento de la existencia. El cogito, el pensamiento est\u00e1 demasiado \u201cintervenido\u201d, manipulado. El cogito del so\u00f1ador aparece entonces como el mundo de lo humano no contaminado por las l\u00f3gicas algor\u00edtmicas. Esa es mi tesis. Situarnos en el cogito del so\u00f1ador. Entre lo real y lo irreal. En una irrealidad real. Atravesando los mitos, las leyendas, los sue\u00f1os, los arquetipos, como una manera de decir \u201csue\u00f1o, luego existo\u201d. O: \u201cexisto en tanto que sue\u00f1o\u201d. Esa ser\u00eda la verdadera f\u00f3rmula. Est\u00e1 en Gast\u00f3n Bachelard. Yo la amplio, referenci\u00e1ndome en Fromm, Barthes, Han, y otros autores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En esa direcci\u00f3n suele apuntar el arte, \u00bfno?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed. Exactamente. El arte te sacude molecularmente. As\u00ed de pronto, te encontr\u00e1s con esto de que una obra de arte te saca de tu lugar de comodidad. Te sorprende. Dejarse sorprender por lo inesperado. Mecha y Ana te sorprenden porque encontraron un lenguaje m\u00e1gico en el camino de atravesar un texto. \u00bfBuscar o encontrar? Esa ser\u00eda la ecuaci\u00f3n. Suponte que sal\u00eds y vas a buscar un diamante. Y por buscar el diamante te perd\u00e9s una hermosa hoja de \u00e1rbol de Ginkgo Biloba que encontraste en tu camino. Un d\u00eda visit\u00e9 a un amigo que me mostraba unos muebles hermosos y le pregunt\u00e9 donde los hab\u00eda comprado. No los compr\u00e9, los encontr\u00e9 en un container, me dijo. Yo nunca encontr\u00e9 algo as\u00ed, le dije. Claro, porque nunca saliste a revisar containers, me replic\u00f3. Le hice caso. Lo \u00fanico que encontr\u00e9 en un container fue un canasto lleno de cartas. Las cartas de una mujer, Irma Reyes con su novio preso en Chile. El pidiendo verla. Y ella recrimin\u00e1ndole. Y todo en un canasto. Junto a otras pertenencias y hasta su documento de identidad. Sin duda la mujer hab\u00eda fallecido. Y ah\u00ed, sus cartas. Y la historia con el preso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No encontraste muebles, pero en compensaci\u00f3n encontraste una historia.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que uno busca. Y lo que uno encuentra. Y cuando se tiene el tiempo necesario para experimentar se puede encontrar. Sin el v\u00e9rtigo de apresurar un resultado. Mecha y Ana se dieron tiempo. Y eso se nota en el escenario. Un devenir m\u00e1gico. En un tiempo dominado por la velocidad, que se instale en el p\u00fablico esta necesidad, este deseo de contemplar la palabra a trav\u00e9s del movimiento y de una corporeidad exquisita, eso me parece revolucionario. El espectador tiene la experiencia de haber habitado el cosmos de la pintora. Y el teatro danza viene a instalarnos en un tiempo teatral diferente. En un lenguaje olvidado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY no escribiste sobre Irma Reyes, la mujer de las cartas que encontraste en un canasto?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;No escrib\u00ed sobre Irma Reyes, pero f\u00edjate que s\u00ed la estoy escribiendo ahora, porque me ayuda a pensar en esto de buscar y de encontrar. Creo que yo encontr\u00e9 a Irma Reyes porque Irma Reyes me estaba buscando. En un punto se qued\u00f3 conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En <em>El portal y la escena<\/em> hay dos obras. \u00bfCu\u00e1les son sus t\u00edtulos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La primera es <em>Ancestras<\/em>, armada con historias escondidas en objetos de un cuarto de costura: mitos, sue\u00f1os, cuentos de hadas, arquetipos. Escenas filosofantes. \u00bfEs teatro? No s\u00e9. Son escenarios que se narran desde un dedal, un zapato de raso, una m\u00e1quina de coser. Objetos. Escenas que narran. <em>Ancestras<\/em> son lugares, estados, visiones. Como las <em>Ciudades invisibles<\/em> de Calvino quiz\u00e1. La otra obra es una enso\u00f1aci\u00f3n sobre Van Gogh y se llama <em>Apuntes Vincent<\/em>, y es un salto en el tiempo. Es un antrop\u00f3logo que visita Auvers-sur-Oise, el lugar donde Van Gogh vivi\u00f3 sus \u00faltimos d\u00edas, y se encuentra que retrocedi\u00f3 cien a\u00f1os, que lo estaba esperando su historia escrita en sus apuntes y que \u00e9l hab\u00eda sido Van Gogh.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCrees que las obras deber\u00edan publicarse juntas en un mismo libro?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;S\u00ed. Est\u00e1n hermanadas en el ensue\u00f1o. En un entrar y salir de mundos donde lo real se rinde ante lo metaf\u00f3rico y lo irreal. Y hoy el mundo est\u00e1 apu\u00f1alado en su met\u00e1fora. El mundo tiene roto su eje narrativo. Y en la enso\u00f1aci\u00f3n ese mundo, que aparece ocluido, vuelve a ser infinito. Y lo irreal tiene una contundencia superior a lo real. Y es un refugio. Yo necesito ese refugio donde Lilith pueda convivir con mi bisabuela Severiana, o Juana de Arco con mi abuela Teresa. O que el tiempo heideggeriano se resignifique en el olor de la carbonada (<em>Ancestras<\/em>). Un refugio donde comprender el presente. El futuro dice Vincent Van Gogh en mi obra (<em>Apuntes Vincent<\/em>), es retroceder al pasado. Y en ambas propuestas hay un perderse en la enso\u00f1aci\u00f3n para recuperarse en el origen. A ver, no estoy diciendo nada que no hayan dicho Soren Kierkegaard, que no haya dicho Albert Camus, Byung-Chul Han. Recuperar el tiempo enso\u00f1ando ser\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/escofet_0385-copia-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1387\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/escofet_0385-copia-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/escofet_0385-copia-300x200.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/escofet_0385-copia-768x512.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/escofet_0385-copia-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/escofet_0385-copia-20x13.jpg 20w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/escofet_0385-copia.jpg 1820w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Y \u00bfpor qu\u00e9 dec\u00eds que la dramaturgia del mundo est\u00e1 rota?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Coincido con Alain Badiou en que hay una dramaturgia del mundo que est\u00e1 rota. Y trato de entender lo que \u00e9l dice en el sentido de que los paradigmas del hacia d\u00f3nde vamos como sociedades, como mundo, como seres humanos est\u00e1 cuestionado. Y la utop\u00eda de la sociedad igualitaria, parece amenazada. Y el hombre reemplazado por el robot. Los conflictos, la herida social, los derechos conquistados, todo es una amenaza. Hoy la herida social est\u00e1 vista como la herida a enterrar, a negar. Y los discursos se estructuran sobre el otro a suprimir, a ignorar, a desechar.&nbsp; El mundo est\u00e1 roto. La convivencia compartimentada en m\u00f3nadas. Y hasta el esp\u00edritu cr\u00edtico parece no bastar. Porque a lo suma da cuenta. Pero no se puede articular un desde donde. Algo muy bien planteado por V\u00edctor Klemperer en <em>El lenguaje del Tercer Reich<\/em>. En un momento tambi\u00e9n de re-mapeo mundial. Alemania del 33. Entonces, si el drama del mundo es el conteo de sus guerras, destrucciones, si el sentido de la finitud es suplantado por el del aniquilamiento, bueno, la existencia est\u00e1 amenazada. La dramaturgia del mundo est\u00e1 rota. Y la dramaturgia teatral est\u00e1 ante un desaf\u00edo. Yo lo siento as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin duda vivimos en una sociedad cada d\u00eda m\u00e1s inhumana, m\u00e1s despreocupada por lo que le ocurre al otro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es inhumana porque, como dice Byung-Chul Han, y lo dicen tambi\u00e9n otros fil\u00f3sofos, se vive un proceso donde las personas est\u00e1n siendo manipuladas, estructuradas, desde un neutro absoluto: lo algor\u00edtmico. Cuando Byung-Chul Han habla de la crisis de la narraci\u00f3n, dice que hay una narraci\u00f3n que est\u00e1 rota. \u00bfD\u00f3nde empieza la rotura de esa narraci\u00f3n, ese \u201chab\u00eda una vez\u201d? S\u00ed, el \u201chab\u00eda una vez\u201d de la narraci\u00f3n de los fogones, est\u00e1 roto. Y si el \u201chab\u00eda una vez\u201d est\u00e1 roto, si la narraci\u00f3n est\u00e1 rota est\u00e1 roto el origen. Somos necesariamente el origen, que nos permite comprendernos porque si no el origen va a estar en el click que hagas. El origen que est\u00e1 en el click es tu principio y tu fin. Entonces, cuando vos te lees en el origen, por m\u00e1s que hoy ese lugar no sea lo que fue, sigue permaneciendo en tu coraz\u00f3n y tu memoria. Si yo voy hoy al lugar que fue mi origen (Caleuf\u00fa, La Pampa) y me encuentro frente a ese monumento al inmigrante que es un arado, all\u00ed me encuentro, ah\u00ed est\u00e1 la historia. Y tambi\u00e9n en la biblioteca donde yo puse mi granito de arena cuando hice durante muchos a\u00f1os talleres recuperando la narrativa inmigrante pampeana y hoy est\u00e1 llena de fotos de los inmigrantes. Pues bien, all\u00ed est\u00e1 el origen. \u00bfQu\u00e9 es el origen? Es una narraci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es la Biblia? \u00bfQu\u00e9 es el Popol Vuh? Son narraciones que te estructuran. Pero \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando no hay una narraci\u00f3n que te abarque?&nbsp; V\u00edctor Klemperer, el fil\u00f3logo alem\u00e1n, me conmovi\u00f3 por eso. Su diario escrito entre 1933 y 1947, describe todo este proceso a trav\u00e9s del cual el jud\u00edo, el gitano y todo el \u201cdesplazado\u201d era convertido en un otro sin voz y explicado desde lo que fue la estructura ling\u00fc\u00edstica del lenguaje dominante de la Alemania nazi. Cuando lo humano se destruye, en su comunidad, en su ser emp\u00e1tico, lo inhumano se arma, se instala. Bueno, analog\u00edas con el hoy. No digo que se repita. Pero rima bastante.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hoy se intenta resolverte todo, sin que tengas necesidad de pensar.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Exactamente. Entonces, mi deseo est\u00e1 en escribir palabras que constelen mundos desde la nada o el silencio. La poes\u00eda. La enso\u00f1aci\u00f3n. Universos que me desean.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;La gente se escucha a s\u00ed mismo y no al otro, no dialoga.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estamos dentro un cors\u00e9. Es com\u00fan que de pronto asistas a lugares donde hace mucho tiempo que no ves a alguien y al encontrarlo \u00e9ste te dice: \u201cA ver cu\u00e1ndo nos vemos\u201d. Y vos te preguntas: \u00bfY ahora qu\u00e9 estamos haciendo? Es raro, porque antes hab\u00eda un \u201cHola, qu\u00e9 tal, \u00bfc\u00f3mo te va?\u201d \u201cBien, qu\u00e9 lindo verte, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1s vos?\u201d y se establec\u00eda una comunicaci\u00f3n. Ahora, es: \u201cBueno, despu\u00e9s nos vemos\u201d. Y te ves en el Facebook o en el chat.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;La relaci\u00f3n personal, la de verse presencialmente, hoy se practica poco y nada, casi ha desaparecido.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ha desaparecido casi. Pero si bien pasa que no se promueve el encuentro, s\u00ed noto que a la gente le gusta ir al teatro y dejarse atrapar por lo que ve, y quedarse a charlar con los artistas y luego entre ellos, de la obra. Y eso me impacta positivamente. Y lo he visto en muchas obras. M\u00edas y de otros compa\u00f1eros. Hay un hecho presencial. Una obra que transcurre ah\u00ed a pocos metros de tu butaca. Y de pronto te toca una fibra intima. Y eso no es poco. Verlos entusiasmados. Algo que sucedi\u00f3 en escena, tambi\u00e9n les ha sucedido a ellos. Si la dramaturgia del mundo est\u00e1 rota, como dicen Alain Badiou y Byung-Chull Han, el teatro, su representaci\u00f3n te devuelve el encuentro. La narraci\u00f3n de una historia. El deseo de reflexionar sobre eso que se narr\u00f3 en escena. Y que te modific\u00f3. Mi hija es psicoanalista y nota que muchos pacientes recuerdan haber tenido deseo en alg\u00fan momento, y ahora no saben ni siquiera cu\u00e1l es el deseo que tienen. Ayudar a desear ser\u00eda el tema.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-30384-copia-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1389\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-30384-copia-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-30384-copia-300x200.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-30384-copia-768x512.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-30384-copia-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-30384-copia-20x13.jpg 20w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-30384-copia.jpg 1820w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Ana Yovino y Mecha Fern\u00e1ndez, int\u00e9rprete y directora de &#8220;Fridas&#8221;<\/strong><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Exacto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces cuando la gente se aleja de su deseo no es porque ya no puede desear, sino que es gente que desea a trav\u00e9s de esa m\u00e1quina infernal que es la Matrix. Y aqu\u00ed hay algo que dice V\u00edctor Klemperer que a m\u00ed me llam\u00f3 poderosamente la atenci\u00f3n. \u00c9l, una vez que fue \u201cdesplazado\u201d de su tarea como fil\u00f3logo, fue a trabajar a una f\u00e1brica. Y bueno, le hab\u00edan hecho desaparecer sus libros y todo lo que ten\u00eda como referencialidad de su materia. Y, hablando con otro \u201cdesplazado\u201d igual que \u00e9l, aunque sin su mismo nivel de conciencia, \u00e9ste le dec\u00eda: \u201cCuando pase todo, yo voy a volver a hacer lo m\u00edo\u201d. So\u00f1aba que cuando pasara ese momento, podr\u00eda volver a hacer su profesi\u00f3n o actividad. Pero, cuando te roban el mundo y te lo resignifican totalmente, por m\u00e1s conciencia que tengas, es dif\u00edcil hacer lo mismo que antes hac\u00edas, dice Klemperer. No basta el esp\u00edritu cr\u00edtico, dice \u00e9l. El esp\u00edritu cr\u00edtico act\u00faa sobre un campo, sobre un universo a modificar. Desaparecido el universo a modificar lo que te cae es la conciencia. La conciencia del derrumbe que s\u00ed ha sucedido. Y ver qu\u00e9 se puede hacer. Desaparecido su entorno de libros, Klemperer vio que ya no pod\u00eda hacer lo mismo que antes. Pero hab\u00eda escrito un diario durante ese lapso siniestro de la historia. Y entonces escribi\u00f3 un ensayo sobre su diario. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda hacer sino escribir ese libro?, dado que le hab\u00edan desaparecido su biblioteca entera. Deb\u00eda empezar de vuelta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bueno, \u00bfnosotros estar\u00edamos viviendo entonces un momento donde se necesita un cambio de paradigma?&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y como Klemperer, debemos comenzar. De nuevo. Como S\u00edsifo y su roca. Como mi Van Gogh deseando volver a nacer porque finalmente comprendi\u00f3 su historia. Quiz\u00e1 debamos soltar una utop\u00eda simplista. Una nota de Ricardo Halac en <em>\u00d1 e<\/em>s brillante. Ah\u00ed te das cuenta cuando un intelectual representa el per\u00edodo del mundo que le ha tocado vivir porque lo ha comprendido. Hay que leer esa entrevista. Yo se la agradec\u00ed a Ricardo. La dimensi\u00f3n de un hombre que sabe con qu\u00e9 ha dialogado, te sit\u00faa a vos y te obliga a sincerarte en sobre qu\u00e9 has reflexionado. Conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPodr\u00edamos decir que la utop\u00eda puede ser reemplazada por la conciencia?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y s\u00ed. La utop\u00eda ser\u00eda el hacia d\u00f3nde. Es el interrogante que Alicia le formula al gato de Cheshire cuando perdida, le pregunta si le podr\u00eda decir para d\u00f3nde debe ir, donde queda el camino. Y el gato, le contesta: Bueno, \u00bfdepende de a d\u00f3nde quieras llegar? Y eso depende de que sepas donde est\u00e1s. En qu\u00e9 punto est\u00e1s. Saber situado dir\u00eda Rossi Braidotti o Gilles Deleuze. Entonces, de frente a lo que vivimos, si yo tuviera que rescatar algo de todo lo que nos dio el siglo XX, que fue extraordinario en cuanto a que nos permiti\u00f3 pensarnos como subjetividades, yo rescatar\u00eda a Bertolt Brecht, que cre\u00f3 la figura del distanciamiento. Porque \u00e9l sab\u00eda todo lo que hab\u00eda pasado en la rep\u00fablica de Weimar, la locura que fue todo eso, y c\u00f3mo fueron los odios. <em>El lenguaje del Tercer Reich<\/em>, que es el libro de Klemperer del que estaba hablando, tiene una claridad tan grande que te va sorprendiendo, de qu\u00e9 modo \u00e9l en su diario, va consignando todo esto y \u00bfad\u00f3nde llega? Llega a un punto impresionante, porque \u00e9l no es un metaf\u00edsico. Klemperer dice: cae Hitler y cada uno ve lo que queda y se plantea qu\u00e9 hacer, hacia d\u00f3nde quiere ir. Y habla con alguien que hab\u00eda estado muy comprometido con el nazismo y le pregunta: \u201cBueno, \u00bfqu\u00e9 vas a hacer ahora?\u201d&nbsp; Y el nazi, ya sin el r\u00e9gimen contesta: \u201cY yo sigo creyendo en \u00c9l.\u201d Entonces la reflexi\u00f3n de Klemperer es que se trata de una encrucijada donde el pensamiento dogm\u00e1tico se confunde con la fe. Gran tema. Inmenso. \u00bfHemos reemplazado la fe en Dios por el pensamiento dogm\u00e1tico? Quiz\u00e1 debamos comenzar por ah\u00ed. Por apartarnos del dogma. De un mes\u00edas manipulador. De relatos gramscianos conformadores de sentidos totalitarios. Si tomamos la respuesta del gato de Cheshire, el \u201cdepende de ad\u00f3nde se quiere llegar\u201d, a lo mejor empezamos a decir bueno, queremos ir hacia una comunidad que pueda convivir. \u00bfC\u00f3mo se convive en una comunidad de diferentes? \u00bfC\u00f3mo se convive en las diferencias? Bueno, \u00bfqu\u00e9 recuperamos de ac\u00e1? \u00bfQu\u00e9 recuperamos de all\u00e1? Hoy se necesita formaci\u00f3n. Y conciencia. Y terminar con esta banalizaci\u00f3n del pensamiento. Con las afirmaciones falaces. Con la estigmatizaci\u00f3n paralizante hacia inmensos fil\u00f3sofos y pensadores que merecen ser tratados en su profundidad filos\u00f3fica e hist\u00f3rica. Como Carlos Marx. Como Hegel. Como Hannah Arendt. Walter Benjamin, Bifo Berardi. Sigmund Ginzberg. Rita Segato. Pilar Calveiro. Judith Butler, Leonor Calvera. Eduardo Gr\u00fcner. Infinita lista. Es muy triste esta hoguera. Hay mucho para revisar y muchas preguntas por hacerse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY al teatro que misi\u00f3n le toca?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y el teatro sigue resistiendo desde la estructuraci\u00f3n de escenas de sentido en un mundo que juega al derrumbe y los fragmentos. \u00bfNos vamos a quedar contando los pedazos? Quiz\u00e1 la dramaturgia del mundo est\u00e1 rota como dice Badiou. Pero, sin duda, los artistas, vamos a seguir molestando. Ahora subrayemos: lo que molesta es la conciencia. Porque articul\u00e1s sentidos desde la pregunta genuina. Sin conciencia te vas a recibir de repetidor del lenguaje dominante. Te vas a recibir de Mefisto. Vas a ser hablado por el lenguaje con el cual no te atreves a polemizar porque te degluti\u00f3. La poes\u00eda entonces es un universo irreductible. No dice. Manifiesta. Acontece. Sucede.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEl arte deber\u00eda entonces imbuirse de poes\u00eda para volver a tener ese car\u00e1cter diferente, molesto a la ideolog\u00eda dominante?&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, hay que recuperar la met\u00e1fora, que est\u00e1 herida. La met\u00e1fora es un puente de analog\u00edas. El distanciamiento de Bertolt Brecht es una invitaci\u00f3n a la met\u00e1fora nueva. \u00c9l nos leg\u00f3, ya lo mostraste de esta manera. Bien, ahora debes exhibirlo de esta otra y mostrar otra perspectiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es una manera tambi\u00e9n de hacer la cr\u00edtica, porque va diferenciando.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Exactamente. Una manera de hacer la cr\u00edtica de una manera multiplicadora, con una multiplicidad de sentidos. Entonces, el arte, el artista, su libertad sin dogmas. Otro de los logros de esta puesta de <em>Fridas <\/em>de la que hablamos, es c\u00f3mo no ha necesitado de recursos digitales para crear una dimensi\u00f3n que rompe lo anal\u00f3gico y logra volumen por cinematogr\u00e1fico. Conciencia. Ir al encuentro. Volver a los fogones, al \u201chab\u00eda una vez\u201d, los cuentos para ni\u00f1os, las m\u00faltiples interpretaciones que ten\u00edan las leyendas, la tradici\u00f3n oral, la memoria. Buscarnos en el origen. Estamos hechos de eso. Crear comunidad. Empat\u00eda. Restablecer la red social rota. No redes sociales que dividen.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El capitalismo neoliberal se ha convertido en un monstruo totalitario.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con la Inteligencia Artificia Artificial incluida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo te definir\u00edas entonces hoy?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Pr\u00f3fuga de la filosof\u00eda e hija adoptiva del teatro, soy simplemente una existencialista que encontr\u00f3 un refugio en la escena. Volver a Albert Camus me parece imprescindible. El mito de S\u00edsifo sigue significando en esta tarea de ir hasta la cima y volver y hacerse cargo de lo absurdo del mundo, del que somos parte. Y en este ir y venir encontrar porciones de sentido. Y en esta tarea, sin duda, el artista es como el gran art\u00edfice de los mundos que logra arrancar a la ferocidad del mundo que lo expulsa, pero con la osad\u00eda de articular mundos paralelos, donde leerse en las luces y las sombras y todas las pluralidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Alberto Catena<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3fuga de la filosof\u00eda, pero fiel a su encanto, e hija adoptiva del medio teatral, como se define hoy, Cristina Escofet es una autora que logrado concitar un justo reconocimiento en el mundo esc\u00e9nico gracias una obra que une, con soltura y calidad, el vuelo po\u00e9tico con una particular mirada cr\u00edtica de la realidad. Testimonio &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Fridas y la belleza del dolor\u00a0&#8220;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1383,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-1307","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teatro"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Fridas y la belleza del dolor\u00a0 - Publicaci\u00f3n Digital de Argentores<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"noindex, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Fridas y la belleza del dolor\u00a0 - Publicaci\u00f3n Digital de Argentores\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Pr\u00f3fuga de la filosof\u00eda, pero fiel a su encanto, e hija adoptiva del medio teatral, como se define hoy, Cristina Escofet es una autora que logrado concitar un justo reconocimiento en el mundo esc\u00e9nico gracias una obra que une, con soltura y calidad, el vuelo po\u00e9tico con una particular mirada cr\u00edtica de la realidad. Testimonio &hellip; Continue reading &quot;Fridas y la belleza del dolor\u00a0&quot;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-12-30T23:18:54+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-12-30T23:18:56+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-1000296617lll-636x423-1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"636\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"423\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Argentores 2025\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Argentores 2025\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"26 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/\"},\"author\":{\"name\":\"Argentores 2025\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/person\/47034624fa9c8d4c60b6d9a69f2b666c\"},\"headline\":\"Fridas y la belleza del dolor\u00a0\",\"datePublished\":\"2025-12-30T23:18:54+00:00\",\"dateModified\":\"2025-12-30T23:18:56+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/\"},\"wordCount\":5707,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-1000296617lll-636x423-1.jpg\",\"articleSection\":[\"Teatro\"],\"inLanguage\":\"es-AR\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/\",\"url\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/\",\"name\":\"Fridas y la belleza del dolor\u00a0 - Publicaci\u00f3n Digital de Argentores\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-1000296617lll-636x423-1.jpg\",\"datePublished\":\"2025-12-30T23:18:54+00:00\",\"dateModified\":\"2025-12-30T23:18:56+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-AR\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-AR\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-1000296617lll-636x423-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-1000296617lll-636x423-1.jpg\",\"width\":636,\"height\":423},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Fridas y la belleza del dolor\u00a0\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#website\",\"url\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/\",\"name\":\"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-AR\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#organization\",\"name\":\"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores\",\"url\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-AR\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/logo-revista-autores-11-copia.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/logo-revista-autores-11-copia.jpg\",\"width\":1080,\"height\":764,\"caption\":\"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/person\/47034624fa9c8d4c60b6d9a69f2b666c\",\"name\":\"Argentores 2025\",\"url\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/author\/argentores_2025\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Fridas y la belleza del dolor\u00a0 - Publicaci\u00f3n Digital de Argentores","robots":{"index":"noindex","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Fridas y la belleza del dolor\u00a0 - Publicaci\u00f3n Digital de Argentores","og_description":"Pr\u00f3fuga de la filosof\u00eda, pero fiel a su encanto, e hija adoptiva del medio teatral, como se define hoy, Cristina Escofet es una autora que logrado concitar un justo reconocimiento en el mundo esc\u00e9nico gracias una obra que une, con soltura y calidad, el vuelo po\u00e9tico con una particular mirada cr\u00edtica de la realidad. Testimonio &hellip; Continue reading \"Fridas y la belleza del dolor\u00a0\"","og_url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/","og_site_name":"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores","article_published_time":"2025-12-30T23:18:54+00:00","article_modified_time":"2025-12-30T23:18:56+00:00","og_image":[{"width":636,"height":423,"url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-1000296617lll-636x423-1.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Argentores 2025","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Argentores 2025","Tiempo de lectura":"26 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/"},"author":{"name":"Argentores 2025","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/person\/47034624fa9c8d4c60b6d9a69f2b666c"},"headline":"Fridas y la belleza del dolor\u00a0","datePublished":"2025-12-30T23:18:54+00:00","dateModified":"2025-12-30T23:18:56+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/"},"wordCount":5707,"publisher":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-1000296617lll-636x423-1.jpg","articleSection":["Teatro"],"inLanguage":"es-AR"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/","url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/","name":"Fridas y la belleza del dolor\u00a0 - Publicaci\u00f3n Digital de Argentores","isPartOf":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-1000296617lll-636x423-1.jpg","datePublished":"2025-12-30T23:18:54+00:00","dateModified":"2025-12-30T23:18:56+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-AR","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-AR","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#primaryimage","url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-1000296617lll-636x423-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fridas-1000296617lll-636x423-1.jpg","width":636,"height":423},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/fridas-y-la-belleza-del-dolor\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Fridas y la belleza del dolor\u00a0"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#website","url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/","name":"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-AR"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#organization","name":"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores","url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-AR","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/logo-revista-autores-11-copia.jpg","contentUrl":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/logo-revista-autores-11-copia.jpg","width":1080,"height":764,"caption":"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores"},"image":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/person\/47034624fa9c8d4c60b6d9a69f2b666c","name":"Argentores 2025","url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/author\/argentores_2025\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1307","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1307"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1307\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1424,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1307\/revisions\/1424"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1383"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1307"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1307"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1307"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}