{"id":1313,"date":"2025-12-30T20:16:21","date_gmt":"2025-12-30T23:16:21","guid":{"rendered":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/?p=1313"},"modified":"2025-12-31T09:24:10","modified_gmt":"2025-12-31T12:24:10","slug":"hambre-pudor-y-lagrimas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/12\/30\/hambre-pudor-y-lagrimas\/","title":{"rendered":"Hambre, pudor y l\u00e1grimas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>&#8220;\u00a1Mam\u00e1! \u00a1Mam\u00e1! \u00a1Guard\u00e1 las gallinas que vienen los artistas!\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>(&#8220;La cabalgata del circo&#8221;, pel\u00edcula de 1945.)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La expresi\u00f3n &#8220;trabajar por amor al arte&#8221; remite al hecho de realizar una labor como entretenimiento, sin esperar a cambio ning\u00fan tipo de remuneraci\u00f3n. Nace de la absurda convicci\u00f3n de que los &#8220;artistas&#8221;, cualquiera que sea su actividad, son tan generosos, tan esclavos de su vocaci\u00f3n, tan et\u00e9reos que pueden <em>vivir del aire<\/em> (otra met\u00e1fora, otro sarcasmo), capaces de crear lo suyo a cambio de la nada misma.Desde los albores de sus profesiones, y salvando las excepciones, autores, actores y artistas en general conocieron penurias y escaseces impuestas por las reglas del juego social y empresarial.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando a mediados del siglo XIX en nuestra tierra los artistas no pudieron sostenerse, se vieron obligados a buscar temporalmente otros medios de subsistencia; pongamos por ejemplo al brillante y aplaudido actor Juan Aurelio Casacuberta, quien debi\u00f3 volver al bordado \u201cpara procurarse las necesidades de la vida\u201d.<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> El actor, separado de su familia, sufr\u00eda de soledad <em>y a veces de hambre<\/em>. <a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Los deudos arrastraban como herencia las mismas necesidades y penurias que las que el artista hab\u00eda padecido en vida. La mayor\u00eda de las veces depend\u00edan, para subsistir, de la caridad de los antiguos compa\u00f1eros de escena a quienes, con los pudores del caso, agradec\u00edan entre l\u00e1grimas. Como referencia, traigamos el recuerdo de la funci\u00f3n a beneficio de la familia -carente de recursos- del m\u00fasico Antonio Reynoso, creador de numerosos \u00e9xitos para la escena nacional fallecido 8 a\u00f1os antes. Se llev\u00f3 a cabo el 25 de junio de 1920 en el Teatro Argentino y cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de Lola Membrives, de una murga y de un peric\u00f3n bailado por Olinda Boz\u00e1n, Pierina Dealessi, Lea Conti y autores como Bay\u00f3n Herrera, Alberto Novi\u00f3n y Manuel Romero, entre otros.<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Unos a\u00f1os despu\u00e9s, en 1928, el teatro se queja de que el cine le quita p\u00fablico. Una obra lo muestra a trav\u00e9s de la miseria de un actor que, desocupado, se ve obligado a trabajar de hombre-sandwich anunciando una pel\u00edcula de Chaplin. Pero en Buenos Aires, apenas nacido el siglo XX, preclaros autores ya se han percatado de la injusta realidad imperante. Se re\u00fanen en casa del dramaturgo Enrique Garc\u00eda Velloso y forman la <em>Sociedad de Artistas L\u00edricos y Dram\u00e1ticos<\/em>, con el fin de reglamentar el cobro de derechos, formar un archivo de obras y ayudar a m\u00fasicos y escritores imposibilitados de trabajar. Faltaba mucho a\u00fan para que se pudiera hablar de jubilaciones o pensiones, por lo que, al llegar a la inactividad laboral por causa de edad avanzada, enfermedad o incapacidad, los creadores y creadoras quedaban absolutamente desamparados sin que oficialmente nadie acudiera a salvarlos de su indefensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"897\" height=\"683\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Acta_Fundacion_Argentores_1910.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1400\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Acta_Fundacion_Argentores_1910.jpg 897w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Acta_Fundacion_Argentores_1910-300x228.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Acta_Fundacion_Argentores_1910-768x585.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Acta_Fundacion_Argentores_1910-20x15.jpg 20w\" sizes=\"(max-width: 897px) 100vw, 897px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>Acta Fundaci\u00f3n de Argentores<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En 1907, nuevamente por iniciativa de Garc\u00eda Velloso, se crea la Sociedad de Autores Dram\u00e1ticos y L\u00edricos; en febrero de 1908 se organiza la primera huelga de autores que fracasa porque los empresarios se niegan a las negociaciones colectivas<a id=\"_ftnref4\" href=\"#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. La Sociedad se desactiva. Insistidor como pocos, Enrique Garc\u00eda Velloso una vez m\u00e1s invita a dramaturgos a su domicilio y all\u00ed, el 11 de septiembre de 1910 se funda la Sociedad Argentina de Autores Dram\u00e1ticos, posteriormente nombrada como ARGENTORES, Sociedad General de Autores de la Argentina. Su principal prop\u00f3sito contin\u00faa siendo que los autores reciban un pago justo por el uso de sus obras, m\u00e1s la creaci\u00f3n de un fondo de socorro en beneficio de los socios necesitados y una Caja de pensiones de retiro.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde su fundaci\u00f3n, la Sociedad trabaja activamente para lograr el cobro de derechos de autor, y el 30 de julio de 1911 intima a las empresas a entregar una respuesta al respecto, en un plazo de 24 horas. La Sociedad de Empresarios no acepta las condiciones y los autores rompen relaciones con todos los teatros prohibiendo representar sus obras. Autores y p\u00fablico salen en manifestaci\u00f3n: fueron dos jornadas de violencia, discursos, barricadas en teatros, heridos, contusos y presos, seg\u00fan se documenta en los boletines de la Sociedad. Menos de dos semanas despu\u00e9s se llega a un acuerdo hist\u00f3rico: el 12 de agosto de 1911 los empresarios aceptan firmar un convenio reconociendo el 15% de derecho autoral para el estreno y el 10% para las representaciones subsiguientes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1920: Nace la radio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La revista <em>Comoedia<\/em> en su n\u00famero 53 del 1\u00b0 de septiembre de 1929 asegura: \u201ces visible el inter\u00e9s que comienzan a tener nuestras broadcastings por la transmisi\u00f3n de obras (\u2026) lo que revela que las transmisiones teatrales por radio comienzan a ser una actividad permanente\u201d. No ment\u00eda: para entonces ya varias radios tienen elencos estables y los espacios para la ficci\u00f3n comienzan a ser fijos. En ese mismo a\u00f1o se emite <em>B\u00faffalo Bill<\/em> en episodios diarios y Radio Prieto organiza un concurso de obras para ser transmitidas \u00a1con premio en efectivo!; paralelamente se reglamenta el cobro de los derechos en radio y la obligaci\u00f3n de mencionar a los autores, hasta entonces desprotegidos. Se asienta en el \u00e9ter el bendito <em>derecho moral, <\/em>tan esquivo a\u00fan en nuestros d\u00edas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Para 1930, el radioteatro se encuentra ya bien diferenciado en Buenos Aires. Los inicios, sin embargo, est\u00e1n llenos de tropiezos y dificultades, sobre todo en lo concerniente a remuneraciones. Entre 1930 y 1933, en Radio Municipal se pagan 30 pesos a las figuras de primer nivel, mientras que otros artistas, en busca de cartel, trabajan gratuitamente a cambio de que se los nombre durante el transcurso de la audici\u00f3n. En un principio, la paga por la actuaci\u00f3n del conjunto consiste en la comida, que se prepara en la misma radio. Como retribuci\u00f3n, en Radio El Pueblo se sirve caf\u00e9 con leche a todos los artistas que participan en las audiciones. <a id=\"_ftnref5\" href=\"#_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Y alguien que sobreviv\u00eda tambi\u00e9n a fuerza de t\u00e9 con leche y medialunas cuando dej\u00f3 su casa en los suburbios y se fue a vivir al centro fue la actriz Rudiel Wilde: \u201cMientras lograba un papel como \u2018damita joven\u2019 en el teatro National, lavaba por la noche la \u00fanica bombacha que ten\u00eda y la colgaba de una ventanita para que se secara. Era 1939 y yo s\u00f3lo so\u00f1aba con ser una gran actriz, por eso me sacrificaba con gusto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"915\" height=\"618\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/radiosplendid-azucenamaizani20597-copia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1401\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/radiosplendid-azucenamaizani20597-copia.jpg 915w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/radiosplendid-azucenamaizani20597-copia-300x203.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/radiosplendid-azucenamaizani20597-copia-768x519.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/radiosplendid-azucenamaizani20597-copia-20x14.jpg 20w\" sizes=\"(max-width: 915px) 100vw, 915px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Radio Splendid<\/strong><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Los locutores como Santos Landa, voz de Radio Rivadavia en los a\u00f1os \u201930, seg\u00fan cita de Carlos Ulanovsky, tambi\u00e9n se quejan del prolongado horario de labor y de que carecen de una justa remuneraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin aumento de sueldo<\/strong> <strong>y con amenazas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1931, el conjunto llamado <em>Chispazos de Tradici\u00f3n<\/em>, dirigido por Jos\u00e9 Andr\u00e9s Gonz\u00e1lez Pulido, a las 18.30 y por LOY Radio Nacional, insiste con mejor suerte en una tem\u00e1tica ya probada por su antecesor, <em>Chispazos de Gloria<\/em>. Su \u00e9xito fue tal, que la revista Antena tuvo que dedicarle una p\u00e1gina, titulada <em>Correo de Chispazos<\/em>, en la que el autor y los integrantes del elenco recib\u00edan las muestras de afecto popular. Un d\u00eda, motivado por el \u00e9xito del programa, el elenco solicit\u00f3 un aumento de cachet, amenazando con no presentarse al d\u00eda siguiente si no le era otorgado. Gonz\u00e1lez Pulido consult\u00f3 con el multifac\u00e9tico Pablo Osvaldo Valle, y la respuesta fue terminante: <em>\u201cHac\u00e9 que en este cap\u00edtulo todos los personajes se suban a una carreta, que vayan cantando, como en un final bien arriba. Se cruza un caballo y la carreta cae por un barranco. Y ah\u00ed termin\u00e1s el cap\u00edtulo. Despu\u00e9s habl\u00e1s con el elenco y les dec\u00eds que el que quiera seguir viviendo, que se baje de la carreta. Los que arreglen seguir, se bajan; los que no, caer\u00e1n al precipicio\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>No muy lejos de estas poco simp\u00e1ticas estrategias de coerci\u00f3n, el mismo Gonz\u00e1lez Pulido, cada vez que dejaba de gustarle un actor, mataba a su personaje. Por eso siempre sol\u00eda haber alguno que sorpresivamente se volv\u00eda el <em>gaucho ladino<\/em> y resultaba muerto en su ley o deb\u00eda ausentarse sin previo aviso (Oscar Ugarte discuti\u00f3 fuertemente: enseguida supo que su personaje hab\u00eda debido dejar la estancia -y el radioteatro- para viajar \u201cs\u00fabitamente\u201d a Buenos Aires).<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el mismo Gonz\u00e1lez Pulido no escapar\u00e1 al sino del que habla esta nota: a pesar del \u00e9xito de sus obras teatrales y radiof\u00f3nicas, morir\u00e1 de tuberculosis, solo y pobre, en alg\u00fan lugar de las sierras de C\u00f3rdoba, en 1936.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La uni\u00f3n hace la fuerza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el diario <em>La Prensa<\/em> en su edici\u00f3n del domingo 5 de septiembre de 1943, en p\u00e1gina 14 y bajo el t\u00edtulo \u201cRadiotelefon\u00eda\u201d aparece una noticia que cuenta que acaba de constituirse la Asociaci\u00f3n Gente de Radioteatro, una entidad de car\u00e1cter gremial, que se propone \u201cdifundir conocimientos y sugestiones destinadas a elevar la pr\u00e1ctica del radioteatro, a la vez que organizar las condiciones y relaciones de trabajo a que deber\u00e1n ajustarse los int\u00e9rpretes de esa actividad en las broadcastings\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En la asamblea fueron elegidos Manuel Ferrad\u00e1s Campos, presidente; Jos\u00e9 Paonessa, vicepresidente; secretario y subsecretario, respectivamente, Ernesto Bustamante y Sergio Montes. Nisha Orayen, tesorera y Julia de Alba, protesorera. Por su parte, Luc\u00eda Barausse, Emma Bernal, Enrique S\u00e1enz y Horacio Torrado fueron designados vocales. El 19 de mayo de 1944 el gobierno resuelve reconocer a la Asociaci\u00f3n Radial Argentina como representativa del gremio de los trabajadores de la radio, siendo su presidente la Srta. Evita Duarte. A.R.A hab\u00eda sido fundada en 1943.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"1019\" height=\"531\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/evita-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1403\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/evita-1.jpg 1019w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/evita-1-300x156.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/evita-1-768x400.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/evita-1-20x10.jpg 20w\" sizes=\"(max-width: 1019px) 100vw, 1019px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En octubre de 1944 varios gremios decidieron hacer una presentaci\u00f3n conjunta al Coronel Per\u00f3n y se entrevistaron con \u00e9l en el Ministerio de Guerra. All\u00ed mismo empez\u00f3 a germinar la idea de constituir lo que se termin\u00f3 denominando Federaci\u00f3n Argentina del Espect\u00e1culo P\u00fablico, una entidad que se propuso como objetivo unir y coordinar a todos los gremios. Diversas comitivas con delegados de las distintas entidades gremiales formaron esta Federaci\u00f3n, como la Asociaci\u00f3n Argentina de Actores (AAA), Sociedad General de Autores de la Argentina, Sociedad Argentina de Autores y Compositores, la Sociedad de Empresarios Teatrales, Asociaci\u00f3n de M\u00fasicos de la Argentina (ADEMA), Asociaci\u00f3n del Profesorado Orquestal (APO), Asociaci\u00f3n Gente de Radioteatro, Sociedad Argentina de Locutores (SAL), Sociedad Argentina de T\u00e9cnicos Operadores Radiotelef\u00f3nicos, Asociaci\u00f3n Argentina de Artistas Circenses y de Variet\u00e9s, Uni\u00f3n de Maquinistas de Teatros, Uni\u00f3n de Electricistas de Teatro, Casa de Descanso del Teatro y Casa del Teatro; las entidades agrupaban a un total de 22.000 afiliados aproximadamente.<\/p>\n\n\n\n<p>La autora Mabel Loisi sol\u00eda contar que Manuel Ferrad\u00e1s Campos<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>&nbsp; impuls\u00f3 una huelga de autores de radioteatro en todo el pa\u00eds. Era la \u00fanica manera de obligar a las radios a pagar los derechos de autor. \u201cNo fue necesario m\u00e1s que anunciar la huelga para que r\u00e1pidamente giraran los derechos de autor que son nuestro salario. El autor es el obrero de la m\u00e1quina de escribir, aunque ahora tenga computadora.\u201d<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Caras y Cecas en la<\/strong> <strong>rueda de la fortuna<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cFue duro -cuenta la autora Mabel Loisi-: yo ten\u00eda veinticuatro a\u00f1os cuando ingres\u00e9 a Argentores. En ese momento la entidad publicaba un bolet\u00edn mensual donde aparec\u00edan las mediciones de rating. Me sent\u00eda feliz por los border\u00f3s suculentos que recorr\u00edan el interior del pa\u00eds con <em>Ante Dios todas son Madres<\/em>, <em>La novia del cielo<\/em> y otras obras m\u00edas que ya llevaban m\u00e1s de 100 representaciones. Un d\u00eda en esa instituci\u00f3n estaba reunida la Junta Directiva en el primer piso. En la antesala, Armando Disc\u00e9polo le pregunt\u00f3 a alguien por m\u00ed: \u201cY esa chica \u00bfqui\u00e9n es?\u201d, porque no hab\u00eda empleadas mujeres en Argentores. Alguien le contest\u00f3: \u201cEsta chica escribe radioteatro comercial&#8221;. &#8220;Ah -dijo-, \u00e9sta es la del mal\u00f3n&#8221;. Cuando me lo dijeron salt\u00e9 como un resorte, pero Manuel Ferrad\u00e1s Campos me hizo callar. Yo ganaba dinero, pero sent\u00eda que no era profesionalmente respetada como autora.<\/p>\n\n\n\n<p>La actriz Mar\u00eda Concepci\u00f3n C\u00e9sar<a id=\"_ftnref8\" href=\"#_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> recordaba: \u201cYo ven\u00eda haciendo radioteatro con Armando Disc\u00e9polo y con grandes actores nacionales. Pero un d\u00eda Roberto Valenti, que ven\u00eda de hacer <em>Fachenzo, el maldito<\/em>, me dice: Mar\u00eda Concepci\u00f3n, yo s\u00e9 que usted es egresada del Conservatorio con el Premio Nacional, yo s\u00e9 toda su historia, lo que le voy a ofrecer es una obra en Radio del Pueblo, y en tres meses la saco en gira. Usted se va a hacer millonaria. \u00bfD\u00f3nde vive? \u201cEn Floresta\u201d, le contest\u00e9. \u00bfSus padres son due\u00f1os? \u201cNo, alquilan\u201d, le dije. \u00a1Correcto! Usted va a tener mucho dinero, querida, se va a poder comprar lo que quiera. Pero eso s\u00ed, se tiene que olvidar de todo ese teatro importante que usted quiere, del Cervantes y de sus pel\u00edculas. No me conteste ahora, pi\u00e9nselo. Y lo pens\u00e9 mucho. Y esa noche llor\u00e9 mucho tambi\u00e9n.\u201d<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"611\" height=\"878\" data-id=\"1407\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/6-Historia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1407\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/6-Historia.jpg 611w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/6-Historia-209x300.jpg 209w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/6-Historia-14x20.jpg 14w\" sizes=\"(max-width: 611px) 100vw, 611px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"705\" height=\"1024\" data-id=\"1409\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/histRadiotNacional-25326-copia-1-705x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1409\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/histRadiotNacional-25326-copia-1-705x1024.jpg 705w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/histRadiotNacional-25326-copia-1-207x300.jpg 207w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/histRadiotNacional-25326-copia-1-768x1115.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/histRadiotNacional-25326-copia-1-1058x1536.jpg 1058w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/histRadiotNacional-25326-copia-1-1410x2048.jpg 1410w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/histRadiotNacional-25326-copia-1-14x20.jpg 14w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/histRadiotNacional-25326-copia-1.jpg 1458w\" sizes=\"(max-width: 705px) 100vw, 705px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"588\" height=\"783\" data-id=\"1408\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/radioteatronacional-25325-copia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1408\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/radioteatronacional-25325-copia.jpg 588w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/radioteatronacional-25325-copia-225x300.jpg 225w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/radioteatronacional-25325-copia-15x20.jpg 15w\" sizes=\"(max-width: 588px) 100vw, 588px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Ep\u00edlogo esperanzado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Noches de s\u00f3lo mate cocido y pan, miedo a la vejez y a la necesidad, retribuciones injustas casi bordeando la estafa, caminos inciertos en profesiones que lo dan todo dejando el alma a la intemperie. Hay a veces, en ciertos pa\u00edses y ciertas \u00e9pocas, amenazas de desguace donde la cultura parece correr riesgo de convertirse en una tierra yerma. Se ve a los artistas agotando sus recursos, replegados en sus casas, necesitados de una ayuda econ\u00f3mica tanto como de una palabra amorosa que calme la ansiedad frente a un futuro destemplado.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha logrado avanzar mucho en la protecci\u00f3n de los artistas, de las y los autores, pero, aun as\u00ed, tiempos de emergencia requieren de valent\u00eda, de constancia y de uni\u00f3n. Que en uni\u00f3n, constancia y valent\u00eda est\u00e9n las instituciones. Que en eso estemos, todos, todas, siempre, defendiendo el oficio de crear y a sus hacedores, para que ese <em>amor al arte<\/em> se traduzca en bienestar y respaldo para cada etapa de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque como bien cantaba Enrique Pinti, podr\u00e1n pasar los a\u00f1os, los censores, los hip\u00f3critas, las listas negras y los gobiernos, pero siempre, siempre, quedar\u00e1n los artistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Quedar\u00e1n los artistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Mar\u00eda Mercedes Di Benedetto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>1. Wilde, Jos\u00e9 Antonio. <em>Buenos Aires desde 70 a\u00f1os atr\u00e1s<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>2. <a href=\"https:\/\/www.tierramedia.com.ar\/l\/casacuberta-baja-los-seis-escalones\/\">https:\/\/www.tierramedia.com.ar\/l\/casacuberta-baja-los-seis-escalones\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>3. Seibel, Beatriz. <em>Historia del teatro argentino, desde los rituales hasta 1930<\/em>. Corregidor, 2002.<\/p>\n\n\n\n<p>4. Catena, A; Coire, L. y Viggiani, M. Argentores. <em>Un siglo en defensa del autor<\/em>. 2010.<\/p>\n\n\n\n<p>5. Carretero Andr\u00e9s. <em>Vida cotidiana en Buenos Aires 3 <\/em>(1918-1970), Bs.As., Planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>6. Ferrad\u00e1s Campos propuso en 1950 que se llamara \u201cMart\u00edn Fierro\u201d -y as\u00ed se lo llama desde entonces-, al premio que se otorga cada a\u00f1o a los hacedores de radio y televisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>7. Di Benedetto, Mar\u00eda Mercedes. <em>El radioteatro nacional, historia y testimonios<\/em>. Tiempo Sur, 2008.<\/p>\n\n\n\n<p>8. Di Benedetto, M.M. <em>Historia del radioteatro nacional<\/em>. Ed. Mariscal, 2020.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\"><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\"><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\"><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\"><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\"><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\"><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\"><\/a>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;\u00a1Mam\u00e1! \u00a1Mam\u00e1! \u00a1Guard\u00e1 las gallinas que vienen los artistas!\u201d (&#8220;La cabalgata del circo&#8221;, pel\u00edcula de 1945.) 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