{"id":1467,"date":"2026-04-13T16:49:34","date_gmt":"2026-04-13T19:49:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/?p=1467"},"modified":"2026-04-13T16:49:36","modified_gmt":"2026-04-13T19:49:36","slug":"apogeo-y-muerte-del-intelectual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/","title":{"rendered":"Apogeo y Muerte del Intelectual"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>&nbsp;2\u00aa parte&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La 1\u00aa. Guerra Mundial sacudi\u00f3 al mundo, igual que ahora las guerras de Rusia contra Ucrania y Estados Unidos e Israel contra Ir\u00e1n. Al t\u00e9rmino de la primera, tres imperios hab\u00edan naufragado: el austroh\u00fangaro, el otomano y el ruso; en ese \u00faltimo surgir\u00eda en 1917 el primer pa\u00eds comunista: la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La teor\u00eda de la que surgi\u00f3, as\u00ed como la pr\u00e1ctica que llev\u00f3 a la consolidaci\u00f3n de un nuevo sistema en Rusia, desde el primer momento cautiv\u00f3 el inter\u00e9s de numerosos intelectuales de todo el mundo. \u00bfResolver\u00eda esta revoluci\u00f3n el atraso y la pobreza de ese vasto territorio? Porque el intelectual, que en la primera parte de esta nota definimos como un escritor con sensibilidad para lo social, vive atado a todo lo que sucede en el mundo, a su alrededor.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, en Europa sigui\u00f3 creciendo el nacionalismo: cada pa\u00eds dijo primero yo y despu\u00e9s los dem\u00e1s. Fue virulento, como el gas que se utiliz\u00f3 en las batallas al final la Guerra del 14, que provoc\u00f3 la muerte de miles de soldados en las trincheras. Despu\u00e9s, las potencias, lo suprimieron. Pero no consiguieron dome\u00f1ar con tanta facilidad otro factor no menos venenoso que se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente: el antisemitismo. La declaraci\u00f3n de los derechos del hombre, uno de los logros de la Revoluci\u00f3n Francesa, hizo salir de los guetos a los jud\u00edos, ahora equiparados a todos los ciudadanos. Pero la convivencia no fue f\u00e1cil. Los pa\u00edses europeos los aceptaron a medias. Theodor Herzl, un visionario, enaltecido por unos y vituperado por otros, a\u00fan hoy, comprendi\u00f3 enseguida que, en un mundo ahora dividido en patrias, los jud\u00edos deb\u00edan tener la propia. Con el tiempo, la tuvieron tambi\u00e9n, pero a la luz de lo que sucede ahora, parece que tampoco alcanz\u00f3 para terminar con el antisemitismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este comentario, al comienzo de la nota, es apropiado porque la cuesti\u00f3n jud\u00eda atraves\u00f3 pr\u00e1cticamente siempre, con mayor o menor virulencia, la palabra y la acci\u00f3n de los intelectuales. Su centro de acci\u00f3n ser\u00e1 siempre Francia, que es donde surgi\u00f3 la palabra intelectual, durante el affaire Dreyfus. Algunos pa\u00edses, como Inglaterra, tuvieron intelectuales, pero en c\u00edrculos cerrados; asustados quiz\u00e1 por el caso Oscar Wilde, que muri\u00f3 destruido despu\u00e9s de pasar dos a\u00f1os en la c\u00e1rcel por sus pr\u00e1cticas homosexuales y tal vez, por qu\u00e9 no, por su afici\u00f3n al socialismo. Embozadamente, en el per\u00edodo entre las dos grandes guerras, grupos pronazis se expresaron a medias en las islas brit\u00e1nicas. El gran poeta Thomas Eliot, el de <em>La tierra bald\u00eda<\/em> -p\u00e9sima traducci\u00f3n de <em>The Waste Land<\/em>, o sea \u201cla tierra echada a perder\u201d-, nunca ocult\u00f3 su antisemitismo, e incluso en las antolog\u00edas que llegan a los estudiantes aparecen versos como estos (La acci\u00f3n sucede en Venecia donde, como sabemos, ocurre la obra de Shakespeare sobre un mercader jud\u00edo):<\/p>\n\n\n\n<p><em>On the Rialto once\/The rats are underneath the piles\/The jew is underneath the lot.<\/em> <em>&nbsp;(En el Rialto, cierta vez\/ las ratas est\u00e1n bajo los pilotes\/y el jud\u00edo debajo de ellos).&nbsp;&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, otro gran poeta ingl\u00e9s, W.H Auden, excelente traductor de Brecht, con mentalidad m\u00e1s abierta, escribi\u00f3 un largo poema dedicado a Sigmund Freud, a su contribuci\u00f3n al conocimiento de la conciencia. En su conclusi\u00f3n lo llama:<\/p>\n\n\n\n<p><em>An important jew that died in exile<\/em> (Un jud\u00edo importante que muri\u00f3 en el exilio).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Eso lo defin\u00eda! \u00a1Ni siquiera menciona que hab\u00eda sido amenazado y vituperado por los nazis, y que consigui\u00f3 huir cuando la embajada norteamericana logr\u00f3 sacarlo de Viena! En cambio, Ezra Pound, otro gran poeta de la misma \u00e9poca, nacido en Estados Unidos, dec\u00eda que se sent\u00eda mejor en Londres, donde el poeta Thomas Eliot afirmaba que hab\u00eda sido su maestro. Fue un ferviente antisemita, devoto del r\u00e9gimen fascista de Mussolini, para el que trabaj\u00f3 durante la guerra. Al final de esta los yanquis lo juzgaron por traici\u00f3n; pero evit\u00f3 la muerte gracias a la presi\u00f3n de gente de la cultura que consigui\u00f3 que lo declararan loco.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"575\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TSELIOT-copia-1024x575.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1495\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TSELIOT-copia-1024x575.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TSELIOT-copia-300x169.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TSELIOT-copia-768x432.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TSELIOT-copia-1536x863.jpg 1536w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TSELIOT-copia-20x11.jpg 20w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/TSELIOT-copia.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>T.S.Eliot<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Hace poco se permiti\u00f3 la edici\u00f3n de sus obras, seguramente tocadas, antes de llegar al p\u00fablico lector. Voy a reproducir un fragmento de <em>Cantos<\/em>, un extenso libro de poemas lleno de citas del pasado, de dif\u00edcil comprensi\u00f3n. Ac\u00e1, se refiere a la usura. Claro. Estamos en la Edad Media. Es lo que m\u00e1s le llama la atenci\u00f3n. La usura la practicaba un grupo separado de la gente, que no pod\u00eda tener tierras y que, para sobrevivir, entre otras cosas, se dedicaba a prestar plata. Aunque no se los nombra, el fragmento del Canto XLV se refiere a los jud\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; With usura hath no man a house of good Stone<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211;With usura<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hath no man a painted paradise on his church wall<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8212;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; With usura, sin against nature<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Is thy bread dry as paper<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8212;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Wool comes not to market<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sheep bringeth no gain with usura<\/p>\n\n\n\n<p><em>(Debido a la usura, nadie tiene una casa de piedra s\u00f3lida\/ por la usura, nadie tiene un para\u00edso pintado en la pared de su iglesia\/ debido a la usura, pecado contra natura, tu pan est\u00e1 tan seco como el papel\/ la lana no llega al mercado y el ganado no deja ganancias).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En Francia se libraron grandes batallas entre los intelectuales. Como ya vimos, en 1906 se rehabilit\u00f3 a Dreyfus. Incluso, se lo reintegr\u00f3 al ej\u00e9rcito, como jefe de un escuadr\u00f3n. Pero el hombre, destruido por su estancia en la c\u00e1rcel de la Isla del Diablo, no alcanz\u00f3 el formato de un h\u00e9roe, ni el de una v\u00edctima c\u00e9lebre. Solo pasa a la historia como un motivo para que el escritor Zola organizara el movimiento de liberales de izquierda, los dreyfussistas, como se los llam\u00f3 desde entonces. Pero no todas fueron rosas. Al d\u00eda siguiente de la liberaci\u00f3n de Dreyfus, el peri\u00f3dico <em>La libre parole<\/em>, titulaba as\u00ed la noticia: \u201cEs un triunfo de los jud\u00edos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora el antisemitismo se extiende con un ingenio poco com\u00fan. Peri\u00f3dicos de derecha \u201cdescubren\u201d que en Par\u00eds hay demasiados negocios con due\u00f1os extranjeros. \u201cObreros, que se desempe\u00f1an en imprentas, afirman que la K, la W y la Z son letras jud\u00edas\u201d comenta alguien jocosamente. Y otro se\u00f1ala insidiosamente: \u201cLos franceses \u00bfnos sentimos en casa en Francia?\u201d El odio, ahora al extranjero, al inmigrante, se extiende; ser\u00e1 caldo de cultivo para los nazis. Se empez\u00f3 a decir que la Francia cat\u00f3lica y latina, estaba amenazada por una anti-Francia protestante y jud\u00eda, llena de gente que hablaba idiomas raros. \u201cMetecos\u201d los llamaban, en alusi\u00f3n a aquellos que viv\u00edan en Atenas, en el siglo V antes de Cristo, y no eran atenienses. Como nativo de un pa\u00eds creado por inmigrantes, como es Argentina, este tema me resulta especialmente revulsivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es entonces que Drummond, un escritor mediocre, acu\u00f1a una frase que se popularizar\u00e1 r\u00e1pidamente, adaptada a cada pa\u00eds: \u201cLos jud\u00edos dominan a Par\u00eds, como Par\u00eds domina a Francia\u201d. Nace tambi\u00e9n la idea de complot (los jud\u00edos quieren conquistar al mundo), que nutre a escritores representativos de la \u00e9poca, como Barres y Maurras, que llegar\u00e1n a nuestras costas en la primera mitad del siglo XX y ser\u00e1n \u00e1vidamente le\u00eddos por nuestros escritores de retaguardia. A los nombrados, hay que sumar a Le\u00f3n Daudet, Charles Peguy y Andr\u00e9 Gide. Como se ve, despu\u00e9s del affaire Dreyfus, el ambiente cultural est\u00e1 dominado por los intelectuales de derecha.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Augusto Barr\u00e8s, junto con Charles Maurras, fue representante del nacionalismo franc\u00e9s de comienzos siglo XX.&nbsp; Antisemita militante durante casi toda su vida, a \u00e9l se debe -seg\u00fan algunos- el haber acu\u00f1ado el t\u00e9rmino nacional socialismo, de tanta difusi\u00f3n en las d\u00e9cadas siguientes. Muchas cosas unen a estos escritores. Por ejemplo, todos extra\u00f1an la \u00e9poca de la <em>grandeur <\/em>de Francia, o sea la \u00e9poca de la monarqu\u00eda. Barres huele a decadencia por todos lados. \u201cFrancia muri\u00f3 en 1789\u201d, afirma gravemente. Todos ellos levantan el fantasma de la inmigraci\u00f3n y asustan con las consecuencias que produce de la mezcla de razas. El antisemitismo va a ser el pegamento que va a unir todas sus ideas. Maurras, que cre\u00f3 el concepto de \u201cnacionalismo integral\u201d, prefigura el fascismo que pronto se extender\u00e1 por toda Italia.<\/p>\n\n\n\n<p>Como recordar\u00e1n, al comenzar la Segunda Guerra Mundial, Alemania ocup\u00f3 Francia en una semana. Una parte quedo \u201clibre\u201d y la otra estuvo dirigida por un viejo militar, el mariscal Philippe P\u00e9tain. Ah\u00ed fue donde se perpetraron las peores atrocidades. Sin embargo, Barres, Maurras y todos ellos consideraron la ascensi\u00f3n de P\u00e9tain al poder, en 1940, como una &#8220;sorpresa divina&#8221;. Al terminar la guerra P\u00e9tain fue arrestado y condenado a muerte por colaboracionista. La pena se le conmut\u00f3 por cadena perpetua. Su respuesta fue: &#8220;<em>C&#8217;est la revanche de Dreyfus<\/em>!&#8221; (&#8220;\u00a1Es la venganza de Dreyfus!&#8221;). Bajo la ocupaci\u00f3n nazi comenzar\u00e1 un movimiento que ser\u00e1 una constante en el mundo de los intelectuales. Algunos pasan de la izquierda a la derecha o de la derecha a la izquierda. \u00bf\u00bfPor conveniencia? \u00bfPor sinceras dudas? \u00bfAcaso no es una de sus caracter\u00edsticas, buscar siempre la verdad?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"585\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/sartresimone-31978-copia-1024x585.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1489\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/sartresimone-31978-copia-1024x585.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/sartresimone-31978-copia-300x171.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/sartresimone-31978-copia-768x439.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/sartresimone-31978-copia-20x11.jpg 20w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/sartresimone-31978-copia.jpg 1218w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Jean Paul Satre y Simone de Beauuboir<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El apogeo de los intelectuales, el momento culminante se dar\u00e1 en el Par\u00eds de posguerra. Jean-Paul Sartre fue lo m\u00e1ximo a lo que se puede aspirar. Escribi\u00f3 libros de filosof\u00eda, novelas, biograf\u00edas, obras de teatro. \u00bfFue un intelectual, como lo definimos aqu\u00ed? Si, en toda su obra, y en sus innumerables reportajes, no solo en los diarios sino ahora tambi\u00e9n para la televisi\u00f3n, expres\u00f3 su compromiso con la sociedad. Adem\u00e1s, fue un activista pol\u00edtico y un militante. Conoci\u00f3 la c\u00e1rcel, bajo el nazismo, pero despu\u00e9s tuvo la suerte de vivir en una sociedad donde reinaba la libertad como el aire que se respira, como era la Par\u00eds de posguerra. Como si fuera poco, tuvo incluso con Simone de Beauvoir, gran escritora y feminista, una pareja abierta, que dur\u00f3 hasta el \u00faltimo d\u00eda de su vida. Recuerdo siempre un di\u00e1logo que tuvieron en el \u00faltimo reportaje que ella le hizo, antes de que \u00e9l muriera, a los 75 a\u00f1os, que despu\u00e9s se edit\u00f3. En La ceremonia de los adioses es donde Simone de Beauvoir le pregunta: \u201cAceptando el hecho de que la edad es una convenci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 edad considera usted que siempre tuvo?\u201d Sartre respondi\u00f3: 35 a\u00f1os. Porque a esa edad uno mantiene la curiosidad y todav\u00eda puede cambiar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Sartre, hasta tuvo grandes debates, como el que sostuvo con Albert Camus, que todav\u00eda hoy se analiza! Porque Camus publica en 1951 <em>El hombre rebelde<\/em>, donde cuestiona tanto a marxistas como al comunismo. No podemos meternos ahora en eso, pero en ese momento, como militante de esa doctrina, Sartre lo rechaza y lo critica. Ahora bien, visto desde el hoy, \u00bffue un pensador original? \u00bfUn gran escritor? Su obra \u00bftodav\u00eda perdura? Ya que fue la culminaci\u00f3n de un modelo de intelectual que no se repiti\u00f3 -en mi opini\u00f3n- y no se repetir\u00e1, vale la pena detenernos un momento en esto.<\/p>\n\n\n\n<p>No, quiz\u00e1 no fue un gran pensador original. Pero \u00e9l mismo lo reconoci\u00f3. Porque este creador de un existencialismo, con una mezcla de marxismo, afirm\u00f3 en \u201cCuestiones de M\u00e9todo\u201d, pr\u00f3logo a su monumental <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n dial\u00e9ctica<\/em>, que solo aparecen fil\u00f3sofos originales en \u00e9pocas de grandes rupturas, anticip\u00e1ndolas.&nbsp; Por lo tanto, en el momento en que vive, prefiere llamarse ide\u00f3logo. En cuanto a su teatro, puedo opinar con mayor consistencia. Hace algunos a\u00f1os, cuando el teatro San Mart\u00edn llam\u00f3 a Eva Halac para montar <em>Las Manos Sucias<\/em>, obra de su autor\u00eda, y la directora me pidi\u00f3 que hiciera la traducci\u00f3n al castellano, comprob\u00e9 la vigencia de la idea y la calidad de su escritura, a casi 80 a\u00f1os de su estreno en Par\u00eds. La obra es de 1948.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa \u00e9poca evidenci\u00f3 ser tambi\u00e9n un intelectual pol\u00edticamente comprometido. Abraz\u00f3 el marxismo, aunque no se afili\u00f3 al partido comunista franc\u00e9s. Como si todo esto fuera poco, en esa \u00e9poca escribi\u00f3 un ensayo donde dijo que el nacionalismo franc\u00e9s era provinciano y, en un giro prof\u00e9tico, abog\u00f3 por unos \u201cEstados Unidos de Europa\u201d. Los que estamos en uno de los confines el mundo, como es Buenos Aires, en su momento nos suscribimos a la revista <em>Les Temps Modernes<\/em>, que Sartre dirigi\u00f3 desde fines de la guerra. Sus opiniones, siempre fueron respetadas en Occidente. Y con un gesto m\u00e1s de su singularidad, rechaz\u00f3 el premio Nobel cuando le fue concedido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los Imperios Contraatacan<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Segunda Guerra Mundial termin\u00f3 en 1945 dejando 100 millones de muertos. De un lado estaban los aliados, los buenos, y del otro los pa\u00edses del Eje, Alemania, Italia y Jap\u00f3n, que fueron derrotados. Se conserva una foto de los ganadores, sentados, sonriendo: Churchill, Roosevelt, De Gaulle y Stalin. Pero estos se dieron cuenta enseguida que representaban sistemas diferentes. Por un lado, estaba la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, con un racimo de pa\u00edses bajo su control, y por el otro lado Estados Unidos y Europa: el as\u00ed llamado \u201cmundo libre\u201d. \u00bfD\u00f3nde quedaba el intelectual, con sus devaneos de opinar de esto y de aquello, con absoluta libertad? Se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en el jam\u00f3n del s\u00e1ndwich.<\/p>\n\n\n\n<p>En Estados Unidos, mientras limpiaban y guardaban las bombas at\u00f3micas que no hab\u00edan tirado, las autoridades empezaron a preguntarse qui\u00e9nes eran todos estos escritores, profesores y m\u00fasicos, que hablaban en un mont\u00f3n de idiomas y viv\u00edan mayormente en la costa Este, cerca de Hollywood. (Traducido al castellano: \u201cbosque sagrado\u201d). Eran, mayormente, intelectuales que hab\u00edan escapado del nazismo. Ahora, \u00bfy por qu\u00e9 el nazismo los hab\u00eda perseguido? Ah\u00ed estaba la cuesti\u00f3n. Algunos pensaban cosas raras. Devaneaban. No les convenc\u00eda el sistema que los hab\u00eda acogido, que los hab\u00eda salvado del encierro y la muerte. Discut\u00edan todo, encontraban buenas cosas en el otro sistema tambi\u00e9n. \u00a1No solo eso, contagiaban sus ideas a los norteamericanos, directores y actores del mundo Hollywood! Enseguida tomaron algunas decisiones dr\u00e1sticas. Por ejemplo, en 1953 detuvieron, juzgaron y mandaron a la silla el\u00e9ctrica al matrimonio Rosemberg. Fueron acusados de enviar secretos militares al enemigo. \u00a1Al nuevo enemigo!<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo apareci\u00f3 una organizaci\u00f3n que con el tiempo se conoci\u00f3 como el macartismo, que funcion\u00f3 en Estados Unidos desde 1950 a 1955. El senador McCarthy, que la dirig\u00eda, sosten\u00eda que ten\u00eda listas de comunistas infiltrados en el Departamento de Estado. R\u00e1pidamente se concentr\u00f3 en la industria del cine, armando listas negras de actores, directores y guionistas. Con su accionar, que b\u00e1sicamente consist\u00eda en interrogatorios a famosos, se gan\u00f3 la primera plana de los diarios. Su foto sali\u00f3 en todas partes. Su rating era espectacular. Por lo general, carec\u00eda de pruebas, pero igual consigui\u00f3 arruinar la vida de numerosas personas, que podr\u00edamos llamar tambi\u00e9n intelectuales. Estos, aparte de su tarea social, se preocupaban incluso por los devastadores efectos de las bombas at\u00f3micas lanzadas, y tambi\u00e9n con el hecho de que ahora que muchos pa\u00edses trataban de conseguir esas bombas. No olvidemos que el lanzado de la primera bomba cre\u00f3 grandes conflictos morales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/chaplinELgrandictador-copia-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1491\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/chaplinELgrandictador-copia-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/chaplinELgrandictador-copia-300x169.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/chaplinELgrandictador-copia-768x432.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/chaplinELgrandictador-copia-20x11.jpg 20w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/chaplinELgrandictador-copia.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Fotograma de &#8220;El Gran Dictador&#8221;<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El modo de actuar de esta instituci\u00f3n se denomin\u00f3 caza de brujas. Porque las personas sent\u00edan que eran acusadas de cualquier cosa, como si estuvieran ante una Inquisici\u00f3n como la que, a comienzos del siglo XV, en Espa\u00f1a, sobre todo, llev\u00f3 a cientos de personas a la hoguera. All\u00e1, acusadas de no ser fervientes cat\u00f3licos. En el siglo XX, en Estados Unidos, de ser comunistas, o al menos simpatizantes de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Estudios posteriores del fen\u00f3meno comprobaron que el senador McCarthy y sus ayudantes pr\u00e1cticamente nunca tuvieron prueban contundentes que demostraran la veracidad de sus acusaciones. Personalidades como Arthur Miller y Bertolt Brecht tuvieron que sentarse en el banquillo de acusados. Charles Chaplin, inmediatamente despu\u00e9s de eso, dej\u00f3 el pa\u00eds y se instal\u00f3 en Suiza. No solo lo acusaban por sus ideas, tambi\u00e9n por sus chistes de doble sentido. En su autobiograf\u00eda cuenta que una vez le preguntaron por qu\u00e9 en un discurso hab\u00eda usado la palabra camarada. \u00c9l respondi\u00f3: Busqu\u00e9 la palabra en el diccionario. Para m\u00ed, los comunistas no tienen el uso exclusivo de la palabra camarada.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n escarbaron en su vida privada, costumbre que sigue vigente cuando se quiere arruinar la vida de alguien. \u00bfPor qu\u00e9 Chaplin andaba con tal o cual mujer? \u00bfEra la joven mayor de edad cuando empez\u00f3 a salir con ella? En <em>Tiempos Modernos<\/em> figura una graciosa escena en la que Charlot se queda sin querer con la bandera roja de unos obreros que manifestaban por las calles. \u00a1Claro, eso puede interpretarse de muchas maneras! \u00a1Es arte! Como el discurso al final de <em>El Gran Dictador<\/em>, donde -despu\u00e9s de haberse burlado y haber humillado a Hitler como nadie- aboga por una humanidad mejor. Justo lo que har\u00eda un intelectual.<\/p>\n\n\n\n<p>El dramaturgo Arthur Miller, autor <em>de La muerte de un viajante<\/em>, quiz\u00e1 la obra de teatro m\u00e1s representativa del siglo XX, fue interrogado por McCarthy, que ten\u00eda en su equipo personas de mucha categor\u00eda, dos de los cuales despu\u00e9s ser\u00edan presidentes. Hablamos de Richard Nixon y Ronald Reagan. Este \u00faltimo, tambi\u00e9n informante de la CIA, en su momento hab\u00eda sido simult\u00e1neamente presidente de la Asociaci\u00f3n de Actores de Estados Unidos. McCarthy, cuando tuvo a Miller frente a \u00e9l, le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfConoce usted a escritores comunistas? \u00bfPuede darnos sus nombres?\u201d A lo que Miller contest\u00f3: \u201cNo, porque por lo que vi, llevan una vida bastante dura. No se las voy a hacer m\u00e1s dura dando sus nombres.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de ser interrogado Miller tom\u00f3 su auto y se encamin\u00f3 raudamente hacia Salem, un pueblito donde siglos atr\u00e1s hab\u00eda sucedido una caza de brujas semejante. Todo esto est\u00e1 minuciosamente relatado por la hija de Miller, que a su muerte hizo un documental al respecto. El resultado fue la obra <em>The crucible<\/em>, que ac\u00e1 se conoce como <em>Las Brujas de<\/em> <em>Salem,<\/em> obra de teatro cuyas 50 p\u00e1ginas hoy son m\u00e1s famosas que el mill\u00f3n de papeles que se conservan del macartismo. Despu\u00e9s de su estreno, Sartre le pidi\u00f3 los derechos para hacer un guion de cine y Miller se los concedi\u00f3. La pel\u00edcula, rodada en Francia, es un ejemplo de colaboraci\u00f3n entre intelectuales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"558\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/arthurmiller-comia-1024x558.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1492\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/arthurmiller-comia-1024x558.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/arthurmiller-comia-300x164.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/arthurmiller-comia-768x419.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/arthurmiller-comia-1536x837.jpg 1536w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/arthurmiller-comia-2048x1117.jpg 2048w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/arthurmiller-comia-1920x1047.jpg 1920w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/arthurmiller-comia-20x11.jpg 20w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Arthur Miller testifica en el Comit\u00e9 de Actividades Antiamericanas el 21 de junio de 1956<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Ahora veamos un poco que pasaba del otro lado de la as\u00ed llamada cortina de hierro. Stalin, que hab\u00eda adquirido cierta notoriedad despu\u00e9s que el Ej\u00e9rcito Rojo derrotara a los nazis, nunca quiso mucho a los intelectuales. Isaac Babel, que durante la revoluci\u00f3n rusa hab\u00eda escrito <em>Caballer\u00eda roja<\/em>, un deslumbrante libro de relatos, un d\u00eda desapareci\u00f3. Era muy joven. No s\u00e9 si dijo algo inapropiado o fue denunciado por alguien, pero un d\u00eda no se supo m\u00e1s nada de \u00e9l. Tambi\u00e9n nos dej\u00f3 un par de obras de teatro que nunca se representaron. El gran poeta Maiacowski, acorralado, un d\u00eda se suicid\u00f3. En 1939 se realiz\u00f3 en Mosc\u00fa un Congreso de Directores de Teatro. Cuando Meyerhold subi\u00f3 al podio para hablar, un gran aplauso se oy\u00f3 en la sala. Era el gran director de teatro que hab\u00eda llenado la Plaza Roja con espect\u00e1culos deslumbrantes, poniendo en escena la Revoluci\u00f3n de Octubre.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando habl\u00f3 en el Congreso, se sincer\u00f3: \u201cSe me acusa de haber experimentado demasiado en mis puestas en escena&#8230; Se me acusa de ser un formalista&#8230; de que en la b\u00fasqueda de nuevas formas perd\u00ed el sentido de lo que quer\u00eda decir&#8230; \u00a1Falso! \u00bfC\u00f3mo enjuiciar\u00edan ustedes el estado actual del teatro sovi\u00e9tico? No s\u00e9 si llamarlo antiformalismo, o realismo, o naturalismo, o cualquier otro \u2018ismo\u2019, solo s\u00e9 que carece de esp\u00edritu y es malo.\u201d Despu\u00e9s de decir su discurso desapareci\u00f3 para siempre. A las dos semanas su mujer, una famosa actriz, apareci\u00f3 muerta en su departamento. Hab\u00eda recibido numerosas pu\u00f1aladas. La puerta de entrada del lugar fue tapiada con maderas.<\/p>\n\n\n\n<p>Paradigm\u00e1tica es la historia de Bertolt Brecht, autor de obras como <em>Madre Coraje y sus<\/em> <em>hijos<\/em>, <em>La vida de Galileo<\/em>, <em>La Opera de dos centavos<\/em> que hoy son parte de la historia del teatro. Huy\u00f3 del nazismo en 1933 y fue de un lado a otro \u201ccambiando de pa\u00eds con m\u00e1s frecuencia que de zapatos\u201d como dice en un c\u00e9lebre verso. Consigui\u00f3 unas visas para \u00e9l y su familia y termin\u00f3 en California, donde vivi\u00f3 modestamente, haciendo uno que otro trabajo para el cine y siguiendo atentamente el curso de la guerra europea. En 1948 tuvo que presentarse ante la comisi\u00f3n de MacCarthy, donde fue penosamente interrogado. En un dif\u00edcil ingl\u00e9s, que por lo que se ve no termin\u00f3 de aprender bien, se defendi\u00f3 como pudo de la acusaci\u00f3n de si era comunista o si escrib\u00eda como un comunista. Al d\u00eda siguiente subi\u00f3 a un avi\u00f3n y dej\u00f3 el pa\u00eds, al que nunca m\u00e1s volvi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de varias peripecias que mellaron su ya deteriorada salud, Brecht recal\u00f3 en Berl\u00edn. La que antes hab\u00eda sido una gran ciudad cultural, al final de la gran guerra era un mont\u00f3n de basura y de edificios quemados. Hab\u00eda sido dividida entre las 4 potencias. Las cosas ahora ser\u00e1n diferentes, pensaba el autor de <em>El circulo de tiza caucasiano<\/em>, mientras sacaba los escombros que rodeaban al Theater am Shiffbauerdamm, sala por la que guardaba especial cari\u00f1o, ya que ah\u00ed hab\u00eda estrenado la famosa <em>Opera de dos centavos<\/em>, con m\u00fasica del inolvidable Kurt Weill. El embajador sovi\u00e9tico se lo hab\u00eda consignado para crear una compa\u00f1\u00eda y hacer lo que \u00e9l sab\u00eda hacer: teatro. Entusiasmado, Brecht llam\u00f3 a directores actores y m\u00fasicos, a todos los que conoc\u00eda, ahora exiliados en diferentes pa\u00edses. As\u00ed naci\u00f3 el Berliner Ensemble, que pronto adquirir\u00eda fama mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero las cosas nunca son f\u00e1ciles. El enfrentamiento este oeste, la guerra fr\u00eda, endureci\u00f3 la vida y congel\u00f3 la cultura de Alemania Oriental. La censura adquiri\u00f3 niveles enormes, que afect\u00f3 tambi\u00e9n a Brecht. <em>La condena de Lucullus<\/em>, una parodia en la que un supuesto general romano es enjuiciado en la ultratumba por un tribunal de gente com\u00fan, y que termina con una diatriba contra de todos los ej\u00e9rcitos del mundo, dio su \u00faltima funci\u00f3n el mismo d\u00eda vio su estreno. El embajador sovi\u00e9tico dej\u00f3 el palco en que estaba sentado sin saludar a nadie. La excusa era que el coro, al condenar a todos los ej\u00e9rcitos del mundo, no hab\u00eda hecho excepci\u00f3n del ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico, que hab\u00eda salvado al mundo del nazismo. En cuanto a la cr\u00edtica, esta dijo que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica ten\u00eda muy buenos tribunales que no trabajaban en la oscuridad de la ultratumba sino a la luz del d\u00eda, juzgando a gente que, como Lucullus, hab\u00eda obrado mal.<\/p>\n\n\n\n<p>El 17 de junio de 1953 se produjo el levantamiento obrero de Berl\u00edn, al que siguieron otros en los pa\u00edses detr\u00e1s de la cortina de hierro. La prensa occidental acus\u00f3 Brecht de callarse, de apoyar incondicionalmente al r\u00e9gimen. Con la misma intenci\u00f3n, un c\u00e9lebre novelista de Alemania Occidental, Gunther Grass, escribi\u00f3 una mordaz obra de teatro donde el protagonista, Brecht, sigue ensayando una obra en su escenario, haciendo o\u00eddos sordos a los obreros que vienen a pedirle ayuda. Al poco tiempo, el dramaturgo sufri\u00f3 un infarto. El norteamericano Eric Bentley, que hab\u00eda traducido al ingl\u00e9s obras suyas, que escribi\u00f3 <em>La vida del drama<\/em>, un buen libro de dramaturgia, y que se sent\u00eda un poco disc\u00edpulo suyo, lo vio en esa situaci\u00f3n y casi no lo reconoci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/f.elconfidencial.com_original_cfb_6cc_bb2_cfb6ccbb24e7a9ae2e1a36a6cddea6ce-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1498\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/f.elconfidencial.com_original_cfb_6cc_bb2_cfb6ccbb24e7a9ae2e1a36a6cddea6ce-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/f.elconfidencial.com_original_cfb_6cc_bb2_cfb6ccbb24e7a9ae2e1a36a6cddea6ce-300x169.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/f.elconfidencial.com_original_cfb_6cc_bb2_cfb6ccbb24e7a9ae2e1a36a6cddea6ce-768x432.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/f.elconfidencial.com_original_cfb_6cc_bb2_cfb6ccbb24e7a9ae2e1a36a6cddea6ce-20x11.jpg 20w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/f.elconfidencial.com_original_cfb_6cc_bb2_cfb6ccbb24e7a9ae2e1a36a6cddea6ce.jpg 1338w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Gunther Grass<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Yo llegu\u00e9 a Berl\u00edn en 1957 con una beca, seis meses despu\u00e9s que Brecht hubiera muerto. Vi las grandes obras que estaban puestas en su teatro, pero no lo vi a \u00e9l. Ahora, casi 70 a\u00f1os despu\u00e9s, creo que fue una suerte que no lo conoc\u00ed. Hubiera sido una impresi\u00f3n muy fuerte para un joven de 20 a\u00f1os, como era entonces. Brecht estaba muy mal, al final deliraba, caminaba por el escenario diciendo a los actores frases incoherentes, mientras su mujer, la gran actriz Helene Weigel, iba detr\u00e1s suyo haciendo gestos, pidiendo que no lo contradijeran. No lo conoc\u00ed, pero vi las estupendas puestas de sus obras. Aunque en un realismo apagado, lo m\u00e1s parecido al realismo socialista, el \u00fanico estilo permitido. Uno que otro efecto de distanciamiento le hab\u00eda sido concedido, como cuando en su versi\u00f3n de <em>La madre<\/em> de Gorki, la int\u00e9rprete, Helene Weigel, recibe la noticia de la muerte de su hijo. No llora. Simplemente baja los p\u00e1rpados y cae despacio la luz que daba sobre su cara.<\/p>\n\n\n\n<p>Su <em>Diario de Trabajo<\/em> se parece al del Che. Son monumentos de gente que deja testimonios antes de desaparecer.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Muerte del intelectual<\/strong> <strong>\u00bfO transformaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si dej\u00f3 de ser un hombre orquesta como Sartre, que escrib\u00eda de todo y nunca le hac\u00eda asco a un reportaje, el intelectual, en nuestros d\u00edas, \u00bfen qu\u00e9 se convirti\u00f3? Su agon\u00eda fue lenta. La guerra de Vietnam oblig\u00f3 a Sartre, como a muchos otros, a pronunciarse en favor o en contra. Lo mismo pas\u00f3 ante los numerosos conflictos \u00e1rabe-israel\u00edes, en los que entonces, como ahora, pa\u00edses de la regi\u00f3n se negaban a reconocer al nuevo estado. El intelectual Raymond Aron escribi\u00f3, despu\u00e9s de la guerra de los Seis D\u00edas: \u201cLa victoria militar salv\u00f3 a Israel, pero la victoria aut\u00e9ntica solo ser\u00e1 la paz\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Antisionistas de izquierda, igual que ahora, tienden a confundir antisionismo con antisemitismo. Sartre escribe, anticip\u00e1ndose a los sucesos como siempre, <em>Reflexiones<\/em> <em>sobre la cuesti\u00f3n jud\u00eda<\/em>, donde afirma que muchos individuos de origen jud\u00edo se vuelven \u201cjud\u00edos\u201d solo bajo la mirada del antisemita. Del otro lado del Atl\u00e1ntico, Arthur Miller escribe una s\u00e1tira donde un norteamericano con \u201ccara de jud\u00edo\u201d se fastidia porque lo confunden con uno de verdad. Es interesante se\u00f1alar que, en Francia al menos, despu\u00e9s del affaire Dreyfus la actividad agropecuaria y la carrera militar estuvieron vedadas a los jud\u00edos. La incre\u00edble transformaci\u00f3n del desierto del Neguev en un espacio apto para el cultivo y las victorias militares de Israel, demostraron cu\u00e1n falaces hab\u00edan sido estas ideas.<\/p>\n\n\n\n<p>El levantamiento estudiantil denominado Mayo del 68, demostr\u00f3 como la realidad iba m\u00e1s r\u00e1pido que las ideas de los intelectuales franceses. Sartre insinu\u00f3 una teor\u00eda: \u201cla imaginaci\u00f3n tom\u00f3 el poder\u201d. En realidad, los intelectuales europeos, que ten\u00edan una idea fija con la revoluci\u00f3n social, en ese momento estaban absorbidos por un gran tema: \u00bfpor qu\u00e9 los grandes partidos comunistas de Francia e Italia, no hab\u00edan intentado la revoluci\u00f3n despu\u00e9s de la gran guerra?<\/p>\n\n\n\n<p>En 1971 se celebraron discretamente los 100 a\u00f1os de la Comuna de Par\u00eds, un acontecimiento que en el siglo XIX prefigur\u00f3 la revoluci\u00f3n rusa. Poco a poco el tema de la revoluci\u00f3n dej\u00f3 de hacer ruido y se constituy\u00f3 en una ocasi\u00f3n para hacer un seminario. O, en el peor de los casos, dar una conferencia. La ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, sobre todo la forma en que sucedi\u00f3, donde la gente corr\u00eda a manotear algo para salvarse sola, insinu\u00f3 que \u201cel momento hist\u00f3rico de la revoluci\u00f3n ya pas\u00f3\u201d como dijo un peri\u00f3dico. La novela <em>1984 <\/em>de George Orwell, terriblemente cr\u00edtica de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, volvi\u00f3 a primer plano. Alguien agreg\u00f3 con sarcasmo: \u201cel marxismo es el opio de los pueblos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEra verdaderamente as\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>El marxismo, como el antisemitismo, recorri\u00f3 la vida del intelectual desde que apareci\u00f3. Hoy, el an\u00e1lisis de la realidad presupone las causas econ\u00f3micas. \u00bfPuede interpretarse la guerra de Medio Oriente, que se desarrolla mientras escribo estas l\u00edneas, sin este marco? \u00bfSon m\u00e1s importantes las estrategias militares que se emplean, o las oscilaciones del precio del petr\u00f3leo, que mantienen en vilo a los pa\u00edses del mundo?<\/p>\n\n\n\n<p>Otro ejemplo. El marxismo cambi\u00f3 la interpretaci\u00f3n de la historia. Antes se pensaba que los cambios sociales eran obra de los grandes hombres providenciales; poco a poco se empezaron a descubrir las razones econ\u00f3micas subyacentes de esos cambios. Por ejemplo, en la Sudam\u00e9rica del siglo XIX, \u00bflos pueblos empezaron a buscar su libertad solo inspirados por los ideales de la revoluci\u00f3n francesa? \u00bfO tambi\u00e9n influy\u00f3 el enfrentamiento monopolio espa\u00f1ol contra el libre comercio auspiciado por los ingleses, que ten\u00edan detr\u00e1s su Revoluci\u00f3n Industrial?<\/p>\n\n\n\n<p>En Buenos Aires, la segunda invasi\u00f3n inglesa, \u00bfno termin\u00f3 en una suerte de entendimiento? \u00bfAcaso no nos cuentan que j\u00f3venes soldados ingleses iban a bailes organizados por las j\u00f3venes porte\u00f1as? En 1809 un barco ingl\u00e9s atrac\u00f3 de pronto en el puerto local. Estaba lleno de mercader\u00edas de fabricaci\u00f3n inglesa. El comandante de la nave hab\u00eda pedido permiso para bajarlas, aduciendo que los puertos de Brasil estaban abarrotados de barcos llenos de mercader\u00edas y por eso hab\u00eda buscado otro destino. Los porte\u00f1os se abalanzaron sobre los productos importados, eso despu\u00e9s se convirti\u00f3 en una costumbre. Los negocios ingleses que los vendieron se llenaron de plata. \u00a1Los comerciantes espa\u00f1oles protestaron ante el virrey que orden\u00f3 su inmediato cierre!<\/p>\n\n\n\n<p>Este episodio \u00bfno trajo consecuencias? Se nos dice que el 25 de mayo de 1810, apenas la Primera Junta se asent\u00f3 en el Fuerte, se oyeron ca\u00f1onazos de tres barcos ingleses, que casualmente estaban en la rada del puerto, saludando a la nueva naci\u00f3n. Y que despu\u00e9s sus capitanes bajaron, entraron al Fuerte, y firmaron con los miembros del nuevo gobierno un tratado de libre comercio. \u00bfCu\u00e1ndo se hab\u00eda redactado ese tratado? \u00bfCu\u00e1ndo llegaron esos tres barcos y que tra\u00edan? Los intelectuales argentinos, abocados al estudio de la historia, hacen comprobaciones notables.<\/p>\n\n\n\n<p>Los intelectuales europeos tambi\u00e9n eligieron. Ante la vieja confrontaci\u00f3n entre el intelectual cr\u00edtico y el org\u00e1nico, anticipada por Gramsci, decidieron: se integraron a un partido o eligieron un campo donde trabajar. Michel Foucault y Jacques Lacan aparecen en la nueva generaci\u00f3n de intelectuales franceses. Aunque son grandes pensadores ninguno alcanzar\u00e1 la talla de un Sartre. Algunos intentaron poner en su lugar a Foucault, despu\u00e9s de su \u00e9xito resonante, y merecido, de <em>Vigilar y castigar<\/em>. Pero despu\u00e9s Foucault se concentr\u00f3 en la cuesti\u00f3n sexual y en los derechos de los homosexuales. Adem\u00e1s, muri\u00f3 muy joven. En cuando a Lacan, su campo de acci\u00f3n fue siempre el psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/michel-foucault-copia-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1494\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/michel-foucault-copia-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/michel-foucault-copia-300x169.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/michel-foucault-copia-768x432.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/michel-foucault-copia-20x11.jpg 20w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/michel-foucault-copia.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>MIchel Foucault<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Los intelectuales empiezan a dejar de lado las grandes cuestiones universales. A comienzos de la d\u00e9cada del 70 estalla el movimiento por los derechos de la mujer, y muchos adhieren al mismo.&nbsp; Otros intelectuales empiezan a preocuparse por los peligros que acosan a la democracia, por la situaci\u00f3n en los hospitales, por los barrios carenciados. Empieza tambi\u00e9n un gran enfrentamiento entre intelectuales de izquierda y quienes se anotan en una derecha dura, cr\u00edtica del marxismo y de la teor\u00eda de la lucha de clases, que aplauden al hombre que lucha solo y tiene \u00e9xito en un mundo donde prevalece el consumo por encima de cualquier otra virtud.<\/p>\n\n\n\n<p>Las guerras ya no generan nuevos pensamientos. Hoy, tanto la de Ucrania como la de Medio Oriente, donde est\u00e1 latente el peligro de una gran conflagraci\u00f3n mundial con el empleo de armas at\u00f3micas, sobrepasan todo intento de comprensi\u00f3n. El mundo ya no tiene un objetivo que pueda unir a todos, como en su momento fue el de llegar a una sociedad sin clases. La imagen de un Mesias que va a llegar al mundo con el fin de salvarlo, hoy es m\u00e1s po\u00e9tica que religiosa. Llama m\u00e1s la atenci\u00f3n la imagen creada por Walter Benjam\u00edn, sobre un cuadro de Klee, de un \u00e1ngel que abandona un mundo en ruinas, donde los muertos claman por justicia, para dejarse llevar por un viento que lo conduce a un futuro incierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no todo es negativo. En los intelectuales de hoy prevalece el imperativo de que no hay que quedarse quieto, de que hay que hacer algo. El intelectual es siempre el mismo: un esp\u00edritu desinteresado, en principio contrario a las pasiones pol\u00edticas, que est\u00e1 siempre atento a la injusticia, a la falta de libertad. \u00bfSe convirti\u00f3 ahora en la mala conciencia del mundo? Ese tal vez sea un lugar para empezar otra vez.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>Apuntes para un final&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Conservo en mi archivo un ejemplar de un diario de la d\u00e9cada del 60 del siglo pasado, que fue cuando surgi\u00f3 en Buenos Aires un grupo de dramaturgos. Ah\u00ed, cinco de nosotros somos interrogados para una nota de envergadura, sobre c\u00f3mo vemos el teatro y la realidad tambi\u00e9n. Todos estamos con fotos y decimos lo que opinamos. Esto ya no se da. Los diarios tienen poca circulaci\u00f3n y eligen con cuidado lo que dicen.Hoy, si un intelectual quiere expresarse, lo hace <em>motu proprio<\/em> en las redes, donde aparece hablando o escribiendo sus opiniones. Los diarios pierden audiencia ante la televisi\u00f3n y ante los celulares.<\/p>\n\n\n\n<p>Argentina no es Europa, es Latinoam\u00e9rica; durante mucho tiempo estuvimos navegando entre gobiernos militares y gobiernos delicadamente democr\u00e1ticos, con las conocidas consecuencias que ahora se ven. En los lapsos dictatoriales, aparecieron las listas negras argentinas. En esas listas figuraban nombres de intelectuales que ten\u00edan prohibido expresarse en los medios de comunicaci\u00f3n masiva. Hace algunos a\u00f1os Agust\u00edn Rossi, entonces ministro de Defensa, present\u00f3 en Argentores un folleto que conten\u00eda las listas negras de artistas, m\u00fasicos, intelectuales y periodistas de la \u00faltima dictadura. El documento hab\u00eda sido hallado en dependencias de la Fuerza A\u00e9rea.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, muchos de los que figuramos en esa lista no nos quedamos quietos de 1976 a 1983. Armamos en 1981 Teatro Abierto. Convocamos a 21 dramaturgos, 21 directores y una multitud de actores. Y aunque nos quemaron el teatro del Picadero, donde hab\u00edamos estrenado, perseveramos. Gracias a eso, con el apoyo de la opini\u00f3n p\u00fablica, continuamos las representaciones en la sala Tabar\u00eds. Tuvimos un \u00e9xito absoluto. Teatro Abierto, que despert\u00f3 de la modorra a la sociedad argentina, se extendi\u00f3 dos a\u00f1os m\u00e1s y ya fue merecedor de dos estudios publicados, uno de una investigadora francesa y otro de una espa\u00f1ola. Adem\u00e1s, ya figura en la historia del teatro, en el apartado teatro de resistencia, por su originalidad y por su lucha por la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"598\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/tomos-TA-1024x598.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1496\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/tomos-TA-1024x598.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/tomos-TA-300x175.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/tomos-TA-768x448.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/tomos-TA-20x12.jpg 20w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/tomos-TA.jpg 1175w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Los 3 tomos con la totalidad de las obras de los tres ciclos de Teatro Abierto, editados por  Argentores. <\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Simult\u00e1neamente, algunos intelectuales, como Haroldo Conti y Rodolfo Walsh, en profundo desacuerdo con la sociedad en que viv\u00edan, tomaron la riesgosa decisi\u00f3n de integrar una organizaci\u00f3n armada. Era otro camino para el intelectual. Conti integr\u00f3 la tristemente c\u00e9lebre lista de desaparecidos, y Rodolfo Walsh cay\u00f3 asesinado a balazos cuando acudi\u00f3 a una falsa cita. Antes de ir hacia la muerte dio a conocer una carta donde enjuiciaba severamente al as\u00ed llamado Proceso de Reorganizaci\u00f3n. Incluso tuvo palabras muy duras contra Montoneros, la organizaci\u00f3n que integraba: la llam\u00f3, metaf\u00f3ricamente, una \u201cpatrulla perdida\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Arthur Miller visit\u00f3 la Argentina en 1993. Lo pasearon por el sur, pero despu\u00e9s estuvo unos d\u00edas en Buenos Aires. Era grande, pero ten\u00eda el semblante de un toro que hab\u00eda luchado en muchas batallas y que, a pesar del costo que pag\u00f3, hab\u00eda salido airoso. Le preguntaron si quer\u00eda pasear por la Boca, ver bailarines de tango, o reunirse con dramaturgos locales. Eligi\u00f3 esto \u00faltimo. El encuentro con dramaturgos locales, m\u00e1s que un juego de preguntas y respuestas. Fue un c\u00f3nclave donde se analiz\u00f3 el pasado, el presente y el futuro del teatro. Un diario recogi\u00f3 las siguientes palabras de Miller. \u201cYo creo que seguimos afectados por el lenguaje. Las obras&nbsp;que tienen menos fuerza verbal son desconocidas porque mueren. La comunicaci\u00f3n m\u00e1s directa sigue siendo la del teatro. Pero hay que organizarse socialmente. Recuerden, el \u00fanico elemento inmortal del teatro es el texto, porque todo lo dem\u00e1s se esfuma. Desaparece la actuaci\u00f3n, la coreograf\u00eda, la direcci\u00f3n y tambi\u00e9n el p\u00fablico. El texto es el centro de todo.\u201d El texto est\u00e1 compuesto por palabras, que es por donde circulan las ideas. Ayer, hoy y ma\u00f1ana tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">                                                                             <strong>Ricardo Halac<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;2\u00aa parte&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La 1\u00aa. Guerra Mundial sacudi\u00f3 al mundo, igual que ahora las guerras de Rusia contra Ucrania y Estados Unidos e Israel contra Ir\u00e1n. Al t\u00e9rmino de la primera, tres imperios hab\u00edan naufragado: el austroh\u00fangaro, el otomano y el ruso; en ese \u00faltimo surgir\u00eda en 1917 el primer pa\u00eds comunista: la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Apogeo y Muerte del Intelectual&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1497,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-1467","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Apogeo y Muerte del Intelectual - Publicaci\u00f3n Digital de Argentores<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"noindex, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Apogeo y Muerte del Intelectual - Publicaci\u00f3n Digital de Argentores\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&nbsp;2\u00aa parte&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La 1\u00aa. Guerra Mundial sacudi\u00f3 al mundo, igual que ahora las guerras de Rusia contra Ucrania y Estados Unidos e Israel contra Ir\u00e1n. Al t\u00e9rmino de la primera, tres imperios hab\u00edan naufragado: el austroh\u00fangaro, el otomano y el ruso; en ese \u00faltimo surgir\u00eda en 1917 el primer pa\u00eds comunista: la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La &hellip; Continue reading &quot;Apogeo y Muerte del Intelectual&quot;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-04-13T19:49:34+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-04-13T19:49:36+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/StalinRooseveltChurchill-31985-copia.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1337\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"885\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Argentores\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Argentores\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"29 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/\"},\"author\":{\"name\":\"Argentores\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/person\/47034624fa9c8d4c60b6d9a69f2b666c\"},\"headline\":\"Apogeo y Muerte del Intelectual\",\"datePublished\":\"2026-04-13T19:49:34+00:00\",\"dateModified\":\"2026-04-13T19:49:36+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/\"},\"wordCount\":6491,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/StalinRooseveltChurchill-31985-copia.jpg\",\"articleSection\":[\"Columnas\"],\"inLanguage\":\"es-AR\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/\",\"url\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/\",\"name\":\"Apogeo y Muerte del Intelectual - Publicaci\u00f3n Digital de Argentores\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/StalinRooseveltChurchill-31985-copia.jpg\",\"datePublished\":\"2026-04-13T19:49:34+00:00\",\"dateModified\":\"2026-04-13T19:49:36+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-AR\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-AR\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/StalinRooseveltChurchill-31985-copia.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/StalinRooseveltChurchill-31985-copia.jpg\",\"width\":1337,\"height\":885},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Apogeo y Muerte del Intelectual\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#website\",\"url\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/\",\"name\":\"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-AR\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#organization\",\"name\":\"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores\",\"url\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-AR\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/logo-revista-autores-11-copia.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/logo-revista-autores-11-copia.jpg\",\"width\":1080,\"height\":764,\"caption\":\"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/person\/47034624fa9c8d4c60b6d9a69f2b666c\",\"name\":\"Argentores\",\"url\":\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/author\/argentores_2025\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Apogeo y Muerte del Intelectual - Publicaci\u00f3n Digital de Argentores","robots":{"index":"noindex","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Apogeo y Muerte del Intelectual - Publicaci\u00f3n Digital de Argentores","og_description":"&nbsp;2\u00aa parte&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La 1\u00aa. Guerra Mundial sacudi\u00f3 al mundo, igual que ahora las guerras de Rusia contra Ucrania y Estados Unidos e Israel contra Ir\u00e1n. Al t\u00e9rmino de la primera, tres imperios hab\u00edan naufragado: el austroh\u00fangaro, el otomano y el ruso; en ese \u00faltimo surgir\u00eda en 1917 el primer pa\u00eds comunista: la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La &hellip; Continue reading \"Apogeo y Muerte del Intelectual\"","og_url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/","og_site_name":"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores","article_published_time":"2026-04-13T19:49:34+00:00","article_modified_time":"2026-04-13T19:49:36+00:00","og_image":[{"width":1337,"height":885,"url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/StalinRooseveltChurchill-31985-copia.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Argentores","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Argentores","Tiempo de lectura":"29 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/"},"author":{"name":"Argentores","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/person\/47034624fa9c8d4c60b6d9a69f2b666c"},"headline":"Apogeo y Muerte del Intelectual","datePublished":"2026-04-13T19:49:34+00:00","dateModified":"2026-04-13T19:49:36+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/"},"wordCount":6491,"publisher":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/StalinRooseveltChurchill-31985-copia.jpg","articleSection":["Columnas"],"inLanguage":"es-AR"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/","url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/","name":"Apogeo y Muerte del Intelectual - Publicaci\u00f3n Digital de Argentores","isPartOf":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/StalinRooseveltChurchill-31985-copia.jpg","datePublished":"2026-04-13T19:49:34+00:00","dateModified":"2026-04-13T19:49:36+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-AR","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-AR","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#primaryimage","url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/StalinRooseveltChurchill-31985-copia.jpg","contentUrl":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/StalinRooseveltChurchill-31985-copia.jpg","width":1337,"height":885},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/apogeo-y-muerte-del-intelectual\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Apogeo y Muerte del Intelectual"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#website","url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/","name":"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-AR"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#organization","name":"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores","url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-AR","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/logo-revista-autores-11-copia.jpg","contentUrl":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/logo-revista-autores-11-copia.jpg","width":1080,"height":764,"caption":"Publicaci\u00f3n Digital de Argentores"},"image":{"@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/#\/schema\/person\/47034624fa9c8d4c60b6d9a69f2b666c","name":"Argentores","url":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/author\/argentores_2025\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1467","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1467"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1467\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1576,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1467\/revisions\/1576"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1497"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1467"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1467"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1467"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}