{"id":1487,"date":"2026-04-13T16:55:20","date_gmt":"2026-04-13T19:55:20","guid":{"rendered":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/?p=1487"},"modified":"2026-04-14T15:55:35","modified_gmt":"2026-04-14T18:55:35","slug":"entre-la-presencia-y-la-pantalla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2026\/04\/13\/entre-la-presencia-y-la-pantalla\/","title":{"rendered":"Entre la presencia y la pantalla"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El teatro, desde sus or\u00edgenes rituales, ha sido un acontecimiento de encuentro: una congregaci\u00f3n ef\u00edmera de cuerpos, voces y emociones en un mismo espacio y tiempo. A esa reuni\u00f3n f\u00edsica e inmediata de actores y espectadores el te\u00f3rico argentino Jorge Dubatti la denomina convivio teatral, y la considera la esencia misma del hecho esc\u00e9nico. En el convivio, compartimos un \u201caqu\u00ed y ahora\u201d irrepetible, una energ\u00eda colectiva que se crea en vivo entre quienes act\u00faan y quienes observan. Una verdadera comuni\u00f3n de almas. Pero \u00bfqu\u00e9 sucede con esta experiencia grupal en la era digital, atravesada por pantallas, redes y tecnolog\u00edas que median nuestras interacciones? \u00bfSigue siendo posible ese \u201calborozo\u201d del encuentro ritual, o asistimos a su transformaci\u00f3n \u2013incluso a su crisis\u2013 en el nuevo milenio tecnol\u00f3gico?<\/p>\n\n\n\n<p>En el presente trabajo intentaremos investigar y analizar el fen\u00f3meno del convivio teatral en la era digital, entendi\u00e9ndolo como experiencia social grupal constitutiva del teatro, procurando asimismo analizar c\u00f3mo la transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica lo desaf\u00eda, lo expande o lo amenaza. Para ello, dialogaremos con varias voces te\u00f3ricas: Jorge Dubatti y su distinci\u00f3n entre convivio y tecnovivio; Byung-Chul Han y su diagn\u00f3stico sobre la desaparici\u00f3n del otro y la crisis de lo ritual en nuestra sociedad; Ileana Di\u00e9guez y sus nociones de teatralidades liminales en zonas fronterizas entre arte y vida; Marco De Marinis y su concepci\u00f3n del teatro como experiencia compartida; y Patrice Pavis con sus aportes desde la semi\u00f3tica del espect\u00e1culo y la recepci\u00f3n del p\u00fablico. Contrastaremos sus ideas con ejemplos actuales, desde festivales digitales hasta performances h\u00edbridas, para entender c\u00f3mo el teatro presencial y el digital conviven (\u00bfo compiten?) en nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Comencemos entonces por la base: \u00bfqu\u00e9 entendemos por convivio teatral y qu\u00e9 lo distingue de otras formas de \u201cvivir\u201d el hecho art\u00edstico?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Convivio vs. tecnovivio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Dubatti define el convivio teatral como \u201cla reuni\u00f3n de artistas, t\u00e9cnicos y espectadores en una encrucijada territorial y temporal cotidiana (una sala, la calle, un bar, una casa, etc., en el tiempo presente), sin intermediaci\u00f3n tecnol\u00f3gica que permita la sustracci\u00f3n territorial de los cuerpos en el encuentro\u201d. En otras palabras, el convivio es presencia pura: cuerpos compartiendo un mismo espacio, respirando el mismo aire del momento presente, sin una pantalla de por medio. Para Dubatti, el teatro es un acontecimiento vivo que \u201cexiste mientras sucede\u201d y no puede ser enlatado ni capturado integralmente por ninguna tecnolog\u00eda. Como la vida misma, el hecho teatral es irreductible a grabaciones o transmisiones: lo que un video o un <em>streaming <\/em>nos brindan no es el acontecimiento en s\u00ed, sino informaci\u00f3n sobre el acontecimiento. Esta idea resuena con esa intuici\u00f3n que muchos teatristas comparten: \u201cLa funci\u00f3n de anoche ya nadie podr\u00e1 volver a vivirla tal cual; cada funci\u00f3n muere al suceder y renace destinada a ser distinta, al d\u00eda siguiente\u201d. La magia del teatro radica en su unicidad y fugacidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo esa l\u00ednea de razonamiento, Dubatti denomina tecnovivio a la forma de experiencia mediada por tecnolog\u00eda, que desterritorializa la cultura viviente. En el tecnovivio, los cuerpos ya no comparten el mismo lugar: podemos estar conectados por una pantalla a miles de kil\u00f3metros, o tal vez ni siquiera haya dos personas interactuando en tiempo real (por ejemplo, cuando un espectador solo consume un contenido grabado, \u201cmonoactivo\u201d, sin di\u00e1logo alguno con un emisor humano presente). El tecnovivio rompe la unidad de espacio y tiempo propia del convivio. Dubatti subraya que esta diferencia es abismal: as\u00ed como no es lo mismo abrazar a alguien que verlo por videoconferencia, no es lo mismo actuar frente a un p\u00fablico presente que frente a una c\u00e1mara.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta postura defiende una idea casi sagrada del teatro en vivo. No es de extra\u00f1ar, entonces, que muchos artistas se mostraran reacios a llamar \u201cteatro\u201d a las propuestas virtuales que florecieron durante la pandemia de COVID-19. La actriz peruana Ebelin Ortiz, por ejemplo, fue tajante al rechazar el teatro por zoom: \u201cEl teatro debe tener un espacio entre el espectador y el int\u00e9rprete&#8230; lo que estamos viendo ahora [v\u00eda zoom] debe ser llamado de otra forma\u201d. En esa misma l\u00ednea, la investigadora Carol Hern\u00e1ndez opin\u00f3 que hablar de \u201cteatro virtual\u201d es inapropiado, porque si es virtual, necesita otro nombre; es otro tipo de escenario. Es como la gente que se est\u00e1 enamorando en pandemia por tinder o zoom. No se puede comparar al amor en f\u00edsico. No van a ser iguales\u201d. Estas voces reflejan la idea de que, al perder la co-presencia f\u00edsica, la experiencia deja de ser verdaderamente teatral para convertirse en otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"606\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/zoomTeatro-1-e1590939162587-copia-2-1024x606.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1510\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/zoomTeatro-1-e1590939162587-copia-2-1024x606.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/zoomTeatro-1-e1590939162587-copia-2-300x177.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/zoomTeatro-1-e1590939162587-copia-2-768x454.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/zoomTeatro-1-e1590939162587-copia-2-20x12.jpg 20w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/zoomTeatro-1-e1590939162587-copia-2.jpg 1082w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Zoom teatro<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Sin embargo, otros creadores m\u00e1s optimistas sostienen que se puede conservar algo del convivio, aunque cambie el medio. El productor Guillermo Corrales argumenta que \u201cclaro que considero que estamos haciendo teatro, es un teatro virtual por el hecho de que la obra es en vivo. Como espectador ya no est\u00e1s en una butaca, pero s\u00ed en un sof\u00e1 o en una cama, solo eso cambia\u201d. Su postura recalca el elemento vivo (en tiempo real) como condici\u00f3n suficiente para que persista la esencia teatral, aunque la butaca se vuelva sof\u00e1 y la sala devenga <em>streaming<\/em>. Incluso Dubatti, a pesar de su defensa del convivio puro, ha reconocido la existencia de formas h\u00edbridas o \u201ctecnoteatrales\u201d como respuesta creativa en tiempos excepcionales (por ejemplo, durante el confinamiento). La pandemia trastoc\u00f3 la convivencia humana y, frente al distanciamiento, no qued\u00f3 m\u00e1s remedio que optar por el tecnovivio a trav\u00e9s del teatro digital. Es decir, la comunidad teatral, privada de sus templos f\u00edsicos, explor\u00f3 las pantallas para mantener vivos los v\u00ednculos y seguir creando.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que, a partir de la experiencia de la pandemia, el debate qued\u00f3 instalado: \u00bfpuede el teatro digital suplir o recrear el convivio, o es apenas un suced\u00e1neo? Dubatti nos aporta un marco conceptual valioso para comprender esta tensi\u00f3n: teatro vs. audiovisual, encuentro vs. conexi\u00f3n, convivio vs. tecnovivio. A medida que avancemos, veremos que esta dicotom\u00eda no es absoluta (el teatro se ha valido siempre de la tecnolog\u00eda en luces, sonido, multimedia), pero la mediatizaci\u00f3n total, as\u00ed como la intervenci\u00f3n de la tecnolog\u00eda en aspectos constitutivos del teatro, s\u00ed plantea un cambio cualitativo en la experiencia. Para profundizar el panorama, conviene estudiar el fen\u00f3meno en el contexto m\u00e1s amplio de la cultura contempor\u00e1nea. Aqu\u00ed entra en juego, por ejemplo, la visi\u00f3n cr\u00edtica de Byung-Chul Han sobre nuestra era \u201cdesritualizada\u201d y narcisista, que ilumina por qu\u00e9 anhelamos (y necesitamos) los encuentros reales con el otro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La desaparici\u00f3n del ritual y del otro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo Byung-Chul Han advierte que vivimos en una \u00e9poca marcada por la erosi\u00f3n de los rituales comunitarios y por una creciente dificultad para encontrarnos genuinamente con \u201cel otro\u201d. En su libro <em>La desaparici\u00f3n de los rituales<\/em> (2020), Han afirma que la p\u00e9rdida de pr\u00e1cticas simb\u00f3licas compartidas \u201cdesgasta la comunidad\u201d y nos desorienta como individuos. Los rituales \u2013desde fiestas y ceremonias hasta costumbres cotidianas\u2013 eran un andamiaje que sosten\u00eda el sentido de pertenencia; al desvanecerse, emerge lo que el propio Han llama \u201cerosi\u00f3n de la comunidad\u201d. Paralelamente, en <em>La expulsi\u00f3n de lo<\/em> <em>distinto<\/em>, Han sostiene que \u201clos tiempos en los que exist\u00eda el Otro han pasado&#8230; el otro como amigo, como misterio, como deseo van desapareciendo, dando paso a lo igual\u201d. Es decir, la sociedad hiperindividualista y digital tiende a encerrarnos en burbujas de similitud (seguimos a quienes piensan como nosotros, interactuamos en redes narcisistas donde cada uno es centro de su algoritmo) y evita el encuentro transformador con la otredad. Esto deriva en una \u201ccomunicaci\u00f3n sin comunidad\u201d \u2013mucho contacto instant\u00e1neo, pero poca vinculaci\u00f3n profunda\u2013, un fen\u00f3meno potenciado por la tecnolog\u00eda digital.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 tiene que ver todo esto con el teatro? Mucho. Podemos apreciar al acontecimiento teatral como un ritual, en el sentido antropol\u00f3gico: un espacio-tiempo aparte, con c\u00f3digos propios, donde una comunidad temporal (actores y p\u00fablico) se congrega para una experiencia significativa. Han se\u00f1ala que los rituales requieren tiempo y presencia, y que \u201cla vida pierde esplendor\u201d cuando todo se reduce a comunicaci\u00f3n utilitaria acelerada. El teatro, podr\u00edamos decir, es de las pocas actividades contempor\u00e1neas que a\u00fan nos obligan a desconectarnos del ritmo productivo y a sumergirnos colectivamente en un juego serio (la ficci\u00f3n compartida) en un lugar y momento determinados. Es un ant\u00eddoto contra la atomizaci\u00f3n: durante una obra, no somos meros individuos aislados, sino una peque\u00f1a comunidad unida por una historia com\u00fan en desarrollo. Han lamenta c\u00f3mo el mundo digital nos libera de nuestros v\u00ednculos con los dem\u00e1s en nombre de la comodidad o la seguridad (\u00e9l habla de c\u00f3mo \u201caumenta mi libertad individual liber\u00e1ndome de mis v\u00ednculos personales con los dem\u00e1s\u201d, especialmente tras la pandemia). Frente a ello, el teatro preserva un v\u00ednculo presencial: nos recuerda que existe un \u201cotro\u201d de carne y hueso, con el que re\u00edmos, lloramos o aplaudimos codo a codo. Es decir, con el que compartimos una serie de valores que trascienden incluso el propio espacio compartido.<\/p>\n\n\n\n<p>Byung-Chul Han tambi\u00e9n habla de la \u201cprofanaci\u00f3n de la vida\u201d cuando todo se vuelve rendimiento, trabajo, consumo. El teatro, en cambio, pertenece a la esfera de lo l\u00fadico, lo gratuito, lo festivo. De hecho, Han reivindica \u201cla fiesta\u201d y el juego como dimensiones perdidas en la modernidad tard\u00eda. Asistir a una obra es, en cierto modo, participar de una peque\u00f1a fiesta colectiva, con sus reglas (apagar celulares, guardar silencio, luego aplaudir) que nos igualan moment\u00e1neamente. Por eso, la crisis del convivio teatral en la era digital puede interpretarse tambi\u00e9n como parte de la crisis de lo ritual comunitario en general. Si todo lo vemos en casa, solos frente a pantallas, \u00bfqu\u00e9 nos queda de aquel impulso ancestral de reunirnos alrededor del fuego a escuchar historias? Han dir\u00eda que est\u00e1 en juego nuestra salud social: sin rituales compartidos, la comunidad se erosiona y caemos en el aislamiento narcisista.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la pandemia, este dilema se hizo expl\u00edcito. La imposibilidad de reunirnos llev\u00f3 a soluciones virtuales que, si bien mantuvieron vivo el contacto, dejaron un sabor agridulce. Muchos espectadores online expresaban nostalgia: \u201cEsto para m\u00ed no es teatro, me da tristeza ver algo por Zoom\u2026 gracias, mil disculpas\u201d, escribi\u00f3 una joven espectadora en plena transmisi\u00f3n digital. Esa frase combina la gratitud por el esfuerzo (gracias) con la disculpa de quien no logra sentir lo mismo a trav\u00e9s de una pantalla. Han probablemente asentir\u00eda: la comuni\u00f3n simb\u00f3lica que genera una obra en vivo es dif\u00edcil de traducir al \u00e1mbito digital sin p\u00e9rdida. No obstante, las tecnolog\u00edas tambi\u00e9n han abierto posibilidades in\u00e9ditas de participaci\u00f3n y acceso (pensemos en alguien que nunca ha ido al teatro por vivir lejos o por costo, y de pronto pudo ver obras en <em>streaming<\/em>). Este panorama nos invita a explorar zonas liminales, fronterizas, donde lo teatral encuentra nuevos cauces entre lo presencial y lo virtual, entre el arte y la vida misma. Aqu\u00ed resulta iluminador el concepto de teatralidades liminales de Ileana Di\u00e9guez.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Teatralidades liminales:<\/strong> <strong>el teatro en los m\u00e1rgenes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ileana Di\u00e9guez, investigadora cubano-mexicana, ha estudiado esas manifestaciones esc\u00e9nicas que ocurren en los bordes de lo teatral convencional: performances callejeras, intervenciones urbanas, rituales pol\u00edticos, actos de memoria colectiva. Ella utiliza la noci\u00f3n de liminalidad (tomada de V\u00edctor Turner) para describir \u201cuna zona compleja donde se cruzan la vida y el arte\u201d, un umbral entre lo cotidiano y lo simb\u00f3lico. En las teatralidades liminales, las categor\u00edas se difuminan: una protesta puede tener dimensi\u00f3n teatral, una obra puede tener dimensi\u00f3n ritual, y la comunidad de espectadores a veces se confunde con la de ciudadanos participantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Di\u00e9guez, \u201cel arte y el ritual son generados en zonas de liminalidad donde rigen procesos de mutaci\u00f3n, crisis y cambio\u201d. Estas zonas fronterizas producen communitas, es decir, un sentimiento de comunidad espont\u00e1nea entre los participantes, rompiendo jerarqu\u00edas y abriendo umbrales transformadores. Lo interesante es que Di\u00e9guez vincula expl\u00edcitamente esta communitas liminal con el convivio: \u201cla liminalidad al generar communitas es tambi\u00e9n una esfera de convivio, de vivencia como experiencia directa\u201d. En otras palabras, en esas experiencias art\u00edsticas fuera de la sala tradicional \u2013sean rituales urbanos, performance testimonial o teatro comunitario\u2013 se mantiene (o se reinventa) el convivio, porque siguen implicando reuni\u00f3n f\u00edsica y experiencia compartida en vivo, muchas veces con mayor participaci\u00f3n del p\u00fablico que en el teatro convencional.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Sleep-No-More-Nueva-York-copia-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1511\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Sleep-No-More-Nueva-York-copia-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Sleep-No-More-Nueva-York-copia-300x200.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Sleep-No-More-Nueva-York-copia-768x512.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Sleep-No-More-Nueva-York-copia-20x13.jpg 20w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Sleep-No-More-Nueva-York-copia.jpg 1500w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Espect\u00e1culo &#8220;Sleep no more&#8221;. Nueva York<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Ejemplos abundan en Latinoam\u00e9rica: Di\u00e9guez menciona, por ejemplo, los \u201cescraches\u201d en Argentina (performances de denuncia en las calles contra represores), las marchas ritualizadas de las Madres de Plaza de Mayo, o las puestas del grupo peruano Yuyachkani donde actores y comunidad se entremezclan en escenas de memoria hist\u00f3rica. Estas teatralidades liminales suelen surgir en contextos de crisis o de b\u00fasqueda de cambio social, actuando como catarsis colectivas. Podr\u00edamos pensar tambi\u00e9n en festivales de teatro callejero, en el carnaval teatralizado de grupos como Catalinas Sur en Buenos Aires, o en experiencias de teatro immersivo donde el p\u00fablico deambula dentro de la ficci\u00f3n (al estilo de <em>Sleep No More<\/em> o sus versiones locales). En todos estos casos, el lugar del teatro se deslocaliza hacia la calle, la plaza, la casa abandonada, incluso el espacio virtual a veces; pero la vivencia de comunidad permanece.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 es relevante traer esto a colaci\u00f3n? Porque sugiere que el convivio puede adoptar formas nuevas y\/o h\u00edbridas sin desaparecer. El teatro en la era digital no ocurre solo en Zoom; tambi\u00e9n ocurre en propuestas que combinan lo f\u00edsico y lo tecnol\u00f3gico. Pensemos en experiencias h\u00edbridas recientes: obras donde una parte del p\u00fablico est\u00e1 en la sala y otra conectada remotamente (mezclando convivio y tecnovivio), performances donde se usan celulares para guiar al p\u00fablico por la ciudad (como ciertos proyectos de teatro expandido o transmedia), o espect\u00e1culos de realidad virtual multiusuario donde varios avatares-personas comparten un espacio virtual interactivo. Estas son nuevas liminalidades: \u00bfson teatro, videojuego, ritual participativo? Un poco de todo. Lo liminal desaf\u00eda nuestras definiciones y nos fuerza a repensar la experiencia esc\u00e9nica m\u00e1s all\u00e1 de sus cauces habituales.<\/p>\n\n\n\n<p>Ileana Di\u00e9guez nos invita a ver en estas zonas intersticiales una oportunidad: \u201cLa liminalidad, fuera del limen sagrado separado de la vida cotidiana, en el foro mismo de la sociedad, retando a sus representantes\u201d. Es decir, sacar el teatro de sus l\u00edmites seguros (el edificio teatral, el escenario a la italiana) puede ser tambi\u00e9n una forma de revitalizar su potencia ritual y pol\u00edtica. Un ejemplo actual podr\u00eda ser los festivales que durante la pandemia llevaron obras a balcones, azoteas o espacios abiertos donde el p\u00fablico ve\u00eda desde sus coches o disperso al aire libre: ah\u00ed hab\u00eda un componente de tecnovivio (micr\u00f3fonos, transmisores de FM, etc.), pero tambi\u00e9n se recreaba un convivio adaptado a las circunstancias (la gente junta pero separada, en comuni\u00f3n a distancia f\u00edsica). Estas soluciones creativas nos hablan de la resiliencia del teatro: su capacidad de mutar de forma para seguir generando communitas, as\u00ed sea con barbijo y streaming de por medio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Teatro como experiencia:<\/strong> <strong>el papel del espectador<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando en la idea de la experiencia compartida, el teatr\u00f3logo italiano Marco De Marinis destaca que el teatro no es solo lo que hacen los actores o el director, sino lo que ocurre en la interacci\u00f3n con el espectador. Para De Marinis, \u201c\u2018hacer\u2019 teatro es tambi\u00e9n tomar parte en el funcionamiento del espect\u00e1culo como acontecimiento que involucra a la platea\u201d. Esto significa que el p\u00fablico completa la obra: cada funci\u00f3n se vuelve \u00fanica por la presencia irrepetible de esos espectadores, con sus reacciones, su energ\u00eda colectiva y sus interpretaciones. La experiencia teatral, entonces, es cocreaci\u00f3n en el momento. Esta noci\u00f3n entronca con las teor\u00edas de la recepci\u00f3n est\u00e9tica: el sentido de la obra se realiza plenamente en la mente y el coraz\u00f3n de quien la presencia (no hay espect\u00e1culo sin espectador).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"690\" height=\"459\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/De-Marinis-marco-copia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1506\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/De-Marinis-marco-copia.jpg 690w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/De-Marinis-marco-copia-300x200.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/De-Marinis-marco-copia-20x13.jpg 20w\" sizes=\"(max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Marco De Marinis<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En la l\u00ednea de De Marinis, podemos afirmar que el teatro es ante todo una experiencia, m\u00e1s que un objeto art\u00edstico fijo. A diferencia de un libro o una pel\u00edcula (que existen como entidades independientes del lector o espectador, aunque cobren vida al ser recibidos), la obra de teatro solo \u201cexiste\u201d plenamente durante el encuentro esc\u00e9nico. Fuera de ese aqu\u00ed y ahora, queda el texto, quedan registros o recuerdos, pero no la obra viva. Por ello, el desaf\u00edo del teatro digital no es meramente t\u00e9cnico, sino experiencial: \u00bfpuede un espectador frente a su computadora sentir algo equiparable a lo que sentir\u00eda en la butaca rodeado de otras personas? \u00bfSe puede lograr la participaci\u00f3n emocional y sensorial a trav\u00e9s de la interfaz? Algunos creadores han intentado aproximaciones interesantes para involucrar al espectador remoto: por ejemplo, obras interactivas donde el p\u00fablico decide por chat el rumbo de la historia (emulando una suerte de dramaturgia del espectador), o dispositivos de realidad virtual que buscan sumergir a la audiencia en un espacio esc\u00e9nico simulado. Sin embargo, incluso en esas propuestas, la soledad f\u00edsica del receptor marca una diferencia cualitativa. La platea virtual no permite o\u00edr la risa conjunta, el silencio tenso compartido, el aplauso un\u00edsono. Es una experiencia m\u00e1s individual. De Marinis nos har\u00eda notar que estamos ante un cambio en el funcionamiento del acontecimiento: el <em>feedback<\/em> inmediato entre escenario y sala se mediatiza o se fragmenta.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, cabe se\u00f1alar que el teatro ha explorado hist\u00f3ricamente formas de romper la \u201ccuarta pared\u201d y hacer del espectador un participante activo. Desde el teatro pol\u00edtico de Boal con sus espect-actores, hasta las improvisaciones que incorporan sugerencias del p\u00fablico, siempre ha habido un af\u00e1n por estrechar la distancia artista-p\u00fablico. En formatos digitales, parad\u00f3jicamente, a veces se logra cierta intimidad uno-a-uno (por ejemplo, en experiencias v\u00eda WhatsApp, donde el espectador recibe mensajes personalizados de un actor, como en la obra transmedia <em>Amor de cuarentena<\/em>, que se populariz\u00f3 en 2020). Aqu\u00ed el espectador ya no es parte de un grupo, pero establece un di\u00e1logo directo con la ficci\u00f3n. \u00bfEs eso menos convivio? Desde la perspectiva de la experiencia, es distinto, pero no necesariamente inferior: podr\u00edamos decir que se transforma la calidad de la vivencia. De Marinis seguramente invitar\u00eda a analizar c\u00f3mo se reconfigura la recepci\u00f3n teatral en estos casos y qu\u00e9 nuevas competencias desarrollan los espectadores (por ejemplo, aprender a \u201csuspender la incredulidad\u201d de otra manera cuando saben que el actor quiz\u00e1s grab\u00f3 su mensaje con anticipaci\u00f3n, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p>El teatro como experiencia implica tambi\u00e9n aceptar que cada espectador vive algo diferente. Patrice Pavis, a quien abordaremos enseguida, lo expresa claramente: \u201cSi el teatro es experiencia y la experiencia es individual, la recepci\u00f3n es diferente en cada espectador\u201d. De Marinis complementa esta idea al se\u00f1alar que la producci\u00f3n de conocimiento en teatro es consecuencia de las \u201ctrocas\u201d (intercambios) en las que participan artistas y p\u00fablico. Dicho de otro modo: tanto significado surge en escena como en la mente de quienes miran. Por eso, el rol activo del p\u00fablico es central. En la era digital, habr\u00eda que preguntarse: \u00bfel p\u00fablico digital es m\u00e1s activo (porque decide cu\u00e1ndo mirar, desde d\u00f3nde, incluso si chatea durante la obra) o m\u00e1s pasivo (porque no influye en la actuaci\u00f3n en vivo con su risa o silencio, y puede \u201cdistraerse con un clic\u201d)? Seguramente hay un poco de ambos. Y el tratamiento y an\u00e1lisis a fondo del tema excede el marco de estas p\u00e1ginas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"535\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/pavis-copia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1507\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/pavis-copia.jpg 800w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/pavis-copia-300x201.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/pavis-copia-768x514.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/pavis-copia-20x13.jpg 20w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Patrice Pavis<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Veamos ahora la visi\u00f3n de Pavis para ahondar en la dimensi\u00f3n de la recepci\u00f3n y la percepci\u00f3n del acontecimiento teatral, que complementa esta noci\u00f3n de experiencia \u00fanica e irrepetible.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La recepci\u00f3n y la vivencia est\u00e9tica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Patrice Pavis, reconocido te\u00f3rico de la semi\u00f3tica teatral, ha estudiado c\u00f3mo se construye el sentido en la puesta en escena y c\u00f3mo el espectador percibe y decodifica ese sentido. Una de sus reflexiones m\u00e1s sugerentes para nuestro tema es la importancia de la percepci\u00f3n directa y la materialidad de la experiencia est\u00e9tica. Seg\u00fan Pavis, \u201cel espectador se sumerge primeramente en una experiencia est\u00e9tica&#8230; una experiencia individual y \u00fanica ante una obra: \u201cretratosenmovimiento.blogspot.com.\u201d La primera impresi\u00f3n, lo que ve y oye en vivo, le produce una vivencia irrepetible, anclada en la presencia de los cuerpos y materiales esc\u00e9nicos (escenograf\u00eda, luces, voz real). Pavis se\u00f1ala que no es lo mismo esa vivencia inmediata que \u201chacer una reconstrucci\u00f3n de lo que vio apoyado en otros sustitutos\u201d (por ejemplo, ver una grabaci\u00f3n despu\u00e9s); recurrir a medios sustitutivos es como \u201cuna trampa\u201d que puede falsificar o amplificar artificialmente la experiencia del espectadorretratosenmovimiento.blogspot.com. Esta idea conecta fuertemente con Dubatti: ambos vienen a decir que nada reemplaza a estar ah\u00ed, en vivo. La semiolog\u00eda tradicional del teatro, dice Pavis, se hab\u00eda olvidado un poco de la mirada subjetiva del espectadorretratosenmovimiento.blogspot.com, de que cada persona en la sala est\u00e1 viviendo el espect\u00e1culo con todo su ser, no solo entendiendo signos intelectualmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Pavis, la percepci\u00f3n teatral es activa: \u201cLa percepci\u00f3n es un acto construido m\u00e1s que receptivo. El espectador \u2018produce\u2019 sus percepciones\u201d. Esto implica que cada miembro del p\u00fablico est\u00e1 hilando su propia versi\u00f3n de la obra en tiempo real, conectando los signos a partir de su sensibilidad, memoria y atenci\u00f3n. En ese acto de percepci\u00f3n participan tambi\u00e9n el cuerpo y las emociones del espectador. Pavis incluso habla de \u201cleer el cuerpo\u201d del actor con la propia corporalidad del p\u00fablico (percibir ritmo, energ\u00eda, movimientos de una manera f\u00edsica y no solo intelectual). Todo esto ocurre en el aqu\u00ed-ahora del convivio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasa cuando el teatro se traslada a una pantalla? Pavis nos dar\u00eda varias pistas: en primer lugar, cambia la materialidad. La luz de escena se vuelve luz de pantalla, el sonido se filtra por parlantes, la escala se achica a un marco digital. La experiencia de la materialidad, que \u00e9l se\u00f1ala como crucial en la primera impresi\u00f3n est\u00e9tica, se transforma radicalmente (ya no huelo el humo de la m\u00e1quina, ya no siento la vibraci\u00f3n de la voz en la sala). En segundo lugar, la atenci\u00f3n del espectador digital compite con distracciones dom\u00e9sticas o multitasking; por eso, como mencionaba el informe peruano, las obras online tienden a ser m\u00e1s cortas y concisas, pues el p\u00fablico tiende a desconectarse si duran m\u00e1s de media hora. La percepci\u00f3n sensitivo-motora de la que hablaba Pavis \u2013esa de \u201cver, o\u00edr y sentir\u201d c\u00f3mo se mueve el cuerpo [del actor] se ve reducida: a trav\u00e9s de una pantalla veo principalmente lo que la c\u00e1mara me muestra, quiz\u00e1s pierdo totalidad de movimientos o sutilezas espaciales.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, Pavis no es apocal\u00edptico; su propuesta de an\u00e1lisis vectorial del espect\u00e1culo sugiere que el espectador es capaz de reconstruir coherencias incluso con fragmentos. En contextos nuevos, el p\u00fablico aprender\u00e1 nuevas formas de \u201cleer\u201d el hecho esc\u00e9nico. Un espectador sensible, dice, es capaz de \u201cexperimentar y hacer expl\u00edcitos los movimientos y sensaciones de su cuerpo\u201d incluso en contextos distintos. Podr\u00edamos interpretar que el amante del teatro, aunque mire algo en <em>streaming<\/em>, tratar\u00e1 de poner de su parte para sumergirse en la ficci\u00f3n. Pero incluso el m\u00e1s entusiasta admitir\u00e1 que no es igual. Una cosa es ver un <em>Hamlet<\/em> filmado donde puedo pausar y servirme un caf\u00e9 (la actitud de consumo cambia la recepci\u00f3n), y otra es estar en la penumbra del teatro con la tensi\u00f3n dram\u00e1tica sin interrupciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Retomando una idea del blog de Sala Ars Teatre, \u201cla magia del teatro es en vivo y en directo\u201d, pues \u201cla esencia del teatro radica en la conexi\u00f3n inmediata entre actores y espectadores, en la energ\u00eda que se crea en el momento y lugar espec\u00edficos de una representaci\u00f3n\u201d. Esa frase bien podr\u00edan haberla utilizado Dubatti o Pavis, resumiendo el sentimiento de muchos. Sin embargo, el mismo texto luego admite que el teatro digital no pretende anular esa magia sino complementarla, llevando el teatro a nuevas audiencias y aprovechando recursos tecnol\u00f3gicos para ofrecer experiencias distintas. Esta idea de coexistencia es importante: as\u00ed como la radio no mat\u00f3 al teatro ni el cine tampoco, el teatro digital y el presencial pueden nutrirse mutuamente. Sin perjuicio de otro aspecto nuclear en el an\u00e1lisis de esta problem\u00e1tica: la validaci\u00f3n o cuestionamiento de determinada forma de arte se ver\u00e1 siempre condicionada a elementos extra-art\u00edsticos, como en el caso de la pandemia que venimos ejemplificando a la largo de este trabajo. La llegada (y, sobre todo, la imposibilidad de medir sus alcances y su fecha de culminaci\u00f3n) condicionaron sensiblemente la posibilidad de analizar y evaluar regularmente al tecnovivio teatral. De hecho, el fin de la pandemia oblig\u00f3 a reformular nuevamente los criterios de validaci\u00f3n del teatro digital. Desarrollaremos mejor estos aspectos en el pr\u00f3ximo punto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Convivio 2.0: ejemplos h\u00edbridos<\/strong> <strong>y reflexiones finales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A modo de aterrizaje, veamos algunos ejemplos concretos de c\u00f3mo conviven hoy las formas presenciales y digitales, y qu\u00e9 aportan o restan al convivio teatral:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Festivales y obras en pandemia: Durante los confinamientos de 2020-21, muchos festivales migraron online. En Lima, por ejemplo, el Festival de Artes Esc\u00e9nicas present\u00f3 obras v\u00eda <em>streaming<\/em> y <em>Zoom<\/em>, lo que permiti\u00f3 una participaci\u00f3n internacional, pero a costa de la interacci\u00f3n f\u00edsica. En Buenos Aires, el FIBA ofreci\u00f3 experiencias telef\u00f3nicas y por WhatsApp: la mencionada <em>Amor de cuarentena<\/em> enviaba mensajes diarios al espectador, creando una intimidad singular \u2013casi un convivio uno-a-uno, diferente al grupal, pero efectivo en provocar emociones reales en tiempo real. Estas propuestas ilustran c\u00f3mo se busc\u00f3 mantener el esp\u00edritu teatral (en vivo, personalizado) usando medios tecnol\u00f3gicos. Son formas de teatro expandido que quiz\u00e1 Dubatti llamar\u00eda \u201ctecnovivial\u201d, pero que a\u00fan apelan a la imaginaci\u00f3n activa del espectador para completar la experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Obras h\u00edbridas con p\u00fablico presencial y remoto: A medida que volvieron las funciones en sala con aforo limitado, surgieron formatos mixtos. Por ejemplo, obras con pocos espectadores en butacas, mientras otras personas segu\u00edan la funci\u00f3n en simult\u00e1neo por <em>streaming <\/em>y pod\u00edan enviar comentarios o reacciones en vivo. Aqu\u00ed el desaf\u00edo fue integrar a la audiencia remota: en algunos casos se pon\u00eda una pantalla en el teatro mostrando a quienes estaban en <em>Zoom<\/em>, casi como \u201cinvitados fantasmales\u201d en la sala, para recordar a actores y p\u00fablico presencial que hab\u00eda m\u00e1s ojos mirando. Si bien no es el convivio ideal, es una extensi\u00f3n de la comunidad teatral por medios digitales. Algo interesante es que espectadores remotos reportaron sentir cierta conexi\u00f3n al saberse co-viendo la obra con otros (por ejemplo, mediante un chat grupal paralelo donde comentaban la obra en tiempo real, generando una sensaci\u00f3n de \u201cbutaca virtual compartida\u201d). Esto sugiere que incluso en lo digital, buscamos maneras de comunitarizar la experiencia, sea viendo los numeritos de cu\u00e1ntos usuarios est\u00e1n conectados, sea leyendo comentarios de otros al final de la transmisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"987\" height=\"555\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/casinormales-2172227.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1509\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/casinormales-2172227.jpg 987w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/casinormales-2172227-300x169.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/casinormales-2172227-768x432.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/casinormales-2172227-20x11.jpg 20w\" sizes=\"(max-width: 987px) 100vw, 987px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Espect\u00e1culo inmersivo &#8220;Casi normales&#8221;. Con proyecciones a 360\u00ba<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u2014 Teatro inmersivo y transmedial: En a\u00f1os recientes, proyectos como The Under Presents (un experimento de teatro en realidad virtual) o algunas experiencias de realidad aumentada han mezclado juego y teatro, llevando el convivio a entornos virtuales donde varios participantes simult\u00e1neos interact\u00faan con actores-avatar. Aqu\u00ed tenemos verdaderamente un convivio digital: m\u00faltiples personas en l\u00ednea compartiendo un espacio virtual com\u00fan con actores en vivo detr\u00e1s de sus personajes digitales. Es un terreno nuevo, pero prometedor, donde podr\u00eda haber un renacimiento del convivio en clave tecnol\u00f3gica. Si en un futuro cercano miles de personas se pusieran visores VR para \u201casistir\u201d juntos a una obra simulada en un teatro 3D, \u00bfpodr\u00edamos decir que el convivio teatral resucita en lo virtual? Quiz\u00e1 s\u00ed, aunque Byung-Chul Han nos har\u00eda notar que falta el cuerpo real \u2013el sudor, la presencia plena\u2013 y eso no es trivial.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Teatralidades liminales tecnol\u00f3gicas: Algunos artistas han incorporado la tecnolog\u00eda en la presencialidad misma, difuminando la frontera. Por ejemplo, el grupo Rimini Protokoll cre\u00f3 Remote X, un recorrido urbano guiado por una voz en auriculares que lleva a un grupo de desconocidos por la ciudad realizando acciones sincronizadas. Los participantes est\u00e1n f\u00edsicamente juntos (convivio), pero la gu\u00eda tecnol\u00f3gica los sumerge en una experiencia a la vez individual (cada uno con su auricular) y colectiva (se miran entre ellos, act\u00faan al un\u00edsono). Este tipo de propuesta refleja la idea de Di\u00e9guez: zonas h\u00edbridas donde lo ritual, lo art\u00edstico y la vida cotidiana confluyen. La tecnolog\u00eda ac\u00e1 no a\u00edsla, sino que hilvana una comunitas ef\u00edmera entre desconocidos, generando una reflexi\u00f3n conjunta sobre la ciudad y la conexi\u00f3n humana en la era de los algoritmos. Es casi un experimento sociol\u00f3gico-teatral, que muestra c\u00f3mo el convivio puede reinventarse.<\/p>\n\n\n\n<p>En todos estos ejemplos, se aprecia que la cuesti\u00f3n no es blanco o negro. Ni el convivio presencial ha quedado obsoleto (al contrario, muchos claman por volver al teatro tradicional tras la pandemia con un hambre renovada de experiencias en vivo), ni el teatro digital es una moda pasajera sin valor (ha abierto horizontes creativos e inclusivos interesantes). Lo m\u00e1s probable es que avancemos hacia una coexistencia enriquecedora: como sugiere la Sala Ars de Barcelona, \u201cel teatro tradicional y el digital pueden coexistir, nutrirse mutuamente y expandir los l\u00edmites de la expresi\u00f3n art\u00edstica\u201d. La clave estar\u00e1 en encontrar el equilibrio y aprovechar las ventajas de cada formato sin perder aquello que hace \u00fanico al teatro.<\/p>\n\n\n\n<p>El convivio teatral en la era digital, en suma, sigue siendo el norte que orienta la br\u00fajula de los teatristas, pero el camino para alcanzarlo se ha multiplicado en senderos diversos. Algunos puristas mantendr\u00e1n que nada iguala al ritual milenario de la escena en vivo \u2013y probablemente tengan raz\u00f3n en cuanto a la intensidad de esa vivencia\u2013. Otros innovadores explorar\u00e1n los lenguajes h\u00edbridos, confiando en que el impulso humano de contar historias juntos hallar\u00e1 nuevas v\u00edas. Al final del d\u00eda, como escritor y amante del teatro, me quedo con la imagen de un tel\u00f3n que se abre: sea f\u00edsico o virtual, importa que haya alguien de cada lado, dispuesto a entregarse a la ficci\u00f3n compartida. Mientras eso ocurra \u2013mientras haya un \u201cyo\u201d y un \u201ct\u00fa\u201d encontr\u00e1ndose en alg\u00fan punto medio de la imaginaci\u00f3n\u2013, el esp\u00edritu del convivio sobrevivir\u00e1. Podr\u00e1 cambiar de forma, pero seguir\u00e1 convoc\u00e1ndonos a la gran aventura de sentirnos menos solos, juntos, aunque sea por un rato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Luis Alberto S\u00e1ez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\" style=\"margin-top:0rem;margin-bottom:0rem\"\/>\n\n\n\n<p><em>FUENTES CONSULTADAS<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>1.Dubatti, Jorge (2015). Convivio y tecnovivio: el teatro entre infancia y babelismo. Revista Colombiana de Artes Esc\u00e9nicas, 9, 44\u201354. Definici\u00f3n de convivio teatral y tecnovivio; revistasojs.ucaldas.edu.corevistasojs.ucaldas.edu.co.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>2.Han, Byung-Chul (2020). La desaparici\u00f3n de los rituales. Una topolog\u00eda del presente. Herder Editorial.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>3.Han, Byung-Chul (2017). La expulsi\u00f3n de lo distinto. Herder Editorial.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>4.Di\u00e9guez, Ileana (2007). Escenarios liminales. Teatralidades, performances y pol\u00edticas. Concepto de liminalidad, communitas y convivio en pr\u00e1cticas esc\u00e9nicas fronterizas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>5.De Marinis, Marco (1997). \u201cTener experiencia en el arte \u2013 Hacia una revisi\u00f3n de las relaciones teor\u00eda\/pr\u00e1ctica en el marco de la nueva teatrolog\u00eda\u201d, en La puesta en escena en Latinoam\u00e9rica: teor\u00eda y pr\u00e1ctica teatral. Ed. Galerna.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>6.Pavis, Patrice (1994). El teatro y su recepci\u00f3n. Semiolog\u00eda, cruce de culturas y postmodernismo. Casa de las Am\u00e9ricas\/UNEAC. En especial, \u201cDel texto a la escena, un parto dif\u00edcil\u201d y otros ensayos. Importancia de la experiencia perceptiva del espectadorretratosenmovimiento.blogspot.comretratosenmovimiento.blogspot.com.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>7.Blog Sala Ars Teatre (2022). \u201c\u00bfEl teatro digital es una amenaza?\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>8.Rebata Delgado, Sof\u00eda (2021). \u201cLa experiencia del teatro digital durante la pandemia por la COVID-19 en Lima\u201d. Conexi\u00f3n, (16), 39-64.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>9.Cubas, Fiorella (2020). \u201cEsto no es teatro: la pol\u00e9mica por las obras virtuales\u201d. Portal El Foco (Per\u00fa). Testimonios de artistas peruanos sobre el teatro v\u00eda Zoom; elfoco.peelfoco.pe.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>10.Blog Retratos en Movimiento (2016). \u201cEl an\u00e1lisis del espect\u00e1culo de teatro desde la semi\u00f3tica\u201d. Resumen divulgativo de ideas de Patrice Pavis sobre percepci\u00f3n y recepci\u00f3n. retratosenmovimiento.blogspot.comretratosenmovimiento.blogspot.com.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>11.Blogs y plataformas diversos, orientados al an\u00e1lisis teatral.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n El teatro, desde sus or\u00edgenes rituales, ha sido un acontecimiento de encuentro: una congregaci\u00f3n ef\u00edmera de cuerpos, voces y emociones en un mismo espacio y tiempo. 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