{"id":810,"date":"2025-06-27T12:25:14","date_gmt":"2025-06-27T15:25:14","guid":{"rendered":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/?p=810"},"modified":"2025-06-27T14:17:43","modified_gmt":"2025-06-27T17:17:43","slug":"el-misterio-y-sus-limites-en-el-teatro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/index.php\/2025\/06\/27\/el-misterio-y-sus-limites-en-el-teatro\/","title":{"rendered":"El misterio y sus l\u00edmites en el teatro\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p>Este es el art\u00edculo m\u00e1s raro que he escrito. Acaso por la necesidad infantil o inconsciente de traspasar los l\u00edmites. El teatro depende de la ilusi\u00f3n. El espectador se sienta en el teatro, se apagan las luces de la platea y asiste a un espect\u00e1culo que sabe que es mentira, pero que lo conmueve profundamente. Es tan intensa esa experiencia, que Freud la compar\u00f3 con el sue\u00f1o, al que llam\u00f3 \u201cla otra escena\u201d. Porque ambas tienen algo en com\u00fan: una persona que asiste a algo que lo afecta, lo conmueve, y que tambi\u00e9n sabe que es mentira. Eso es lo \u00fanico que tienen en com\u00fan. Pero: \u00bfcu\u00e1les son los l\u00edmites del teatro?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un pensador franc\u00e9s, de la segunda mitad del siglo pasado, los ha estudiado a fondo. \u201cSiempre que la escena quiera hacerse pasar por un lugar distinto del que en realidad es, siempre que el actor quiera hacerse pasar por otro, se crear\u00e1 una perspectiva de lo imaginario. Y no parece que el teatro pueda llegar a escapar nunca de estas condiciones que, sin duda, son constitutivas\u201d, dice Octave Mannoni.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, habla de artistas como Brecht, que quisieron pasar esos l\u00edmites, sin conseguirlo. Es interesante cuando Mannoni se detiene a analizar lo que dec\u00edan abor\u00edgenes africanos, que afirmaban que, si bien hoy no se cree m\u00e1s en las m\u00e1scaras, \u201cen otro tiempo se cre\u00eda\u201d. Para el autor, esta afirmaci\u00f3n puede llevarnos a la infancia, o a la experiencia de espectadores que suben pose\u00eddos al escenario. Nosotros, aqu\u00ed podemos evocar lo que -seg\u00fan nos han contado- suced\u00eda en algunas representaciones de Juan Moreira, en que espectadores airados sub\u00edan al escenario para impedir que \u201cMoreira peleara solo contra la partida policial\u201d. Son identificaciones excesivas que se paran en un abrir y cerrar de ojos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"400\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/octave-mannoni.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-869\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/octave-mannoni.jpg 800w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/octave-mannoni-300x150.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/octave-mannoni-768x384.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/octave-mannoni-20x10.jpg 20w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Octave Mannoni<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Lamentablemente Mannoni dej\u00f3 de lado el \u00e1rea del misterio. Porque le interesaba m\u00e1s el aspecto psicoanal\u00edtico de la ilusi\u00f3n en el teatro, como correspond\u00eda a su \u00e9poca, donde el psicoan\u00e1lisis hac\u00eda furor, o porque sinti\u00f3 que el misterio ya no pesaba, no ten\u00eda importancia.&nbsp; Y tal vez no se equivoc\u00f3. A m\u00ed me cost\u00f3 encontrar obras de teatro que propusieran lo sobrenatural en el teatro. \u00a1Porque siempre hablo de teatro en estas notas, directa o indirectamente! Igual, encontr\u00e9 dos obras. Esto no quiere decir que no haya m\u00e1s; pero estas dos bastan para analizar el fen\u00f3meno de lo sobrenatural en el teatro. En una, un ni\u00f1o muerto, renace mientras se oyen trompetas; porque comienza la Navidad, que anuncia el nacimiento del ni\u00f1o dios de los cristianos. En la otra, donde tambi\u00e9n suenan trompetas, un rabino, en una ceremonia de exorcismo, consigue vencer a un <em>dibuk<\/em>, y extraer el alma de un joven enajenado del cuerpo de una muchacha virgen, que por ese problema no pod\u00eda casarse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos, dos milagros, son fen\u00f3menos prohibidos en ambas religiones que, como es debido, est\u00e1n estructuradas racionalmente. Pero que, teatralmente, no tienen por qu\u00e9 mantenerse en esos l\u00edmites. Estas dos obras desaf\u00edan lo establecido.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Resurrecci\u00f3n de un ni\u00f1o<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Paul Claudel es un gran autor.&nbsp; Escribe en un lenguaje po\u00e9tico de gran envergadura. Sus im\u00e1genes desaf\u00edan los cielos y los abismos. Le\u00ed y rele\u00ed sus dos obras religiosas m\u00e1s famosas, cuyos datos figuran al final de esta nota. La primera escena de <em>La Anunciaci\u00f3n a Mar\u00eda<\/em> sucede en Francia, en una m\u00edtica Edad Media, donde los nobles se mueven con elegancia y dicen sus parlamentos c\u00f3modamente, mientras los campesinos bajan la cabeza y trabajan. Estos, son los sin voz. En la primera escena, que sucede en un granero, Violaine besa en los labios a Pedro de Cra\u00f3n, un caballero andante, que ya muestra los primeros indicios de la lepra. Su hermana Mara los esp\u00eda y es testigo del hecho. Pedro de Cra\u00f3n se est\u00e1 yendo a Jerusal\u00e9n, ocupada por los fieles a Mahoma, a predicar el Evangelio. Seg\u00fan \u00e9l, lo env\u00eda Dios. Violaine, que tiene solo 18 a\u00f1os, est\u00e1 comprometida a un noble que se llama Santiago y su padre, An\u00e1s Vercors, quiere casarla antes de partir tambi\u00e9n a combatir los infieles que han ocupado la ciudad santa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta obra, como la otra, la jud\u00eda <em>El alma en pena<\/em>, est\u00e1 llena de s\u00edmbolos que no vamos a analizar, porque aqu\u00ed nuestro objetivo es otro: dilucidar si el milagro tiene un lugar en el teatro todav\u00eda. An\u00e1s Vercors, quiere casar a Violaine antes de partir; es un gran se\u00f1or feudal de Francia y no puede dejar sus territorios sin alguien que est\u00e9 a cargo; por eso piensa en Santiago, otro gran se\u00f1or feudal, que por casarse con su hija, va unir dos grandes extensiones de tierra y va a ocupar su lugar de mando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A prop\u00f3sito, \u201cla tierra depende del cielo, el cuerpo depende del esp\u00edritu\u201d sostiene An\u00e1s Vercors, y es bueno conocer su ideolog\u00eda para entender lo que va a pasar. \u201c\u00a1Oh santa faena del agricultor, en la que el sol es como nuestro buey reluciente, y la lluvia nuestro banquero, y Dios, todos los d\u00edas, nuestro compa\u00f1ero de trabajo, y el m\u00e1s laborioso de todos!\u201d, contin\u00faa diciendo. Y concluye as\u00ed: \u201cLos otros esperan su bien de los hombres, nosotros lo recibimos directamente del mismo cielo\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La acci\u00f3n dram\u00e1tica sigue ocho a\u00f1os despu\u00e9s. Para ese entonces Violaine vive en una caverna, porque debido a ese beso se ha contagiado la lepra de Pedro de Cra\u00f3n; su hermana Mara, que en su momento la hab\u00eda denunciado, se ha casado con Santiago en su lugar y ahora, despu\u00e9s de varios intentos infructuosos, tiene un hijo. Pero este nace muerto. Entonces va a ver a su hermana, que vive en soledad como corresponde a una leprosa. Lleva el cad\u00e1ver de su hijo en brazos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cluadel-2-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-871\" style=\"width:750px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cluadel-2-1.jpg 500w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cluadel-2-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cluadel-2-1-20x15.jpg 20w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Esta es la gran escena de la obra. Veamos lo que dicen. Habla primero la hermana leprosa:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Violaine: Ya no tengo ojos. Solo el alma permanece en el cuerpo perecido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mara: \u00a1Ciega! \u00bfC\u00f3mo caminas tan derecho?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Violaine: Oigo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mara: \u00bfQu\u00e9 oyes&#8230;?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Violaine: Las cosas, que existen conmigo. \u00bfQu\u00e9 quieres de m\u00ed, hermana querida?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mara: Alabar contigo a ese Dios que te ha hecho pest\u00edfera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Violaine: Alab\u00e9mosle, pues, en esta v\u00edspera de su Natividad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mara: \u00a1Es f\u00e1cil ser una santa cuando la lepra sirve de precio!&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s, gritando, Mara abre su manto y levanta en sus brazos el cad\u00e1ver de su hijito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mara: \u00a1Violaine, soy una desdichada, y mi dolor es m\u00e1s grande que el tuyo!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Violaine <em>(<\/em>mientras recibe el cad\u00e1ver del hijo de su hermana<em>)<\/em>:\u00bfAcaso tengo yo poder para resucitar a los muertos?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De pronto, se oyen campanas a lo lejos. Son casi imperceptibles. Mara no las oye, pero Violaine s\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Violaine: \u00a1Son las campanas de Navidad, las campanas que nos anuncian la misa de Medianoche! \u00a1Oh, Mara, nos ha nacido un ni\u00f1ito!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mara: Ya no nieva y las estrellas brillan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Violaine: \u00a1No llores m\u00e1s! No es el momento de llorar, cuando ha nacido la salvaci\u00f3n de todos los hombres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y en ese instante m\u00e1gico se oye la voz de los \u00e1ngeles del cielo y un coro que canta en lat\u00edn. Largamente, pero en lat\u00edn. Las trompetas tambi\u00e9n se escuchan, con un tono \u201cindeciblemente desgarrador, solemne y triunfal\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, se ve un desnudo pie infantil, que aparece por la apertura del manto, movi\u00e9ndose perezosamente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mara: \u00a1Vive!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha producido el milagro. El ni\u00f1o abre los ojos, mira a su madre y se pone a llorar. Mara lo observa atentamente.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mara: \u00a1Violaine! \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? \u00a1Sus ojos eran negros, y ahora se han vuelto azules, como los tuyos!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es un efecto del mayor milagro, que es que ha resucitado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En la zona de exclusi\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La segunda obra que vamos a analizar no sucede a cielo abierto, como en esa Edad Media imaginada por Claudel, donde los se\u00f1ores se mueven \u00e1gilmente y alzan la voz a voluntad, mientras los campesinos trabajan en silencio. All\u00e1 le\u00edamos una magn\u00edfica traducci\u00f3n de \u00c1ngel Battistesa, ac\u00e1 tenemos un texto seguramente corrupto, de un tal An-Ski, del que poco hemos llegado a saber. Pero tengo <em>El alma en pena<\/em> en un libro que ha sido traducido y publicado en Espa\u00f1a, casi cien a\u00f1os atr\u00e1s, por una prestigiosa casa editora, de la que damos cuenta al final. Poco antes de la devastadora guerra civil que asol\u00f3 a ese pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>En Rusia, desde el siglo XVII, a los jud\u00edos se les permit\u00eda vivir en una \u201czona de asentamiento\u201d,\u202fque era la regi\u00f3n fronteriza occidental del imperio,\u202fque se extend\u00eda hasta la frontera con\u202fEuropa central. Incluye lo que hoy en d\u00eda es\u202fBielorrusia, Lituania, Moldavia, Polonia, Ucrania y la parte occidental de Rusia. La acci\u00f3n sucede en un <em>shtetis<\/em> o pueblito donde pululan los mendigos. En una antigua sinagoga, de ennegrecidos muros, disc\u00edpulos de la escuela talm\u00fadica estudian textos sagrados canturreando, mientras un ayudante de rabino ordena los chales de oraci\u00f3n. Ac\u00e1 se combaten serpientes simb\u00f3licas y se pretenden milagros cotidianos. Por ejemplo, un asistente a las plegarias recuerda que \u201cmuchos desastres sucedieron en nuestro <em>shtetis<\/em>, muchos incendios redujeron todo a cenizas\u201d, haciendo alusi\u00f3n a los constantes pogroms. Pero la sinagoga&#8230; se mantuvo en pie. \u00bfPor qu\u00e9?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn una oportunidad las llamas lamieron sus tapias\u201d contin\u00faa narrando este personaje; \u201cpero de pronto se abati\u00f3 sobre ella una bandada de palomas que, con su batir de alas, apag\u00f3 el fuego\u201d. Los disc\u00edpulos escuchan mientras siguen canturreando, meci\u00e9ndose de adelante para atr\u00e1s y de atr\u00e1s para adelante. En medio de tanta pobreza y superstici\u00f3n, existe tambi\u00e9n un jud\u00edo rico, que se llama Sender. Tiene una hermosa hija, Lea, jovencita y muy t\u00edmida, que quiere casar. Otro piadoso concurrente a la casa de rezos informa que Sender ha entrevistado a un posible novio, pero que no se han puesto de acuerdo. \u201cSender no considera suficiente la dote\u201d cuenta. Los susurros preparan el clima para lo extra\u00f1o que va a ocurrir en el pueblo. Un joven rab\u00ed, que \u201cconoce algunos nombres m\u00edsticos, con la ayuda de los cuales puede crearse el Golem, resucitar muertos, invocar a los malos esp\u00edritus y a Satan\u00e1s en persona\u201d, ha llegado al lugar y ha entrado al templo. Este joven se llama Chonen y hace tiempo fue disc\u00edpulo en el templo y \u201ctambi\u00e9n est\u00e1 iniciado en la C\u00e1bala\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rqtrqrtrt.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-872\" style=\"width:750px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rqtrqrtrt.jpg 500w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rqtrqrtrt-300x225.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rqtrqrtrt-20x15.jpg 20w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Omitiremos, como en la obra anterior, el an\u00e1lisis de los s\u00edmbolos, para ir al tema de lleno. Otro piadoso recuerda que \u201cantiguamente, cuando un hombre rico buscaba un marido para su hija, no se fijaba ni en la fortuna ni en el origen, sino \u00fanicamente en las virtudes o en la inteligencia del muchacho\u201d. Otro, para tirar m\u00e1s le\u00f1a al fuego, a\u00f1ade: \u201cCuando el alma de un ser humano, que no ha muerto a\u00fan, debe penetrar en un cuerpo que a\u00fan no ha nacido, se entabla un combate. Si el moribundo perece, la criatura viene al mundo; pero si aquel se cura, el ni\u00f1o muere al nacer\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, en presencia de todos, Chonen tiene una discusi\u00f3n con otro creyente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Henoch: \u00a1Dios no ha creado el pecado, sino Satan\u00e1s!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Chonen: \u00bfY no fue Dios mismo quien cre\u00f3 a Satan\u00e1s? Satan\u00e1s es la otra fuerza de la Divinidad, y por consecuencia es santo tambi\u00e9n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Henoch: \u00a1Satan\u00e1s santo! No, no lo puedo entender&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Chonen (inclin\u00e1ndose hacia \u00e9l, con vos temblorosa<em>). <\/em>\u00bfY qu\u00e9 tentaci\u00f3n es la m\u00e1s fuerte? \u00bfCu\u00e1l es la m\u00e1s dif\u00edcil de combatir? El amor de la mujer, \u00bfno es cierto?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora los hechos se precipitan. Lea, que busca unos viejos bordados, entra al templo y pasa delante de Chonen. Los dos se estremecen. Los dos comprenden que algo inesperado, poderoso, indestructible, ha ocurrido entre ambos.Poco despu\u00e9s, Sender enciende las luces de su casa e invita a comer a sus amigos y a los mendigos, como era costumbre entonces antes de un casamiento.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sender: \u00a1S\u00ed! \u00a1Yo los invito! \u00a1Felic\u00edtenme! \u00a1Acabo de firmar el compromiso de esponsales de mi hija!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sus palabras llegan a Chonen que queda aterrado. O sea, sus oraciones, ayunos y conjuros, \u00bffracasaron? \u00a1No! De pronto mira al cielo, entiende, y sonr\u00ede. A partir de ese momento, Lea cae en un extra\u00f1o sopor; su comportamiento es impredecible. Al final, descubren lo que pasa. Un creyente se lo comunica a su padre: \u201c\u00a1Ha ocurrido una gran desgracia! El <em>dibuk<\/em> ha encarnado en el cuerpo de su hija\u201d. El p\u00e1nico invade a todos. Consternado, el padre recurre a un famoso rabino, llamado Ezryel, para que expulse el <em>dibuk<\/em> del cuerpo de la joven Lea. Mientras le traen a la muchacha, el famoso rabino oye que s\u00fabitamente Chonen ha muerto. Es entonces que lanza este presagio:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ezryel: A veces, las faltas de los padres caen sobre los hijos&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que sucede despu\u00e9s en un interrogatorio nunca visto. El rab\u00ed pregunta y Chonen, que ahora existe solo en el cuerpo de Lea, responde <em>por la boca<\/em> de la joven. He aqu\u00ed algunos textos:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ezryel: <em>Dibuk<\/em>, te ordeno que me lo digas&#8230; \u00bfqui\u00e9n eres?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lea-Divuk: \u00a1Sabes qui\u00e9n soy! Yo no dir\u00e9 mi nombre ante extra\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ezryel: \u00bfPor qu\u00e9 has entrado en el cuerpo de esta virgen?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lea-Dibuk: Porque le estaba destinado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ezryel: \u00a1Seg\u00fan las leyes de la santa Tor\u00e1, los muertos no tienen derecho a permanecer entre los vivos!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lea-Dibuk: Yo no estoy muerto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ezryel: \u00a1Has abandonado nuestro mundo y te est\u00e1 prohibido volver hasta la venida del Mes\u00edas! Por eso, te ordeno abandonar el cuerpo de esta muchacha y no marchitar esta rama floreciente del jard\u00edn eterno de Israel.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, en un largo mon\u00f3logo, pronunciado a trav\u00e9s de la boca de Lea, Chonen grita su dolor. Sus \u00faltimas palabras son conmovedoras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lea-Dibuk: En ning\u00fan sitio he hallado reposo, ni en el cielo ni en la tierra, ni en ninguno de los innumerables mundos&#8230; Y ahora, cuando por fin mi alma errante y maldita ha hallado un asilo \u00bfquieres arrojarme de \u00e9l? \u00a1Compasi\u00f3n! \u00a1No me persigas con tus anatemas!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ezryel: \u00a1Alma errante! Lleno de compasi\u00f3n por tu persona, voy a intentarlo todo para liberarte de los esp\u00edritus mal\u00e9ficos. \u00a1Pero antes tienes que dejar el cuerpo de la virgen!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lea-Dibuk: \u00a1No, no lo voy a dejar!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed, con todo su vigor, Ezryel procede a realizar lo que es habitual en estos casos. Hace entrar a diez hombres, a quienes les pide el poder y el derecho para expulsar el esp\u00edritu que invadi\u00f3 el cuerpo de la virgen. Tambi\u00e9n ordena que traigan siete trompetas, siete cirios negros y que saquen del Arca Santa siete rollos de la Tor\u00e1. Mientras tanto, el esp\u00edritu de Chonen grita:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lea-Dibuk: \u00a1No temo a tus maldiciones ni creo en tus juramentos! No hay poder en el mundo que venga en mi ayuda ni c\u00faspide m\u00e1s luminosa que el asilo que me ha acogido; \u00a1no hay m\u00e1s profundo abismo que el que me aguarda! \u00a1No pienso salir! \u00a1No&#8230;!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El rab\u00ed Ezryel interrumpe el exorcismo para hacer consultas. Sacan a Lea de su sopor y la llevan afuera. Llega Samson, un rab\u00ed m\u00e1s famoso todav\u00eda; Ezryel le anuncia que en este caso piensa usar el <em>cherem<\/em>, que es un recurso extremo, un acta de expulsi\u00f3n de la comunidad. Se hizo famoso cuando la comunidad de \u00c1msterdam, en el siglo XVII, lo aplic\u00f3 contra el joven fil\u00f3sofo llamado Baruch Spinoza, por sus ideas sacr\u00edlegas. Aqu\u00ed, a las palabras de Ezryel, Samson reacciona con preocupaci\u00f3n:&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Samson: El <em>cherem <\/em>es un castigo muy duro para un ser viviente, y m\u00e1s duro a\u00fan para un muerto&#8230; Si no tienes otro medio, si t\u00fa que eres tan piadoso y santo, decides recurrir a \u00e9l, te doy mi autorizaci\u00f3n. Pero es necesario que antes te revele un secreto que tiene que ver con este asunto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ezryel: \u00a1Habla!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora se forma un tribunal. Mandan a llamar a Sender. En medio de truenos y rel\u00e1mpagos, un tribunal reci\u00e9n armado convoca a un esp\u00edritu. Este llega, pero pocos entienden lo que dice. El nuevo rabino, en cambio, s\u00ed puede entenderlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Samson: \u00a1Yo entiendo esas palabras y reconozco esa voz! Oye Sender&#8230; el difunto Nyssen, hijo de Rebeca, nos dice ahora que cuando ustedes dos eran j\u00f3venes se sentaban en el mismo banco de la escuela y que sus almas estaban unidas por una fiel amistad. A\u00f1os despu\u00e9s se casaron, en una misma semana, y durante los d\u00edas de penitencia que siguen al casamiento se prometieron, tomados de la mano, que, si sus esposas daban a luz una a un var\u00f3n y la otra a una ni\u00f1a, con el tiempo los unir\u00edan en matrimonio. Pero con el tiempo&#8230;, Sender, te convertiste en un hombre rico, mientras que el hijo de tu amigo Nyssen segu\u00eda pobre. Entonces apartaste la vista de \u00e9l, porque buscabas para tu hija un marido rico, de una familia opulenta&#8230; Tu amigo muri\u00f3 y las potencias tenebrosas, al ver la desesperaci\u00f3n de este joven, Chonen, tendieron alrededor de \u00e9l sus redes, lo apresaron y se lo llevaron r\u00e1pidamente de este mundo. Su pobre alma erraba sin reposo cuando, finalmente, encarn\u00f3 como <em>dibuk, <\/em>en el cuerpo de tu hija Lea, la mujer que le estaba destinada por la promesa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente&#8230; \u00a1todo se ha aclarado! Sender insiste en casar a Lea con el novio que le ha asignado, pero lamentablemente es tarde. Porque ante la amenaza de un <em>cherem, <\/em>Chonem ha abandonado el cuerpo de Lea, que entonces desfallece. Las almas de estos j\u00f3venes se unen en el espacio y se preparan para vivir en el m\u00e1s all\u00e1 lo que aqu\u00ed no pudieron disfrutar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El milagro abandona la escena<\/strong><strong>&nbsp;<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 destino tuvieron estas obras? En la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX pasaron en Europa muchas cosas que todav\u00eda nos afectan. Apareci\u00f3 la revoluci\u00f3n industrial, con la proliferaci\u00f3n de talleres insalubres donde se explotaban a hombres, mujeres y hasta ni\u00f1os; la ciencia y la t\u00e9cnica se desarrollaron ampliamente para cubrir las necesidades del comercio y la industria; apareci\u00f3 la poes\u00eda social, con figuras como Baudelaire; cundieron los pensadores comprometidos con el destino del hombre, como Marx; el teatro, con una nueva vertiente, realista, creci\u00f3 con figuras inmensas como Ibsen. Por su lado, con el caso Dreyfus, se desarroll\u00f3 la conciencia social, que nucle\u00f3 a escritores y artistas, alrededor del <em>\u00a1Yo acuso!<\/em> de Emile Zola, dando lugar al nacimiento del intelectual, que se transform\u00f3 en un portavoz de la sociedad, a veces con m\u00e1s fuerza que un sacerdote o un pol\u00edtico. \u00a1Tal el caso de V\u00edctor Hugo, autor de <em>Los miserables<\/em>! Por \u00faltimo, cobr\u00f3 fuerza la frase Nietzsche: \u201cDios ha muerto\u201d. Es preciso aclarar ac\u00e1 que Nietzsche no se refiere al posible e inescrutable Dios de los espacios infinitos, sino al Dios de la cultura, el de los documentos y las ceremonias, que poco a poco dej\u00f3 de tener vigencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El realismo en el teatro y la novela fue tan fuerte que gente como Marcel Proust, que sin duda era progresista, en un momento dado exclam\u00f3, preocupado: \u201cUna obra con grandes teor\u00edas es como tener de un producto u objeto, la etiqueta con su precio\u201d. Pero sigamos con el tema que aqu\u00ed nos ocupa: el milagro en el teatro. Este desapareci\u00f3 antes de crecer y dar sus frutos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"710\" src=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Paul_Claudel_01-1024x710.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-868\" srcset=\"https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Paul_Claudel_01-1024x710.jpg 1024w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Paul_Claudel_01-300x208.jpg 300w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Paul_Claudel_01-768x533.jpg 768w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Paul_Claudel_01-1536x1066.jpg 1536w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Paul_Claudel_01-2048x1421.jpg 2048w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Paul_Claudel_01-1920x1332.jpg 1920w, https:\/\/revista.argentores.org.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Paul_Claudel_01-20x14.jpg 20w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Paul Claudel<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Porque la obra de Paul Claudel es posterior a la Segunda Guerra Mundial, y la de An-ski fue conocida mucho despu\u00e9s de que se estrenara, si es que alguna vez se estren\u00f3, en la zona de exclusi\u00f3n inventada por los zares. La mujer que se rebela contra el poder del hombre, el explotado que exige justicia, el financista denunciado por sus maniobras econ\u00f3micas, ocuparon el escenario, corriendo a un lado a la mujer que ped\u00eda la resurrecci\u00f3n de su hijo o el drama del esp\u00edritu encerrado en el cuerpo de una mujer virgen.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy seguro de que la inmensa poes\u00eda de Paul Claudel proliferar\u00e1 en campos que todav\u00eda no alcanzamos a discernir. En cuanto a la historia del <em>dibuk<\/em> que aqu\u00ed contamos, esta gener\u00f3 enseguida nuevos espacios de creaci\u00f3n. Historias de exorcismo aparecieron en el cine de entretenimiento, sobre todo el norteamericano, y la acci\u00f3n del rab\u00ed Ezryel abri\u00f3 el camino a dos corrientes: por un lado, al detective de la novela de misterio; por el otro, al psicoan\u00e1lisis freudiano, que buscaba en el inconsciente las razones de una conducta.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Van der Leeuw, en su monumental estudio sobre la religi\u00f3n de 691 p\u00e1ginas, de las que ya tengo marcadas unas cuantas, estudia el milagro en el cap\u00edtulo de la revelaci\u00f3n, que define como un <em>acto de Dios<\/em> y afirma: \u201cEl milagro es un hecho opuesto al orden establecido en el mundo. Opuesto a la naturaleza\u201d. En el teatro, si existiera hoy, el milagro se degradar\u00eda al nivel de un espect\u00e1culo de magia. Durante el siglo XX, el milagro estuvo vivo sobre todo en el <em>comic<\/em>. Historietas como Superman se excedieron en su uso. Recuerdo aqu\u00ed cuando Superman tom\u00f3 el globo terr\u00e1queo y dio con \u00e9l vueltas para atr\u00e1s, porque quer\u00eda retroceder en el tiempo con un prop\u00f3sito justiciero.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy deber\u00edamos preguntarnos&#8230; el tiempo vivido, \u00bfretrocede al comp\u00e1s de las vueltas para atr\u00e1s del planeta?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ricardo Halac&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:55px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-alpha-channel-opacity has-background is-style-wide\" style=\"background-color:#000000;color:#000000\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Obras consultadas&nbsp;<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Partici\u00f3n del mediod\u00eda<\/em> y <em>La anunciaci\u00f3n a Mar\u00eda<\/em>, de Paul Claudel. Emec\u00e9 Editores, Buenos Aires.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Teatro Dram\u00e1tico Jud\u00edo<\/em>. M. Aguilar Editor. Madrid, 1930.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>La otra escena. Claves de lo imaginario<\/em>. De Octave Mannoni. Amorrortu editores. Buenos Aires, 1973.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>La religion, dans son essence et ses manifestations<\/em>. <em>Ph\u00e9nomenologie de la religion. <\/em>De G. Van der Leeuw. Payot. Paris. 1948.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este es el art\u00edculo m\u00e1s raro que he escrito. Acaso por la necesidad infantil o inconsciente de traspasar los l\u00edmites. El teatro depende de la ilusi\u00f3n. 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Acaso por la necesidad infantil o inconsciente de traspasar los l\u00edmites. El teatro depende de la ilusi\u00f3n. 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