ENTREVISTA A ÁNGEL SERGIO OVSEJEVICH

Acuerdo trascendente con la Ciudad Cultural Konex

Con motivo de la firma de un Acuerdo Marco de Colaboración Institucional, celebrada el pasado 24 de octubre, entre Argentores y Ciudad Cultural Konex, nuestra revista conversó con Ángel Sergio Ovsejevich, presidente de Ciudad Cultural Konex, a propósito de esta alianza  que busca fomentar proyectos, programas, actividades y eventos que contribuyan a la formación y visibilización de autores, intérpretes y gestores culturales de todo el país. De esta manera, Argentores reafirma su rol como entidad central en la protección del trabajo intelectual argentino y Ciudad Cultural Konex fortalece su misión de ser un punto de encuentro donde la cultura, la innovación y la creación local dialogan con el público. “En principio te diría que la propuesta de Argentores nos pareció muy interesante.  Siempre es importante realizar alianzas, sobre todo en este caso, tratándose de dos instituciones con tanto prestigio en la cultura de nuestro país”, dijo Ángel Sergio Ovsejevich, quien de inmediato respondió gentilmente las preguntas que le hizo el periodista de nuestro medio.

Ángel Sergio Ovsejevich junto a Miguel Ángel Diani y Guillermo Hardwick

¿Qué expectativas se pueden generar a partir del acuerdo entre Ciudad Cultural Konex y Argentores?

Básicamente, el acuerdo consiste en explorar las posibilidades de hacer acciones conjuntas. Como. por ejemplo, residencias de autoría teatral, esto es: convocatorias abiertas o dirigidas para el desarrollo de nuevas obras de autores argentinos. Ciclos de dramaturgia contemporánea: lecturas, puestas breves y presentaciones en formato laboratorio. Encuentros y charlas con autores, actividades de formación y dialogo entre creadores y público. Cooperación para el desarrollo de espectáculos, colaboración que promueva la dramaturgia nacional y programas de difusión: campañas de comunicación y acciones conjuntas para visibilizar la obra de autores argentinos.

¿En qué situación lo encuentra a Konex en la coyuntura socioeconómica actual?

Siempre tengo una mirada optimista, quiero decir que, si bien es cierto que estamos en una coyuntura difícil y reconozco que hay una caída en el consumo, aun así, por darte un ejemplo, en 2026 vamos a cumplir veinte años y estamos preparando esa celebración con la convicción de mirar las cosas a mediano y largo plazo. Tanto si lo miramos desde el lado de los artistas como del público, estamos contentos con el valor que aportamos a la sociedad. Entonces, no dejamos que uno o dos años de crisis económica nos afecte en términos de la misión que tenemos. Si pasamos la pandemia, claramente vamos a superar cualquier cosa.

En términos de algunos hechos puntuales, ¿cómo se generó Ciudad Cultural Konex?

Si bien nosotros arrancamos en 2006, dos años antes hicimos un festival en la fábrica, tal cual como estaba de abandonada. Y lo pensamos como el alma de lo que iba a ser la Ciudad Cultural Konex, proyectando que cambiaría el cuerpo porque aún no habíamos comenzado con las obras. En ese festival, que fue multidisciplinario, pasaron un montón de artistas de teatro, danza, música, circo, stand up, varias disciplinas de arte vivo. También hicimos cosas de artes visuales, tuvimos gastronomía, moda, un montón de cosas que, si bien ahora no tienen tanto lugar como la música y las artes escénicas, en ese momento quisimos crear un espacio donde se encontraran y cruzasen todas estas disciplinas junto a la multiplicidad de espacios. Entonces nuestra idea primaria fue compartir este espacio, tanto para que los artistas pudieran crear en función de los espacios no convencionales, site-specific– es decir que hay mucho que se hace en función de lo que tiene el contenedor- y, por otro lado, validar y realzar la propuesta en un momento donde no había tanta oferta de este tipo en la ciudad de Buenos Aires. Aquel festival nos dio una buena señal de que, tanto al público como a los artistas, les gustaba esta propuesta, diferente, contemporánea, a cielo abierto y fabril.

¿El concepto fabril viene de algunos países europeos?

Si, su inspiración podría pensarse desde Alemania u Holanda, Francia y España, por ejemplo, pero también en Estados Unidos muchos lugares industriales se convirtieron en espacios culturales. Lo interesante del proyecto era no hacer un lugar nuevo sino redefinir el espacio y realizar una propuesta diferente y única, que no hubiera lo mismo que en otros lugares.

¿Y después?

A partir de 2006, y después de la tragedia en República de Cromañón, nos costó mucho empezar a funcionar debido a, más allá de la complejidad que tiene llevar adelante un espacio como éste, la cuestión de las habilitaciones y los permisos. Empezamos de a poco, trabajando con pocas personas y pequeñas programaciones gracias a permisos especiales de habilitación. Recién un año más tarde obtuvimos la habilitación municipal permanente. En veinte años cambió mucho todo, no sólo en términos del consumo, sino también de competencia, surgió el C.C.K. y la Usina del Arte, por no mencionar muchos lugares del sector privado que antes no existían en esa época. En 2008 uno de los grandes hitos fue la producción de Rent, un musical alternativo de Broadway,al que trajimosgenerando un suceso total. También tuvimos otro espectáculo, que no fue producción nuestra, llamado Atendiendo al señor Sloane de Joe Orton, una obra de teatro muy buena. En paralelo a esto arrancó La Bomba de Tiempo de la mano del Konex, quiero decir que sus primeros ensayos comenzaron acá, crecimos juntos.

Así como sucedió con La Bomba del Tiempo, ¿siguen manteniendo la intención de encontrar talentos jóvenes?

Sí, todo el tiempo, tanto en lo referente a la música como en lo escénico. En música, por ejemplo, tenemos un ciclo que se llama Semillero, donde buscamos juntar a los nuevos artistas, emergentes. También tenemos otro ciclo que se llama Sonido Konex, que son artistas un poco más grandes, pero siguen estando en desarrollo. Lo que tuvo Ciudad Cultural Konex durante quince años, y digo tuvo porque está cambiando, fue que resultaba un puente que lograba que los artistas pasaran del circuito independiente al circuito más comercial. Me refiero en términos de bandas que cortaban doscientos o trescientos tickets al principio y, luego de pasar por Ciudad Cultural Konex, alcanzaron unos dos mil para luego seguir su propio camino hasta llenar el Luna Park, por darte un ejemplo.

¿En qué consisten las salas en relación a las propuestas artísticas? 

Tenemos una sala que es de oscuridad total, por ejemplo, donde hacemos teatro a oscuras, lo llamamos Teatro Ciego y otra sala donde hacemos teatro inmersivo donde el público va circulando como itinerantes y se van cruzando los actores. Son dos ejemplos para esto que te decía de nuestra búsqueda de nuevas propuestas para el teatro, además de las dos salas de la planta alta que son a la italiana y las obras que se llevan a cabo en el patio, más site-specific, diseñadas en función del lugar, porque nos gusta mucho esto de la creación a medida y no lo que ya está hecho para pasar de un escenario a otro. Otra cosa que fuimos desarrollando en los últimos diez años fue Konex para chicos, donde logramos que vengan las familias con sus hijas e hijos con una programación muy fuerte para vacaciones de invierno. Pero volviendo a tu pregunta, nosotros tenemos en total siete escenarios, uno es el del patio donde hacemos música al aire libre, otro es la sala a oscuras, como ya te conté, que no tiene escenario, pero es un espacio escénico; después tenemos los containers, la sala de las columnas, que la usamos tanto para música como para las muestras y ferias. Y, en la planta alta tres salas: la Gran Sala, que es para seiscientas treinta personas; la sala Auditorio que tiene capacidad para ciento setenta personas, y la tercera que es la Antesala que es un espacio vacío y es polifuncional, allí hemos hecho espectáculos de danza, por ejemplo. Con relación al público que asiste, en general tenemos un promedio de veinticinco mil y treinta y cinco mil personas por mes.

¿Las convocatorias para el público se realiza por intermedio de las redes sociales?

Nosotros no hacemos publicidad tradicional, salvo dos o tres veces por año donde hacemos campañas en la vía pública. Sí hay algo de prensa, pero trabajamos mucho de manera orgánica en redes y con marketing digital. Las nuevas tecnologías, si tengo que hacer un balance, en términos de herramientas para la realización de las convocatorias, resulta positivo, porque te permite segmentar, esto es: que llega específicamente a las personas que les interesa, algo que no ocurre con la publicidad tradicional. En términos de marketing, lo digital ayuda a ser más eficientes. Por supuesto que tiene sus contras porque a veces es demasiado segmentado, todos vemos lo que queremos ver y resulta difícil nuevas aperturas, en el sentido de cómo o de qué manera se le llega al público nuevo saliendo del nicho. Y es un desafío. 

Sebastián Basualdo