DIÁLOGO CON MALENA PICHOT
Acerca de “Viudas negras, p*tas y chorras”
La serie Viudas negras, p*tas y chorras ya se está transmitiendo con éxito en algunas plataformas online. Se trata de una comedia negra de ocho episodios, producida y desarrollada por Pampa Films, y dirigida por Nano Garay y Coca Novick, que cuenta una de las problemáticas que más creció en los últimos años, en paralelo al auge de las redes sociales y las aplicaciones de citas. Protagonizada por Pilar Gamboa y Malena Pichot, la serie cuenta la historia de Maru, una mujer que lleva una vida acomodada en un barrio cerrado. Y, sin embargo, ella en su adolescencia y su amiga Mica fueron parte de una oscura historia como “viudas negras”, un pasado que regresa con frecuente a su mente para atormentarlas a lo largo de la trama de esta serie.
La entrega logró captar la atención del público rápidamente y da que hablar. Por eso, Autores decidió conversar con una de sus dos protagonistas y también autora del guion, Malena Pichot. La serie, que mezcla el humor con el suspenso, se puede ver completa en HBO, donde está disponible para los suscriptores de la plataforma. También en el canal TNT que la emite por capítulos y en Flow, la plataforma streaming de Cablevisión.

¿Por qué querías contarViudas negras, p*tas y chorras?
Quería contar una historia sobre dos amigas, por sobre todas las cosas, pero además quería que la protagonista o las protagonistas se salieran del estereotipo de las mujeres de la ficción y contar la historia de dos criminales de poca monta con el desafío de generar la atención sobre estas mujeres que tienen mal proceder. La historia de dos amigas mujeres cuyas características no solemos ver en la ficción argentina.
¿Cuánto duró el recorrido desde la idea hasta la pantalla?
Es una historia que tengo hace muchos años, fue un recorrido muy largo, lo que no significa que todos los recorridos sean iguales o que todas las cosas tarden lo mismo. A mí me llevó mucho tiempo encontrar un espacio en el mundo tradicional del guion que ahora son las plataformas. Si bien tengo trabajos de guion en mi carrera, llegar a un presupuesto grande profesional como éste, la verdad que me llevó muchísimos años. Desde que tuve la idea de Viudas Negras hasta que sucedió deben haber pasado ocho años y obviamente en esos ocho años la historia cambió mil veces, pero también tengo proyectos que salieron mucho más rápido. En este caso, por diferentes circunstancias, los tiempos fueron así.
¿Por qué el equipo autoral, en el que intervienen Julián Lucero y Ariana Saiegh?
Cada proyecto tiene una razón de ser en el sentido de quiénes son los que lo escriben. Yo hace muchos años que trabajo con Julián Lucero porque me encantan las ideas que tiene y porque me hace reír mucho. Y Ariana Saiegh se sumó porque la conozco desde hace muchos años, de las épocas de UNTRE3, ese espacio que teníamos todos los nuevos realizadores para experimentar y crear, que fue una maravilla. Ariana trabajaba allí y luego me fui encontrando en diferentes situaciones con ella y cuando una productora, por fin, se interesó en el proyecto, Ariana estaba trabajando ahí y hubo un proceso que hice con ella. Después pasó un tiempo y Ari se fue de esa productora y yo la volví a llamar porque me gustó trabajar con ella y por eso quedamos nosotros tres. La verdad que encontrar gente con la que una se siente cómoda escribiendo es lo más difícil que hay en el mundo del guion, porque es una situación que puede ser muy divertida y también muy horrible si no se lleva bien con la otra persona. Y eso debido a que una se expone mucho contando las ideas que tiene y muchas veces se encuentra contando cosas personales de las que pueden surgir ideas. Entonces, la verdad que la mesa de guion es algo que tiene que estar muy pensada y la tiene una que armar a partir de eso. De que estés cómoda y segura y te entiendas bien.

¿El guion fue “de hierro” o incorporaste ideas del equipo?
Estaba escrita la biblia. El guion se desarrolló en equipo. Yo era la head writer en la sala de escritura, era la que tenía la decisión final, pero todos proponían.
¿Cómo llegaste a Flow?
En realidad, yo no llegué a Flow, fue Pampa la productora que confió en el proyecto y que salió a venderlo y también fueron ellos quienes encontraron esta plataforma que estaba interesada en producir la serie.
Guionista, showrunner, co-protagonista: ¿cómo se sostienen estas tres instancias?
Los roles se van sucediendo en el proceso. Dirigir y actuar es difícil porque es algo que sucede al mismo tiempo, pero primero la serie se escribe, la vas produciendo y después se la actúa. No es tan simultáneo. Respecto a lo de showrunner es verdad que es un rol creativo en el sentido de que sos la persona que tiene toda la historia en la cabeza, pero no sos la jefa. Yo siento que es más jefe el director en el rodaje. No sé si hay una cuestión de instancias y de roles. Pero él o la showrunner es la persona que tiene la serie todo el tiempo en la cabeza entonces, en ese sentido es algo más orgánico, no es tanto de ejecutar sino más de proponer y de decir, bueno, la idea es esta. En general la plataforma y quien pone la plata es quien termina teniendo las decisiones. Está en la inteligencia de la plataforma escuchar al showrunner que contrató o no, pero son roles que son muy fáciles de combinar. Creo que lo más difícil de combinar sería dirigir o actuar.
¿Por qué Pilar Gamboa? ¿Quién definió el resto del elenco?
Fue una elección en conjunto con la plataforma. El verdadero dueño del proyecto es quien pone la plata y entonces son quiénes terminan teniendo las decisiones. Pero la plataforma está muy dispuesta a escuchar al showrunner porque es quien sabe mejor la serie y ellos saben mejor otras cosas que tienen que ver con lo que les conviene a ellos. Por suerte estuvieron de acuerdo con lo de Pilar Gamboa y bueno, hubo que debatir otros personajes, otros actores y actrices y otros que propusieron ellos y funcionaron muy bien y así se va armando en equipo y con la mente abierta. Porque si no abrís la mente, te quedás sin nada.

A nivel personal, ¿fue rentableViudas negras?
Rentable normal, como cualquier trabajo. Lo que tiene de diferente con otros trabajos es que es muy divertido, pero no es que una hace una serie y sale a comprarse un departamento. Creo que la gran ventaja de estos trabajos es esa: la diversión. Hay una fantasía del dinero en el mundo audiovisual, pero que en estos últimos años ya no es así.
¿Sentís que lograste “tu voz”?
Siento que está mi voz, me representa la serie, siento que en ese sentido la plataforma se portó muy bien y en ningún momento quiso quebrar mi esencia del proyecto, así que todo funcionó muy bien.
¿Hay segunda temporada, nuevo proyecto?
Sí, hay segunda temporada, la estamos escribiendo en este momento y siempre estamos tratando de que haya más proyectos. Estamos en eso.
Belén Wedeltoft
