ENTREVISTA A DANIEL HENDLER
Un cabo suelto
El actor, director y guionista Daniel Hendler recibió el Premio Argentores al Mejor Guion por su película Un cabo suelto. Esta distinción fue entregada por la entidad en la sede de Argentores tras ser seleccionada en el marco de la 11ª edición del Festival Internacional de Cine de las Alturas.
Cuanto más uno se aleja, más pareciera acercarse a lo que inevitablemente debe ocurrir. Fatalidad o negligencia, diría Borges; y en Un cabo suelto, la nueva película de Daniel Hendler, ganadora del Premio Argentores al mejor guion, se trata de desentrañar lo que ocurre cuando un testigo casual arroja luz sobre un secreto y lo mancha, lo vuelve vulnerable, indefendible, evidente, y obliga a dar marcha atrás, a repasar las reglas del juego, si es que todavía queda tiempo, o a ponerle un punto final a la farsa y optar por la huida como un modo de redimirse. Daniel Hendler conversó con nuestra revista a propósito de la escritura del guion y la realización de este film realmente memorable.
Hendler desarrolló una larga carrera tanto en Uruguay como en Argentina y ganó consideración internacional gracias a sus premios como actor. En 2004 se llevó el Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín por su actuación en El abrazo partido. En 2012 encarnó a Andy Goddzer en la telecomedia Graduados; este papel lo volvió popular en el ámbito televisivo y lo hizo ganador de los Premios Tato y Martín Fierro. Es conocido por sus papeles protagónicos en películas como 25 Watts (2001), El fondo del mar (2003), El abrazo partido (2004), Los suicidas (2005), Los paranoicos (2008), Mi primera boda (2011), Vino para robar (2013) y El otro hermano (2017), entre otras. Forma parte de la generación de actores que revitalizó el cine uruguayo con películas como 25 Watts (2001) y es uno de los actores del llamado Nuevo cine argentino. Escribió y dirigió varios cortometrajes y tres largometrajes: Norberto apenas tarde (2010), El candidato (2016) y 27 noches (2025). En 1996, con el grupo Acapara el 522, Daniel Hendler escribió y dirigió las obras Crímenes y resfríos (donde también actuó), Playback y Los Magníficos. Por Crímenes y resfríos ganó el premio Cutcsa en la 13º Muestra de teatro joven, una distinción especial al texto y la propuesta plástica. Ese mismo año realizó el cortometraje 31 de diciembre, y posteriormente escribió y dirigió los cortos 6 de enero (2001), Perro perdido (2002) y Cuarto de hora(2004).

Su primer largometraje como director, productor y guionista fue Norberto apenas tarde (2010), que trata sobre un vendedor tímido y sin trabajo llamado Norberto (interpretado por Fernando Amaral) que comienza a estudiar actuación para ganar confianza en sí mismo. Anteriormente había colaborado en el guion de El nido vacío (2008) del director Daniel Burman. Norberto apenas tarde fue filmada en Uruguay y producida por ambos países del Río de la Plata. Fue el primer proyecto de Cordón Films, productora creada por Hendler y la productora uruguaya Micaela Solé. En 2015 filmó su segundo largometraje, El candidato, acerca de un hombre que, tras lograr buenos resultados en las redes sociales, decide lanzarse como político. El candidato fue una coproducción uruguaya-argentina y se filmó en el departamento de Florida. El reparto estuvo conformado por actores de ambos países, entre ellos Verónica Llinás, Alan Sabbagh, Ana Katz y César Troncoso. La película llegó a los cines en 2016 y fue proyectada en varios festivales internacionales de cine; Hendler recibió una candidatura a mejor película en la competición internacional del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI) y su filme compitió en otros festivales como el Festival Internacional de Cine de Miami, donde ganó el premio a mejor director otorgado por la Fundación Knight, y el Havana Film Festival New York, donde ganó el premio al mejor guion. Su siguiente trabajo como director fue la serie web de misterio y humor La división, que él mismo escribió y protagonizó. La serie fue grabada en una fábrica y consta de ocho capítulos cortos de unos diez minutos cada uno. Fue lanzada por UN3TV a través de YouTube. La división satiriza el modo automático en que se trabaja en una fábrica, y según el diario El Observador el “director propone su mirada hacia los rincones filosóficos más oscuros escondidos en el paradigma del sistema de trabajo capitalista y popular”. En 2025 dirigió, coescribió y coprotagonizó la película de comedia dramática 27 noches, basada en el caso real de la artista Natalia Kohen, encerrada en un hospital neuropsiquiátrico en contra de su voluntad por orden de sus hijas. La cinta, lanzada en la plataforma Netflix, tuvo su estreno en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián el 19 de septiembre de 2025.
¿Siempre estuvo presente en vos la necesidad de dirigir?
El actor y el director están juntos desde el inicio. Cuando estudiaba artes escénicas, yo escribía y dirigía en un grupo de teatro. Y después cuando comenzamos a hacer cortometrajes también dirigía. Lo que pasa es que cuando comencé a vivir de la actuación, retrasé el proyecto de dirección.
¿Cómo nació la idea de Un cabo suelto?
Se me apareció una serie de imágenes que no sabía bien qué querían decir, pero me resultaban atractivas. Tenían relación con una de las escenas iniciales donde un hombre vestido de policía hace una especie de control dermatológico en un puesto de quesos en medio de la ruta y ese duelo de miradas que se generaba con el otro que ocultaba una serie de capas de información me generaba inquietud para ver qué es lo que había detrás. En un momento, volvió a aparecer esta escena y abandoné el trabajo que estaba y le di espacio a este proyecto.

¿Cuánto duró el proceso de trabajo?
El proceso fue bastante corto- Yo venía con notas aisladas que de repente comenzaron a jugar entre sí. En total habrán sido unos cuatro meses de escritura, por eso te digo que fue bastante rápido. Cuando tuve la primera versión se la mandé a Micaela Solé, la productora y socia mía desde Norberto apenas tarde, que es la primera película que dirigí, y se entusiasmó mucho. Entonces decidimos presentarlo a los concursos uruguayos. En Uruguay hay un par de concursos anuales que son bastante difíciles de ganar. Y en este caso todo fluyó muy rápido con el guion, ganamos el concurso y pusimos fecha para el rodaje. En total, todo nos llevó un año y medio.
Es muy interesante cómo generás el clima rápidamente en relación al personaje principal y su escapatoria
Sí, es una escapatoria que al mismo tiempo es una búsqueda de oportunidades, o más bien una escapatoria que se transforma en una oportunidad de crearse una nueva vida y encontrar una mejor versión de sí mismo. Hay algo de cruzar la frontera que es algo absurdo, en el sentido de un límite arbitrario y burocrático, te pone frente a una situación de cambio. Siempre que uno está atravesando una frontera, o por lo menos a mí me pasa, se genera un corte transversal y siente que está en un no espacio, un no lugar. Entonces en la película quise meterme en ese estado de frontera. Pero esto te lo digo ahora, si profundizamos te diría que si uno tuviera claro el sentido de lo que está haciendo, quizá perdería la motivación. Hay algo de buscar eso que nunca va a terminar de entender. Hoy nos exigen mucho que expliquemos las películas antes de hacerlas cuando vamos a buscar financiación o inversores. Tenemos que tener muy claro un montón de cuestiones cuando en realidad lo que nos motiva para hacer películas es no saber de estas cuestiones y tenemos que inventarlas para después sujetarnos a esas invenciones que son como muletas o artificios.
También surge rápidamente la idea de ser un testigo involuntario y por tanto de ocultar algo
Quizás finalmente el protagonista oculte menos de lo que parece. Ocurre que trata de no dejar rastros de su huida, entonces hay todo un primer período de camuflaje, pero ese mismo elemento que lo camufla, empieza a pesarle y creo que eso es también un proceso de despojo y de transparencia para sí mismo.
¿Cómo fue el proceso de trabajo con las actrices y actores?
Yo creo que todos los guionistas son un poco actores porque en el momento en que escribís un dialogo de algún modo lo estás actuando, en el sentido de interpretar para sí mismo los personajes. Y en algún momento uno les pone una cara. Cuando se tiene la posibilidad de saber desde el comienzo del proyecto con quienes vas a trabajar se puede producir ahí un proceso virtuoso y empezás a imaginar cómo querrías que esa actriz o actor interprete esas líneas y al mismo tiempo dejarse afectar por la idea que uno tiene de esa actriz o actor. Cuando se genera ese encuentro entre lo que uno imaginó y lo que la actriz o el actor imaginan, surge un tercer personaje de ese encuentro. En el caso de esta película, ya tenía en mente a Pilar Gamboa. Me acuerdo de que estábamos trabajando juntos en una serie y le conté que estaba escribiendo pensando en ella como actriz. En el caso de Sergio Prina, me tomé más tiempo porque no lo conocía tanto, pero cuando nos cruzamos en una serie, ahí me la jugué enseguida. Fue todo un hallazgo para mí porque originalmente el personaje no era tucumano y algunas particularidades con el tema del queso también surgieron con Sergio Prina.

¿Hubo complicaciones durante el rodaje?
Sí, sobre todo al principio con el clima y eso nos obligó a resolver cuestiones referidas a las locaciones y por lo tanto del guion. Cuando filmás en una locación que no tenés muy trabajada debido a los imprevistos y con unos textos que el actor no tenía aprendido de memoria porque no pensaba filmar ese día, bueno… tenés que resolverlo. La película se fue construyendo en paralelo, no como un edificio donde vos ponés la base y lo pilares, sino de a fragmentos que comienzan a tomar una forma orgánica. No nos olvidemos de que hay una película que uno imagina, otra que es la uno escribe y finalmente la que sucede con todos sus accidentes. En el rodaje uno termina reencontrándose con aquel sueño original que te llevó a escribir. Todo guion se materializa con algunos condicionantes propios del proceso. Por eso le doy mucha importancia a los ensayos, no tanto por las escenas como por el guion en relación a las actrices y los actores.
S.B.
