ENTREVISTA CON CRISTINA ESCOFET, TITULAR DEL CONSEJO DE PREVISIÓN SOCIAL

“Lo mejor que tenemos son nuestros autores y autoras”

Un aspecto fundamental en la labor de las entidades que representan a las distintas profesiones en que se divide el mundo del trabajo es la defensa de los derechos de sus socios, entre los cuales el cuidado de su salud constituye, sin duda, uno de los más importantes en todas las etapas de su vida, pero muy en particular en aquellas en que, por razones de la edad, esa protección se torna imprescindible. Ese cuidado, en el caso de Argentores, se lleva a cabo de una manera cada vez más eficiente, como lo refleja la continua prestación de los servicios que ofrece a sus socios a través del Consejo de Previsión Social. Para hablar con mayor profundidad y detalle de este tema, Autores entrevistó semanas atrás a la titular de ese Consejo, la autora Cristina Escofet, quien aportó un completo panorama de lo que la entidad hace en ese terreno.   

¿Desde cuándo estás Cristina en Previsión Social?  

 Desde que comencé como vocal en representación del Consejo de Profesional de Teatro, en un Consejo de Previsión Social cuya presidencia estaba a cargo Rosa Angélica Fabbri (Raffí,) y la secretaría de Guillermo Pelay, hoy conducida por Guillermo Hardwick. Fui vocal muchos años y también fui secretaria durante la presidencia de Elio Gallípoli, de modo que cuando me tocó presidir el Consejo de Previsión Social, ya venía con todo este aprendizaje. Trabajé también activamente en el Consejo de Teatro y participé en la organización del Departamento de Nuevas Tecnologías, junto a un especialista en el tema como fue Salvador Pocho Ottobre.

¿Se puede hablar de una organización colegiada en Argentores?

Argentores es un cuerpo colegiado, basado en el Estatuto y Reglamento Interno, nuestra carta orgánica. El Consejo de Previsión Social, como todos los Consejos tiene su propia reglamentación donde se especifican alcances y autonomía. En este caso, se trata de una autonomía concerniente a un metier particular, que es la salud. Digamos entonces que el C.P.S. es como Consejo un cuerpo autónomo porque está habilitado para establecer criterios y evaluaciones, a la vez que colegiado en cuanto articula en forma permanente con Mesa Directiva, Junta Directiva y Gerencia de Administración y Legales. No hay nada librado al azar. Lo que se propone alcanzar es un resultado de eficiencia en cuanto a la atención de los y las asociadas. Destacamos: Especificidad. Salud. Trabajo consensuado, autonomía colegiada. Equilibrio. Trabajo en equipo.

¿Y cómo está conformado ese Consejo de Previsión Social? 

Está conformado por un miembro de cada uno de los Consejos Profesionales de esta casa: los Consejos de Radio, de Cine, de Teatro y de Televisión. Y la presidencia y la secretaría que son cargos por elección directa.

¿Cómo definirías la dinámica?

Como virtuosa. La atención de la salud de la masa societaria apunta al bien común y su meta es obtener el máximo nivel de contención y excelencia posible. La dinámica debe ser ágil, no burocrática.Y tener, además, perspectiva. Y esa perspectiva te la da el cotejo permanente de la situación. La dinámica tiene, además, que ser previsible. Por ejemplo: anticipar una medida, que a futuro va a resultar eficaz. Y ver el momento en que es posible llevarla a cabo. Por ejemplo, siempre está en la planificación la mejora del servicio prepago de salud. No importa quizá que el plan que se tenga en ese momento funcione bien. Siempre hay que evaluar a futuro. Las medidas hay que verlas antes de que sean necesarias. Y llevarlas adelante en cuanto sea factible. Entonces dinámica equivale a virtuosismo, o sea eficacia que tienda a la excelencia. Y perspectiva: cotejo de todas las variables posibles. Y previsibilidad a saber cuándo tomar una medida que a futuro beneficie el sistema. Y para eso hay que tener sentido de anticipación. Y, claro, para eso sirven las reuniones y evaluaciones periódicas. Algo que quizás fue útil en un momento deja de serlo en otro porque la circunstancia cambió.

¿Qué es el servicio prepago?

 Es una contratación a un servicio de salud. En este caso es Accord Salud, una empresa de medicina privada. Es un servicio de salud que cubre toda la República y que proporciona medicina de alta complejidad. Esto se complementa con la existencia de nuestros consultorios internos de atención médica y psicológica.

¿Cuál es la función de este servicio interno de consultorios?

Nuestros consultorios internos, atienden una porción muy considerable de pacientes y se vinculan por derivación con el servicio prepago. Podemos afirmar que esto ha logrado un uso racional del mismo. Este servicio agiliza y racionaliza el uso del sistema prepago y de ese modo se logra que ese sistema no se sature. Gestionar en tema salud equivale a responsabilidad. Y todos los integrantes de este cuerpo y de la entidad la tienen.

Cristina Escofet

Ese servicio se le brinda al socio.

Sí, claro. Conforme a Estatuto y Reglamento Interno.

En salud, ¿qué es lo primordial?

Una atención de calidad. La salud es un derecho humano.

Y ese servicio médico interno, ¿es obligatorio?

Es optativo. Hay que respetar la libertad de elección. Pero se impone como necesario, por cuanto tener un médico auditor, por ejemplo, permite hacer posibles evaluaciones de tratamientos de complejidad, derivaciones, urgencias, interconsultas, etc. Y también por los puntos ya enumerados antes y que se sintetizan en un mejor uso del servicio prepago.

¿Quiénes tienen acceso a los consultorios internos?

Todos los socios. Siempre hay una orientación permanente, constante. Todo esto está volcado tanto en Estatuto y Reglamento como en una Memoria Anual, donde se registra todo lo que hacemos.

¿Qué rasgo revela la asociación de la salud con la creatividad?

La calidad de trabajadores que somos los creadores. Aquí vale detenerse. Zapatero a tu zapato, dice el dicho. El artista es un ejecutor de sueños. O sea, sería: artista a tus sueños. La materia prima, la madera de un artista son sus sueños. Su mente y su cuerpo y su espíritu merecen formar parte de un equilibrio a cuidar. Y ese es el plus que sí o sí tiene nuestra tarea. Saber mirar al otro en lo que el otro es. En lo que somos. Artistas. Tengamos los años que tengamos. En eso radica nuestra diferencia. Saber que nuestra capacidad de crear no cesa, y estar contenidos en salud de por vida es haber comprendido no sólo una identidad laboral diferente sino además estar ejercitando en los hechos la inclusión. Un artista piensa que va a ser eterno. Los artistas tenemos la edad de nuestros proyectos. Eso lo estudiamos con Rosa Angélica Fabbri en un trabajo que escribimos juntas y está editado y se llamó Previsión Social y Mutualismo. Una manera de pensarnos como sujetos. En su momento, hicimos una maestría en la materia y escribimos una tesina. Y nos animamos a hacer una encuesta (anónima) a los autores y autoras. 

¿Qué descubrieron haciendo ese trabajo?

Nos sorprendimos y a la vez nos vimos reflejadas. Primero ninguno tiene idea de la finitud de la vida. Otra característica es no decir la edad, por ejemplo.  El artista es un optimista eterno, aun solo, siente que está acompañado. El artista sublima todo en sus personajes.  Esta es la coloratura que tiene esta población. El artista nunca va a decir que es mayor, no entra dentro de su universo. Y siente que tiene la edad de sus proyectos. ¿Por qué tengo que confesar dolencias y miedos que ya expresan mis personajes?, sería la conclusión de su pensamiento. Todo eso hace que la de los autores y autoras sea pues una población peculiar. Y es real, pues la creación no tiene edad. Se trata de una población que se siente eternamente joven. Y me parece extraordinario. 

¿Qué se hace frente al panorama actual de la Salud?

Lo máximo posible. En un momento donde el mundo te ofrece solo incertidumbres, nosotros tratamos de acercar certezas y las certezas son la contención, el hacer que el “ángel eterno de la creación” se sienta querido. Y eso sana.  Saberte integrado, mirado, cura. Y eso lo sabemos desde el Consejo y la institución y los excelentes profesionales de la salud de los establecimientos médicos de este país. En eso radican las certezas en este mundo incierto. Entonces, por eso nosotros decimos que la salud es un derecho de autor y un derecho humano. Desde nuestro Consejo de Previsión no podemos más que esforzarnos por ser mejores. En un momento de crisis donde la incertidumbre está instalada como marco de referencia, significa mucho lo que hace una sociedad como la nuestra. Lo mejor que tenemos son nuestros autores y autoras, sus creaciones.  Que espejan y multiplican identidades. Y lo mejor que tenemos debe ser cuidado protegiendo sus obras y sus vidas. José Saramago dijo aquello de no quedarnos ciegos, ni sumarnos a las filas de los ciegos que ven, ciegos que viendo no ven.

¿La población autoral ha aumentado en los últimos años?

La población autoral se mantiene en límites estables, en el sentido de su equilibrio demográfico. 

¿Cómo definirías de modo sucinto la forma de funcionamiento del Previsión Social?

Es un funcionamiento orgánico y puntual. Y que atiende temas de salud y bienestar. Una síntesis de lo que brindamos sería: Servicio prepago. Consultorios internos. Pensiones. Subsidios por nacimiento y sepelios. Subsidio de suplemento leche materna. Ayudas asistenciales. Reintegro de medicamentos. Otorgamiento de lentes. Banco ortésico. Vacunación gripal gratuita. Orientación en trámites. Acompañamiento. Área de Turismo. Area de extensión cultural que tiene eje en la poesía. Ayuda a instituciones como la Casa del Teatro.

¿Me podrías citar los nombres de quienes te acompañan a vos como presidenta en el equipo que integran el Consejo de Previsión Social?

Sí, son: Máximo Soto, secretario; Martín Salinas, Lucia Laragione, Oscar “Tato” Tabernise y Hugo Bab Quintela, como vocales en cine, teatro, televisión y radio respectivamente; José Luis Roldán, secretario administrativo; Ana María Pauloni, Verónica Toledo, Sabina Carey, Betina Carturan y Fernando Bogado, en el equipo administrativo y de salud; Daniel Smechow y Patricia González, como médicos; Gladys Sragowitz, como psicóloga; y Víctor Peluffo, en calidad de autor colaborador. 

El Consejo se relaciona además con el concepto de mutualidad, ¿no?

Sí, Argentores está sujeto a la ley de mutualidades, que es la ley 20.321. Desde su fundación. Todos, socios y socias “valen” lo mismo. Conforme a lo establecido estatutariamente, se estrene en plataforma, calle Corrientes o teatro y producciones independientes. Y eso porque es un sistema basado en los principios del cooperativismo. Y eso se puede señalar como un rasgo virtuoso, equilibrado. Hay una sabiduría en nuestros estatutos, que es la de sabernos parte de una comunidad. Y ésta es una comunidad de artistas, que ha elegido funcionar de este modo. Desde luego se gestiona modificando lo que la realidad indique como necesario, pero sabiendo leer sus fundamentos, que están en su carta orgánica. Lo equilibrado está en saber modificar sin alterar lo que ha demostrado a lo largo de más de cien años que tiene bases sólidas, los principios de igualdad, de equidad. A veces lo más “revolucionario”, es ser conservador. No hay mayor libertad que la de la conciencia. Y la de saber instrumentar en beneficio de los asociados. Por otro lado, estamos regulados tanto por el INAES como la IGJ. Y está muy bien que así sea. Los sistemas deben atenerse a las leyes y organismos de control.

¿Y de dónde crees que viene tu vocación por el tema de la salud?

Me crie y eduqué en un ambiente familiar donde mi abuela paterna fue, además de enfermera, jefa de laboratorio en el Hospital Pirovano y estuvo casada con un médico sanitarista muy importante, que fue quien encabezó en su momento la campaña contra la poliomielitis. Lo recuerdo en sus relatos sobre la educación sanitaria y alimentación, casa por casa en lugares carenciados. Mi madre, por otro lado, sabía qué planta curaba qué cosa. Y siempre incursionaba en medicinas naturales y mantenía largas charlas con el compañero de mi abuela. Así que quizás todo esto se haya dado en forma natural. Algo que lo tengo incorporado como un A.D.N. Mi vocación es la filosofía, la historia y el teatro y la poesía.

¿Cómo sintetizarías esta actividad?

Se podría sintetizar en pocas palabras. Gestión. Equipo. Respeto. Responsabilidad.

¿Te gusta ejercer esta gestión?

Sí. Tuve buenas experiencias y buenos maestros. Trabajé en el área de programación fílmica con Domingo Di Núbila, de quien aprendí a trabajar contra el estrés. En un equipo, sea este u otro, siempre hay que trabajar con un margen amplio. Recuerdo que cuando nosotros lanzamos lo que fue la primera señal de cable de películas (Space), estaríamos por el mes de julio, Domingo Di Núbila me dijo: “Bueno, quince días no vamos a dormir. ¿Por qué? Porque después vamos a trabajar con mucha tranquilidad. Porque en el mes de julio vos debes tener programado diciembre y en diciembre programado mayo/junio”. Con él aprendí a trabajar contra el estrés. Y en nuestro equipo no existe el estrés, porque la urgencia en salud con estrés puede ser una combinación fatal. La memoria también es importante y también se la debo a Domingo Di Núbila. Un día le dije que la computadora era mi secretaria. Y, él me contestó: “No, tu única secretaria es tu memoria”. Como nota de color, Domingo jamás consultó una ficha técnica. Sabía todo de memoria. Fuera la película que fuese. Y eso fue muy importante para mí. El algoritmo te da un dato, una lógica, pero la memoria, es tu mejor aliada. Sólo la memoria te da el repentismo de saber cuándo la brújula no marca bien un rumbo. La experiencia requiere memoria. Y poner el algoritmo a tu servicio.

Y el orden, ¿es un factor importante en este trabajo?

Imprescindible. Imagínate lo que sería trabajar sin orden.

¿Y, en qué factores se apoya el hecho de haber obtenido resultados en la gestión?

Como soy libriana, digo que quizá sea porque la base está en el equilibrio, en sopesar cada una de las situaciones. Y evaluar entre lo real y lo posible. Ahora, lo más importante es una voluntad de gestión, desde la presidencia, la vicepresidencia, secretaria, vicesecretaria, tesorería y desde todos los demás estamentos de la institución, y la voluntad conceptual y fáctica de trabajar en el criterio de que la salud no es un gasto sino una inversión y que la salud es también un derecho de autor. Eso es política institucional.  Y dándose de este modo las cosas, con planificación y organización alrededor de estrategias coherentes, los resultados tienen un margen considerable en llegar a buen puerto. Y todo el equipo que conformamos lo tiene como eje primordial. La totalidad es superior a cada una de las partes. Y todo esto se consigue con mucho trabajo conjunto. En suma: Voluntad institucional: la salud no es un gasto es una inversión. Planificación y organización: estrategias coherentes y posibles. Trabajo en equipo: integración.

Por otra parte, parecería también que es importante que la gestión en que estés te cope, te guste, realmente, ¿no?

Sí, es así. A mí me gusta mucho la gestión ya lo señalé. No se contrapone con mi actividad artística, y menos con el pensamiento filosófico que me atraviesa y que hoy es tan fundamental tener activado y nutrido.Pero aquí estamos hablando de una tarea que tiene que ver con el otro en términos absolutos. Hay algo que aprendí de una gran productora de teatro, quien una vez me dijo algo muy valioso: “Es todo muy importante, pero hay por lo menos que pensar 15 minutos al día en alguien que no seas vos”. Lo he aplicado en varias circunstancias. Pero en esto que estamos compartiendo creo que va perfecto. Cuando se puede pensar en el otro como un ser único e irrepetible, como me dijo mi amiga Cipe Fridman, bueno, nada de lo que se articule en el área salud te será ajeno, ni pesado. Y ese otro en quien pensar pertenece a la población de artistas. De la que una es también parte. Eso por un lado y luego lo que se va incorporando de quienes te han transmitido pasión por la gestión. Conocer las reglascon las que te vas a manejar es indispensable.  A mí me formó en esta visión de gestión Emilio Vieyra. Aprendí mucho de él. Una vez le pregunté cómo era tan articulado, tan paciente. “Y lo tuve que aprender”, me dijo. Aprender de los que saben más y de los que tienen temple. Ver. Sopesar. Evaluar. Todo eso da seguridad. Hay lugares donde la adrenalina no sirve. Y con Di Núbila había pasión, pero no adrenalina. Por eso creo que el camino de la adrenalina es un rumbo errado en la gestión. La pasión sin aplomo es como un fuego de artificio. Esto es algo que los fundadores de esta institución vieron muy bien. Y, además, saber que el concepto de equidad está en la base de nuestros derechos autorales y deben ser defendidos por igual para todos los asociados y asociadas. Y la salud es uno de esos derechos inalienables.

Sin duda, siempre es importante para los autores tener de respaldo una entidad que te ofrece cuidar tu salud.

Sí, es importantísimo. Es un respaldo que nos esmeramos en sostener en el mejor nivel. El mundo de la insatisfacción te enferma. El poder armar cuidados alrededor de tu salud física y espiritual te sana. Esto se desprende de la carta magna que fundó Argentores. Y Argentores es una organización mutual. 

A.C.